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Hasta 25.000 norcoreanos trabajan en fábricas de drones en Rusia, según un informe de monitoreo de sanciones

Un informe del Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones, citado por Bloomberg, afirma que hasta 25.000 ciudadanos norcoreanos trabajan en la industria rusa de drones, incluido el polo de la zona económica especial de Alabuga en Tartaria, donde se ensamblan drones tipo Shahed. Los trabajadores entran al país con visas de estudiante para eludir las sanciones de la ONU y el régimen de Pyongyang confisca la mayor parte de sus salarios. En 2025, los trabajadores norcoreanos en el extranjero habrían generado hasta 800 millones de dólares para el régimen de Kim Jong Un.

Puntos clave

  • Hasta 25.000 norcoreanos trabajan en la industria rusa de drones, incluido Alabuga (Tartaria), donde se ensamblan drones tipo Shahed.
  • En 2025, Rusia emitió más de 36.400 visados a ciudadanos norcoreanos, casi cuatro veces más que el año anterior; 35.800 fueron visados de estudiante.
  • En 2025, los trabajadores norcoreanos en el extranjero generaron hasta 800 millones de dólares para el régimen de Kim Jong Un.
  • Un trabajador promedio gana unos 7.500 dólares al año en Rusia, cinco veces lo que ganaría en China; Pyongyang confisca la mayor parte, y a veces más de lo efectivamente ganado.
  • Según el subjefe de la inteligencia militar ucraniana, en agosto de 2026 hay desplegado en Rusia un contingente norcoreano de 8.500 efectivos, incluidos 400 operadores de drones.
  • En 2024, la inteligencia ucraniana reportó unos 12.000 militares norcoreanos (incluidos 500 oficiales) en la provincia rusa de Kursk; en noviembre de 2025 Yonhap habló de unos 5.000 más.
  • Desde agosto, Rusia recluta jóvenes de los territorios ucranianos ocupados temporalmente para trabajar en Alabuga, según el informe.

Por qué importa

El esquema da a Rusia mano de obra industrial para un sector directamente vinculado a los ataques contra Ucrania —drones tipo Shahed/Geran— y proporciona a Pyongyang divisas que financian programas nucleares y balísticos vetados por resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. El uso de visados de estudiante para importar a miles de trabajadores revela un mecanismo de elusión de sanciones a gran escala. La infraestructura implicada, Alabuga, también está reclutando jóvenes de los territorios ucranianos ocupados por Rusia, lo que une la explotación laboral con la ocupación.

Qué ha ocurrido

Según un informe del Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (MSMT), citado por Bloomberg, hasta 25.000 ciudadanos norcoreanos trabajan en la industria rusa de drones, concentrados en la zona económica especial de Alabuga, en la República de Tartaria, donde se ensamblan drones tipo Shahed. Rusia los ingresa al país haciéndolos pasar por estudiantes con visados de estudiante para eludir las sanciones de la ONU: en 2025 emitió más de 36.400 visados a norcoreanos, casi cuatro veces más que el año anterior, de los cuales 35.800 fueron visados de estudiante. Un trabajador promedio gana unos 7.500 dólares al año —cinco veces lo que ganaría en China—, pero el régimen de Pyongyang confisca la mayor parte del salario y, en algunos casos, una suma superior a lo realmente ganado. El MSMT estima que, en 2025, los trabajadores norcoreanos en el extranjero generaron hasta 800 millones de dólares para el régimen. Hasta unos 1.000 norcoreanos adicionales trabajan en instalaciones estratégicas rusas, como fábricas de armamento, plantas siderúrgicas y astilleros. La mayoría de los trabajadores están vinculados a 70–80 empresas norcoreanas y se concentran en el Lejano Oriente ruso (Vladivostok, Jabárovsk, Sajalín), con presencia también en Moscú, San Petersburgo e Irkutsk. El informe señala además que desde agosto Rusia recluta jóvenes en los territorios ucranianos ocupados temporalmente para trabajar en Alabuga, cuya superficie de expansión supera las 1.000 hectáreas según imágenes satelitales publicadas por Bild el 3 de septiembre. En paralelo, el subjefe de la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (HUR) afirmó que, en agosto de 2026, hay desplegado en Rusia un contingente norcoreano de 8.500 efectivos, incluidos 400 operadores de drones.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las cinco fuentes proporcionadas son ucranianas y enmarcan la información como una prueba más de la creciente dependencia rusa de Corea del Norte para sostener su esfuerzo bélico y eludir sanciones. La cobertura ucraniana se apoya en las declaraciones del presidente Zelensky y de la HUR para subrayar la dimensión bélica —producción de drones, transferencias de tropas y entregas de misiles balísticos— y resalta los mecanismos de evasión norcoreanos: visados de estudiante y confiscación salarial. También destaca el ángulo humano y de seguridad: la confiscación de salarios superior a lo ganado, el riesgo para las familias de los trabajadores que huyen y el reclutamiento de jóvenes de los territorios ucranianos ocupados.

Dónde difieren las versiones

El informe afirma que Rusia traza planes para desplegar entre 30.000 y 50.000 militares norcoreanos con el fin de que adquieran experiencia en la guerra moderna, según Zelensky; Kim Yo Jong rechazó esa evaluación y la calificó de «infundada» y de «incidente montado». Las cifras del despliegue militar norcoreano en Rusia también varían según la fuente: la HUR habló en otoño de 2024 de unos 12.000 efectivos (incluidos 500 oficiales) en la provincia de Kursk; Yonhap, en noviembre de 2025, mencionó unos 5.000 más «para restauración de infraestructura»; y un subjefe de la HUR cifró en 8.500 el contingente desplegado en Rusia en agosto de 2026, incluidos 400 operadores de drones.

Contexto

El Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (MSMT) está integrado por 11 Estados —entre ellos Estados Unidos, Corea del Sur y Japón— y se creó en 2024 después de que Rusia bloqueara la renovación del mandato del Grupo de Expertos de la ONU que durante 15 años había supervisado las sanciones contra Corea del Norte. Rusia es el segundo país del mundo en acogida de trabajadores norcoreanos, por detrás de China; la mayoría se concentra en el Lejano Oriente ruso (Vladivostok, Jabárovsk, Sajalín), con presencia adicional en Moscú, San Petersburgo e Irkutsk. Pyongyang controla los desplazamientos de los trabajadores y limita su contacto con el exterior para evitar deserciones; las familias de quienes huyen pueden sufrir represalias. En otoño de 2024, la HUR ucraniana reportó que unos 12.000 militares norcoreanos (incluidos 500 oficiales) habían llegado a la provincia de Kursk tras entrenarse en campos de tiro del este de Rusia, y en noviembre de 2025 Yonhap habló de unos 5.000 efectivos más transferidos «para restauración de infraestructura».