Oposición bielorrusa presenta en Varsovia un informe sobre una red militar rusa de comunicaciones en Bielorrusia
La unión bielorrusa BELPOL y la Sociedad clandestina de ferroviarios de Bielorrusia presentaron en un foro de seguridad en Varsovia un informe de 48 páginas titulado 'Militarización de Bielorrusia'. El informe sostiene que Rusia está levantando una nueva red protegida de comunicaciones militares a través del territorio bielorruso, compuesta principalmente por líneas de radioenlaces y antenas direccionales instaladas en torres del operador móvil MTS, orientada de este a oeste desde la frontera rusa hasta las fronteras con Polonia, Lituania, Letonia y Ucrania. La presentación se realizó en la víspera del Foro de Seguridad de Varsovia con la participación de la líder de la oposición bielorrusa, Svetlana Tijanóvskaya.
Puntos clave
- BELPOL y la Sociedad clandestina de ferroviarios de Bielorrusia presentaron un informe de 48 páginas titulado 'Militarización de Bielorrusia' en un foro de seguridad en Varsovia.
- Según el informe, se está construyendo una red protegida de comunicaciones militares ruso-bielorrusa basada en radioenlaces y antenas direccionales.
- El equipo se instala en torres del operador móvil MTS, controlado en un 51% por capital bielorruso y en un 49% por capital ruso.
- Las líneas principales se extienden de este a oeste, desde la frontera rusa hasta las fronteras con Polonia, Lituania, Letonia y Ucrania.
- Una de las líneas discurre por la autopista M-10 en el tramo Gómiel–Brest.
- El representante de BELPOL, Matviy Kupreichyk, afirmó que el único centro de control del sistema está en territorio ruso y que estará plenamente subordinado a las necesidades militares de Rusia.
- La presentación tuvo lugar en la víspera del Foro de Seguridad de Varsovia, con la participación de la opositora Svetlana Tijanóvskaya.
Por qué importa
El informe sostiene que Rusia está construyendo una red de comunicaciones militares dedicada y de difícil intercepción a lo largo de todo el territorio bielorruso, lo que indica una militarización más profunda de la infraestructura bielorrusa al servicio de Moscú. Al estar la red explícitamente subordinada a las necesidades militares rusas y contar con su único centro de mando en territorio ruso, se plantea un cuestionamiento a la autonomía bielorrusa sobre sus propias comunicaciones. Las líneas están orientadas hacia las fronteras de Polonia, Lituania, Letonia y Ucrania, lo que tiene implicaciones directas para el flanco oriental de la OTAN y para la guerra en Ucrania. La presentación, enmarcada en el Foro de Seguridad de Varsovia y con la presencia de Tijanóvskaya, dio a los hallazgos una audiencia internacional de alto perfil.
Qué ha ocurrido
La unión bielorrusa BELPOL y la Sociedad clandestina de ferroviarios de Bielorrusia presentaron en un foro de seguridad en Varsovia un informe analítico de 48 páginas titulado 'Militarización de Bielorrusia'. El documento fue elaborado a partir de datos de fuentes abiertas, información del underground bielorruso e información procedente del Estado Mayor ruso. Según el informe, Rusia está construyendo en territorio bielorruso una nueva red de comunicaciones militares y técnicas protegida, destinada al Ministerio de Defensa, con el objetivo de garantizar el despliegue y la dirección de tropas hacia las fronteras de la OTAN. La red se compone principalmente de líneas de radioenlaces y antenas direccionales que permiten la transmisión de datos por radio con un riesgo mínimo de interceptación o escucha, y el equipo se está montando en torres del operador móvil MTS, cuyo capital es un 51% bielorruso y un 49% ruso. A diferencia de una red de cobertura nacional, las líneas de radioenlaces se trazan como ejes continuos de este a oeste, desde la frontera rusa hasta las fronteras con Polonia, Lituania, Letonia y Ucrania; una de las líneas sigue la autopista M-10 en el tramo Gómiel–Brest. El representante de BELPOL, Matviy Kupreichyk, afirmó que el único centro de mando del sistema está en territorio ruso y que el sistema estará plenamente subordinado a las necesidades militares de Rusia. La presentación tuvo lugar en la víspera del Foro de Seguridad de Varsovia, con la participación de la líder de la oposición democrática bielorrusa Svetlana Tijanóvskaya.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
La cobertura en lengua ucraniana sitúa la historia como una amenaza tanto para Ucrania como para el flanco oriental de la OTAN, presentando a la Bielorrusia de Lukashenko no como un actor neutral, sino como una base logística y militar permanente para la maquinaria de guerra rusa. Los medios ucranios destacan las advertencias del presidente Volodymyr Zelensky sobre la preparación de provocaciones inminentes y la posibilidad de operaciones terrestres contra Occidente, así como la advertencia de Tijanóvskaya de que los repetidores se encuentran también cerca de las fronteras de la UE. En este marco, la nueva red de comunicaciones se presenta como un elemento más dentro de un patrón más amplio de escalada rusa, junto con las provocaciones migratorias en las fronteras de la OTAN y el uso del territorio bielorruso para alojar repetidores que dirigen drones de ataque.
Contexto
Rusia utilizó el territorio bielorruso como plataforma de lanzamiento para su ofensiva hacia el norte al comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania. Aunque Alyaksandr Lukashenko ha declarado públicamente que las tropas bielorrusas no combatirán contra Ucrania y que el Estado Unión aboga por una solución pacífica, el informe y los comentarios que lo acompañan lo describen como un dirigente cuyo régimen continúa funcionando como base de retaguardia logística y militar para Rusia, incluido el alojamiento de repetidores utilizados para dirigir drones de ataque. Svetlana Tijanóvskaya, por su parte, ha advertido por separado que los repetidores en Bielorrusia también se sitúan cerca de las fronteras de la UE, y el presidente Volodymyr Zelensky ha alertado públicamente sobre la preparación de provocaciones, incluida la posibilidad de operaciones terrestres contra Occidente. Minsk y Moscú han sido descritos además como participantes en una nueva serie de provocaciones en las fronteras de la OTAN, junto con otras formas de presión.