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Inteligencia ucraniana advierte sobre pruebas de un nuevo misil balístico ruso de hasta 800 km

El subjefe de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, Vadym Skibitsky, afirmó que Rusia planea realizar las pruebas finales de un nuevo misil balístico con un alcance de hasta 800 km antes de fin de año, y que podría aprovechar esos lanzamientos para atacar el oeste de Ucrania. Skibitsky hizo estas declaraciones durante una sesión del Consejo Interparlamentario Ucrania-OTAN. Además, advirtió sobre el incremento de ataques con misiles y drones para provocar una crisis socioeconómica y sobre la escasez de interceptores PAC-2 para los sistemas Patriot.

Puntos clave

  • Rusia planea finalizar las pruebas de un misil balístico de hasta 800 km antes de fin de 2026
  • Durante las pruebas, Rusia podría intentar atacar objetivos en el oeste de Ucrania
  • Ucrania enfrenta escasez de interceptores PAC-2 para los sistemas Patriot
  • El 8 de septiembre, Alemania anunció el envío urgente de interceptores PAC-2 desde las reservas de la Bundeswehr
  • Rusia busca aumentar la producción de misiles balísticos y extender su alcance
  • Skibitsky vinculó la amenaza con una estrategia más amplia: intensificar ataques, mantener la guerra de desgaste y tratar de involucrar a Bielorrusia
  • En agosto de 2026, Rusia perdió 43.000 soldados mientras reclutaba solo 39.000, según la inteligencia ucraniana

Por qué importa

El alcance proyectado de 800 km supera ampliamente el rango oficial del Iskander-M (500 km, hasta 700 km según estimaciones con ojiva reducida) y acercaría el oeste de Ucrania a la amenaza de los lanzamientos de prueba rusos. Ucrania ya atraviesa una escasez documentada de interceptores PAC-2 para Patriot, y la transferencia o licencia de producción avanza lentamente, lo que deja la defensa antiaérea tensionada frente a amenazas balísticas de mayor alcance. La inteligencia ucraniana presenta este programa de misiles como parte de una estrategia rusa más amplia que incluye aumentar la producción de misiles balísticos, intensificar los ataques para provocar una crisis socioeconómica, mantener una guerra de desgaste pese a las pérdidas y buscar arrastrar a Bielorrusia al conflicto.

Qué ha ocurrido

Durante una sesión del Consejo Interparlamentario Ucrania-OTAN, Vadym Skibitsky, subjefe de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania (HUR), advirtió que Rusia planea llevar a cabo las pruebas finales de un nuevo misil balístico con alcance de hasta 800 km antes de que termine 2026, y que podría usar esos ensayos para atacar objetivos en el oeste de Ucrania. Skibitsky enmarcó el programa de misiles dentro de los esfuerzos rusos por aumentar el volumen de producción de misiles balísticos y extender su alcance. Indicó además que Rusia está incrementando la intensidad de los ataques con misiles y drones para provocar una crisis socioeconómica en Ucrania. La advertencia llega en un contexto de escasez ucraniana de interceptores PAC-2 para los sistemas Patriot, necesarios para derribar misiles balísticos, aunque el 8 de septiembre Alemania anunció el envío urgente de estos interceptores desde las reservas de la Bundeswehr. El presidente estadounidense Donald Trump inicialmente habría expresado su disposición a permitir que Ucrania produzca interceptores Patriot, pero luego habría comenzado a dudar sobre la transferencia de esa licencia, según los reportes. A fines de agosto, un representante de la HUR, Cherniak, señaló que Rusia había recurrido a Corea del Norte para obtener nuevos misiles balísticos KN-30 con características superiores a los transferidos anteriormente. La inteligencia ucraniana también informó que en agosto de 2026 Rusia perdió 43.000 soldados mientras reclutaba solo 39.000, y que el Estado Mayor ruso considera la intensificación de la movilización como la vía principal para lograr la ocupación total del Donbás y asegurar la iniciativa estratégica.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

La cobertura en idioma ucraniano sitúa la advertencia en el centro, partiendo de la inteligencia militar ucraniana y subrayando la amenaza específica para el oeste del país. Los medios destacan la vulnerabilidad de la defensa antiaétera ucraniana, señalando la escasez de interceptores Patriot y la lentitud del proceso para producirlos o licenciarlos internamente. La cobertura vincula la amenaza de los misiles con una campaña rusa de desgaste más amplia: ataques intensificados con misiles y drones para provocar una crisis socioeconómica, el bloqueo continuado del Mar Negro y los intentos de arrastrar a Bielorrusia a la guerra.

Contexto

El misil balístico ruso Iskander-M tiene un alcance oficial de 500 km, y según estimaciones expertas podría alcanzar hasta 700 km con una ojiva reducida; el sistema de 800 km recién discutido marcaría un nuevo incremento de alcance. A comienzos de 2026, Rusia atacó la región de Lviv con misiles balísticos de medio alcance Oreshnik, lo que ilustra el uso previo de sistemas de mayor alcance contra el oeste de Ucrania. La inteligencia ucraniana afirma que Rusia perdió 43.000 soldados en agosto de 2026 mientras reclutaba solo 39.000, y que el Estado Mayor ruso ve la movilización intensificada como el camino principal para ocupar plenamente el Donbás y tomar la iniciativa estratégica. El jefe de la HUR, Oleh Ivashchenko, ha estimado que, pese al debilitamiento económico, Rusia podría disponer de recursos para continuar la guerra durante 2027 y 2028, y que para agotar a Rusia es necesaria la cooperación con los socios. El 8 de septiembre, Alemania anunció la transferencia urgente de interceptores PAC-2 para sistemas Patriot desde las reservas de la Bundeswehr, y el presidente estadounidense Donald Trump fue reportado inicialmente como dispuesto a permitir que Ucrania produjera interceptores Patriot, aunque luego habría empezado a reconsiderar esa licencia.