Dos hombres enmascarados incendian 11 antenas de Starlink en una instalación secreta cerca de Sofía
Dos hombres enmascarados incendiaron 11 de las 17 antenas de comunicación de Starlink en una instalación secreta ubicada a unos 20 km al sur de Sofía, cerca de la estación de comunicaciones por satélite de Plana. Las antenas servían como enlace principal con los satélites de SpaceX utilizados, entre otros, por usuarios militares ucranianos. El diputado búlgaro Ivaylo Mirchev, copresidente del partido liberal proeuropeo Sí, Bulgaria, fue el primero en informar del ataque en su página de Facebook la noche del 12 de octubre. El primer ministro Rumen Radev confirmó el incidente durante audiencias parlamentarias el 14 de octubre.
Puntos clave
- Dos hombres enmascarados incendiaron 11 de las 17 antenas de Starlink en una instalación secreta a unos 20 km al sur de Sofía.
- La estación terrestre atendía, entre otros, a usuarios militares ucranianos durante la guerra en Ucrania.
- El diputado Ivaylo Mirchev (partido Sí, Bulgaria) fue el primero en informar del ataque en Facebook la noche del 12 de octubre.
- Mirchev y el diputado Bozhidar Bozhanov presentaron interpelaciones parlamentarias a los servicios especiales y al Ministerio del Interior.
- El primer ministro Rumen Radev confirmó el incidente en audiencias parlamentarias el 14 de octubre.
- Un incendio similar ocurrió el 23 de septiembre en una instalación de Starlink en Wola Krobowska, Polonia; la fiscalía polaca sospecha que los autores actuaron por encargo de servicios especiales rusos.
- Mirchev señaló que ni el Ministerio del Interior búlgaro ni los medios locales habían informado del incidente antes de su divulgación pública.
Por qué importa
La instalación afectada proporcionaba conectividad Starlink utilizada por usuarios militares ucranianos durante la guerra, por lo que el ataque tiene repercusiones directas para las comunicaciones del ejército ucraniano. El caso búlgaro guarda un patrón evidente con un incendio similar en Polonia, donde la fiscalía nacional ya sospecha que los autores actuaron por encargo de servicios especiales rusos, lo que apunta a una campaña coordinada de sabotaje. La confirmación pública por parte del primer ministro Radev y las interpelaciones parlamentarias reflejan una disputa política interna sobre si los servicios de seguridad búlgaros estaban al tanto del riesgo y por qué la respuesta fue insuficiente.
Qué ha ocurrido
Dos hombres enmascarados irrumpieron en una instalación secreta de comunicaciones por satélite ubicada a unos 20 km al sur de Sofía, cerca de la estación de Plana, e incendiaron deliberadamente 11 de las 17 antenas de Starlink allí instaladas. Las antenas sirven como enlace terrestre principal con los satélites de SpaceX, utilizados entre otros por usuarios militares ucranianos. El diputado Ivaylo Mirchev, copresidente del partido liberal proeuropeo Sí, Bulgaria, fue el primero en divulgar el ataque en su página de Facebook la noche del 12 de octubre, señalando que ni el Ministerio del Interior búlgaro ni los medios locales habían informado previamente del suceso. Mirchev y el diputado Bozhidar Bozhanov presentaron interpelaciones parlamentarias oficiales exigiendo explicaciones sobre posibles advertencias de socios, conocimiento previo del sabotaje y la tardía llegada de la policía. El primer ministro Rumen Radev confirmó el incidente durante audiencias parlamentarias el 14 de octubre. La fecha exacta del incendio no figura en los artículos disponibles.
Contexto
Días antes del incendio, el jefe de la Agencia Estatal de Seguridad Nacional de Bulgaria (SANS/DANS) había asegurado en una reunión del Consejo Consultivo de Seguridad Nacional que la contrainteligencia búlgara estaba contrarrestando activamente las operaciones de sabotaje vinculadas a Rusia. La instalación atacada, ubicada cerca de la estación de comunicaciones por satélite de Plana, a unos 20 km al sur de Sofía, atendía entre otros a usuarios militares ucranianos. Un incendio similar contra infraestructura de Starlink se registró el 23 de septiembre en Wola Krobowska, voivodato de Masovia, en el este de Polonia, donde dos ciudadanos turcos fueron detenidos en Alemania el 12 de octubre como sospechosos; la Fiscalía Nacional polaca afirmó que existían motivos razonables para sospechar que los autores habían actuado por encargo de servicios especiales rusos y en favor de una inteligencia extranjera contra Polonia. Mirchev y Bozhanov han prometido publicar más detalles del caso en el Parlamento.