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Inteligencia estonia: las pérdidas rusas superan los 10.000 soldados por semana por tercera vez consecutiva

El jefe del Centro de Inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Estonia, coronel Ants Kiviselg, informó de que las bajas rusas en el campo de batalla superan los 10.000 efectivos semanales por tercera semana seguida, mientras Ucrania publica por primera vez datos sobre su contraofensiva en la dirección de Limán y continúa sus ataques de largo alcance contra objetivos energéticos, químicos y militares en el interior de Rusia.

Puntos clave

  • Las pérdidas rusas superan los 10.000 efectivos semanales por tercera semana consecutiva, con un promedio diario de unas 1.600 personas y más de 11.000 en la semana.
  • Rusia pierde más soldados en el campo de batalla de los que logra reclutar, según la inteligencia estonia.
  • Ucrania publicó por primera vez datos sobre su contraofensiva en la dirección de Limán, en la óblast de Donetsk, con unos 85 km² de territorio liberado y清理ado; las operaciones continúan.
  • Ucrania golpeó instalaciones petrolíferas en el krai de Krasnodar, las óblasts de Sarátov y Samara, y la República de Tartaristán, así como el puerto de Majachkala en el Caspio.
  • Entre los objetivos atacados figuran plantas químicas en el krai de Perm y Volgogrado, una fábrica de drones en la óblast de Rostov, aeródromos en Rostov y sistemas de defensa aérea y almacenes de drones en Rostov y Oriol.
  • La AIE estima que la capacidad de refino rusa se mantendrá un 30 % por debajo de los niveles previos a la guerra durante los próximos 18 meses.
  • La inteligencia estonia señaló que Ucrania alcanzó fábricas rusas a casi 3.000 km de distancia y consideró que los problemas cotidianos podrían afectar a las elecciones a la Duma de septiembre.

Por qué importa

El balance militar y energético que describe Estonia dibuja una presión sostenida sobre Rusia: las bajas semanales superan por tercer semana seguida a la capacidad de reclutamiento, mientras los ataques de largo alcance ucranios merman una refinería rusa ya castigada por las sanciones y acercan la guerra a infraestructura estratégica a casi 3.000 km del frente. La revelación por primera vez de cifras oficiales sobre la contraofensiva en Limán, con unos 85 km² recuperados, ofrece una señal de avance territorial poco frecuente en comunicaciones oficiales, y la advertencia estonia sobre el efecto político de los problemas cotidianos en Rusia apunta a posibles consecuencias internas en torno a las elecciones a la Duma de septiembre.

Qué ha ocurrido

En una rueda de prensa en el Ministerio de Defensa de Estonia, el jefe del Centro de Inteligencia de las Fuerzas de Defensa estonias, coronel Ants Kiviselg, expuso un cuadro combinado del esfuerzo militar ruso y de los ataques ucranios en profundidad. Aseguró que las pérdidas rusas en la guerra contra Ucrania superan los 10.000 efectivos por semana por tercer semana consecutiva, con un promedio diario cercano a 1.600 personas —más de 11.000 en la semana— y que las bajas en el frente siguen siendo mayores que los reclutamientos.

Kiviselg abordó también el frente terrestre en Donetsk: Ucrania hizo públicos por primera vez datos sobre su contraofensiva en la dirección de Limán, donde habrían sido liberados y despejados unos 85 km², y añadió que las operaciones ucranias en la óblast continúan en curso.

En el apartado de los ataques de largo alcance, enumeró golpes contra instalaciones petrolíferas en el krai de Krasnodar, las óblasts de Sarátov y Samara y la República de Tartaristán; un ataque al puerto de Majachkala en el Caspio; impactos en plantas químicas de Perm y Volgogrado; y la destrucción de una fábrica de drones en la óblast de Rostov, además de ataques contra aeródromos en esa misma región y contra sistemas de defensa aérea y almacenes de drones de largo alcance en Rostov y Oriol. Citó un informe de la AIE según el cual la situación de las refinerías rusas ha empeorado por los ataques, mientras que las sanciones dificultan la reparación de los daños, y apuntó que la capacidad de refino rusa se situará un 30 % por debajo de los niveles previos a la guerra durante los próximos 18 meses. Recordó además que la inteligencia estonia ya había destacado que Ucrania alcanzó fábricas rusas por primera vez a casi 3.000 km de distancia y valoró que los problemas que empiezan a sentir los ciudadanos rusos podrían afectar a las elecciones a la Duma de Estado de septiembre.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Los medios ucranios que recogen la información —Yevropeiska Pravda y Ukrinform— titulan con la cifra de bajas rusas facilitada por Estonia como elemento central, tratando la rueda de prensa del centro de inteligencia estonio como una confirmación externa y autorizada de las tendencias que afectan a Rusia, tanto en el frente como en el interior. La cobertura resalta el coste humano ruso y el efecto acumulado de los ataques de largo alcance de Ucrania, presentándolos como factores que debilitan la capacidad del Kremlin para sostener la guerra y alimentar la narrativa de que la presión sobre Rusia es sostenida y creciente.

Contexto

La rueda de prensa fue ofrecida por el coronel Ants Kiviselg, jefe del Centro de Inteligencia de las Fuerzas de Defensa estonias, en el Ministerio de Defensa. La inteligencia estonia ya había destacado con anterioridad que Ucrania tiene capacidad para golpear fábricas rusas a distancias cercanas a los 3.000 kilómetros, un dato que contextualiza los ataques a objetivos energéticos, químicos, militares y de producción de drones enumerados en esta misma comparecencia.