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Alemania planea gastar 3.400 millones de euros en misiles Tomahawk y lanzadores Typhon estadounidenses

El Ministerio de Defensa de Alemania planea asignar cerca de 3.400 millones de euros para comprar misiles de crucero Tomahawk y lanzadores Typhon fabricados en Estados Unidos, según un documento interno del Gobierno alemán visto por Politico. La adquisición daría a Alemania su primera capacidad propia de ataque terrestre de largo alcance, actualmente inexistente, y se enmarca explícitamente como medida de disuasión frente a Rusia. El gasto se incorporaría al borrador del presupuesto alemán de 2027 y aún debe ser aprobado por el Parlamento.

Puntos clave

  • El Ministerio de Defensa alemán planea asignar cerca de 3.400 millones de euros a la compra de misiles Tomahawk y lanzadores Typhon estadounidenses.
  • La estimación, recogida en un documento interno visto por Politico, podría variar antes de la aprobación del presupuesto y de la compra definitiva.
  • La cifra se prevé incorporar a la preparación del presupuesto alemán de 2027, actualmente en trámite.
  • Un portavoz del Ministerio confirmó que la compra del sistema Typhon con misiles Tomahawk sigue prevista.
  • Alemania carece actualmente de capacidad propia de ataque terrestre de largo alcance; el sistema entraría en funcionamiento antes de fin de década.
  • En la cumbre de la OTAN en Ankara en julio, Trump y el canciller Friedrich Merz alcanzaron un acuerdo de principio sobre la adquisición.
  • Washington propuso una «perspectiva de cooperación industrial» con participación alemana en la cadena de suministro, sin modelo de producción ni reparto de trabajo acordado aún.
  • Washington retendrá el control sobre tecnologías sensibles y propiedad intelectual estadounidenses.

Por qué importa

La adquisición daría a Alemania su primera capacidad propia de ataque terrestre de largo alcance, un cambio relevante en su política de defensa posterior a la Segunda Guerra Mundial. Berlín enmarca la compra explícitamente como medida de disuasión frente a Rusia. Las conversaciones sobre cooperación industrial podrían incorporar a la industria alemana a la cadena de suministro del Tomahawk, con implicaciones para las relaciones trasatlánticas de defensa. La operación se inscribe, además, en el nuevo objetivo de la OTAN de dedicar el 3,5 % del PIB a necesidades centrales de defensa antes de 2035.

Qué ha ocurrido

El Ministerio de Defensa de Alemania planea asignar cerca de 3.400 millones de euros a la compra de misiles de crucero Tomahawk y lanzadores Typhon de fabricación estadounidense, según un documento interno de planificación del Gobierno alemán visto por Politico. La cifra es una estimación actual de las necesidades totales de financiación y podría variar antes de que se apruebe el presupuesto y la compra. Se prevé que se incorpore a la preparación del presupuesto alemán de 2027, actualmente en curso entre el Ministerio y el Parlamento. Un portavoz del Ministerio confirmó que la compra del sistema Typhon con misiles Tomahawk sigue prevista, aunque declinó comentar la cifra por el proceso presupuestario en marcha. La adquisición daría a Alemania su propia capacidad de ataque terrestre de largo alcance, de la que hoy carece, y estaría operativa antes de fin de década. El acuerdo de principio entre el presidente estadounidense Donald Trump y el canciller Friedrich Merz se alcanzó en la cumbre de la OTAN en Ankara en julio. Tras la cumbre, el Gobierno alemán indicó que Washington accedió a autorizar la venta, aunque los detalles aún deben acordarse. El documento interno recoge una «perspectiva de cooperación industrial» propuesta por Washington, y funcionarios de ambos países señalan que se debate la posible producción conjunta y la participación de la industria alemana en la cadena de suministro del Tomahawk, sin modelo de producción ni reparto de trabajo acordado. Washington retendrá el control sobre tecnologías sensibles y propiedad intelectual estadounidenses.

Contexto

En 2024, el entonces presidente estadounidense Joe Biden y el entonces canciller Olaf Scholz acordaron que las tropas estadounidenses desplegarían armas de largo alcance en Alemania a partir de 2026, incluidos Tomahawk bajo mando estadounidense. Ese plan de despliegue fue cancelado por el presidente Donald Trump. En 2025, Berlín se dirigió formalmente a Washington para comprar lanzadores Typhon con misiles Tomahawk. En la cumbre de la OTAN en Ankara en julio, Trump y el canciller Friedrich Merz alcanzaron un acuerdo de principio sobre la compra. Los misiles Tomahawk, fabricados por Raytheon, tienen un alcance de unos 2.500 km; el Typhon es un lanzador móvil del Ejército estadounidense capaz de disparar Tomahawk. Washington retendrá el control sobre tecnologías sensibles y propiedad intelectual en cualquier acuerdo. Alemania prevé poner en servicio el sistema Typhon antes de fin de década. El Gobierno alemán estima que crear un nuevo arsenal de armas de largo alcance para disuadir a Rusia costará cerca de 12.000 millones de euros. Reino Unido y Alemania planean desarrollar conjuntamente, antes de 2034, un misil de largo alcance de alta precisión con un alcance superior a 2.000 km. La idea de la participación industrial europea ganó impulso por la presión sobre Washington para reponer sus propias reservas de misiles, agotadas, según reportes, por la guerra contra Irán.