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Choque armado entre SBU y GUR en Kiev por el caso del subjefe del Cuerpo de Voluntarios Rusos

En la noche del 1 de septiembre y la mañana del 2 de septiembre de 2026 se produjo un tiroteo en el barrio de Berezniaky, en Kiev (calle Yuriya Shumskoho), entre efectivos del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y combatientes del 'Batallón Especial Timur' de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR), al que pertenece el Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK). El episodio está vinculado a la detención del subjefe del RDK, Stepán Kaplúnov, que la SBU presenta como parte de una operación para impedir un atentado ordenado por el FSB contra el líder checheno en el exilio Ajmed Zakáyev con motivo del Día de la Independencia, y que Kaplúnov, su defensa y la propia GUR describen como una detención ilegal bajo presión. El presidente Zelenski calificó los hechos de «absolutamente vergonzosos» y firmó el despido de un alto cargo de la SBU.

Puntos clave

  • En la noche del 1 de septiembre y la mañana del 2 de septiembre de 2026 hubo un tiroteo en Berezniaky (calle Yuriya Shumskoho, Kiev) entre efectivos de la SBU y del 'Batallón Especial Timur' de la GUR, con tres efectivos de la GUR heridos.
  • El conflicto está ligado a la detención de Stepán Kaplúnov, subjefe del Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK), que sirve dentro del 'Batallón Timur' de la GUR.
  • La SBU sostiene que Kaplúnov tenía contactos con el FSB y preparaba, por encargo de éste, el asesinato de un líder de la oposición rusa (medios identifican a Ajmed Zakáyev) durante el Día de la Independencia; Kaplúnov y su abogado niegan la colaboración y dicen que la confesión fue obtenida bajo presión.
  • El 1 de septiembre, el jefe de Estado Mayor del RDK, Oleksandr Fortuna, denunció públicamente la 'desaparición' de Kaplúnov desde el 23 de agosto, cuando fue secuestrado por personas que se identificaron como policías.
  • El presidente Volodymyr Zelensky calificó el incidente de «absolutamente vergonzoso», exigió investigaciones internas y decisiones de personal, y el 2 de septiembre firmó el cese de Oleh Jramov, jefe del Departamento de Protección de Secretos de Estado y Licencias de la SBU.
  • El 3 de septiembre, la Fiscalía General y la Oficina de Investigación Estatal (DBR) notificaron sospechas a dos participantes: un empleado de la SBU (artículo 365.2 del Código Penal) y un militar de la GUR (artículo 348).
  • La GUR afirma que se desarrolla una campaña de desinformación dirigida a desacreditar a la inteligencia militar y sus unidades de combate.

Por qué importa

El incidente dejó al descubierto un conflicto armado abierto entre dos de los principales organismos de seguridad del Estado ucraniano —la SBU y la GUR— y provocó los primeros heridos de fuego entre efectivos de ambas estructuras en plena capital. El caso gira en torno a un presunto plan del FSB para asesinar en suelo ucraniano al líder checheno en el exilio Ajmed Zakáyev durante el Día de la Independencia, lo que涉及 la protección de figuras opositoras rusas en territorio de Ucrania. En el centro está un comandante de combate con un largo historial en el frente, lo que plantea interrogantes sobre la coordinación, la supervisión y la rivalidad interna entre los servicios. La intervención directa del presidente Zelenski, el despido de un alto cargo de la SBU y la apertura de sospechas penales contra miembros de ambos organismos muestran el peso político asignado al episodio y la profundidad de la crisis institucional.

Qué ha ocurrido

En la noche del 1 de septiembre y la mañana del 2 de septiembre de 2026 se produjo un tiroteo en la calle Yuriya Shumskoho, en el barrio de Berezniaky del distrito Dnipro de Kiev, durante acciones de registro de la SBU en el apartamento de Stepán Kaplúnov, subjefe del RDK por asuntos de combate, quien presta servicio en el 'Batallón Especial Timur' de la GUR. La SBU afirma que su grupo operativo-investigador sufrió un ataque armado por parte de personas vinculadas a una unidad de las Fuerzas de Defensa, que bloquearon el paso con vehículos; según esta versión, se desplegó al destacamento 'Alfa' del Centro de Operaciones Especiales, que usó las armas y provocó heridos entre los que «opusieron resistencia». El mando del 'Batallón Timur' sostiene, por el contrario, que agentes de la SBU abrieron fuego sin previo aviso contra efectivos de la GUR que habían recibido la orden de no reaccionar a provocaciones, y que previamente la SBU había «secuestrado a plena luz del día» a un comandante de combate de la GUR y lo había mantenido sin cargos oficiales. Kaplúnov, su abogado Taras Borovsky y el RDK afirman que Kaplúnov fue secuestrado el 23 de agosto por personas que se presentaron como policías, mantenido durante nueve días en dos lugares con los ojos vendados y encadenado, sometido a interrogatorios bajo presión psicológica —incluidas amenazas de muerte— y forzado a firmar en video una confesión sobre contactos con el FSB que niega rotundamente. Tras el tiroteo, Kaplúnov fue sacado de la zona por combatientes del 'Batallón Timur' y permanece en un lugar seguro bajo su custodia, según su versión. La SBU había informado esa misma mañana, en colaboración con la GUR, de la prevención de un atentado del FSB contra «uno de los líderes del movimiento político nacional de la oposición rusa» que había llegado a Ucrania para el Día de la Independencia; medios y fuentes policiales identificaron a Ajmed Zakáyev como el objetivo, aunque su entorno señaló que se enteraron del caso solo por la prensa y no recibieron notificación oficial de la SBU. El presidente Volodymyr Zelensky calificó el tiroteo de «absolutamente vergonzoso», exigió investigaciones internas, sanciones y decisiones de personal, y el 2 de septiembre firmó el decreto de destitución de Oleh Jramov, jefe del Departamento de Protección de Secretos de Estado y Licencias de la SBU. El jefe de la Oficina de la Presidencia, Kyrylo Budánov, reclamó una investigación «minuciosa e imparcial». El 3 de septiembre el fiscal general Ruslán Kravchenko y la DBR anunciaron que dos participantes del tiroteo —un empleado de la SBU y un militar de la GUR— habían recibido notificación de sospecha, en el marco de una causa registrada por los artículos 365.2, 345.3 y 348 del Código Penal, y se ordenó un complejo de pericias forenses. La GUR, por su parte, denunció una «campaña de desinformación dirigida» para desacreditar a la inteligencia militar.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Los medios ucranianos presentan el caso a través de dos narrativas opuestas que reflejan la rivalidad entre la SBU y la GUR. La línea oficial de la SBU sostiene que se trató de una operación contraterrorista conjunta con la GUR para impedir un asesinato ordenado por el FSB durante el 24 de agosto, Día de la Independencia, contra una figura de la oposición rusa (identificada extraoficialmente como Ajmed Zakáyev), y que el tiroteo del 2 de septiembre fue consecuencia de un ataque armado contra su grupo operativo durante el registro. La GUR, el RDK y Stepán Kaplúnov describen, por el contrario, una operación deliberada de la SBU para secuestrar a un comandante combatiente de la GUR, mantenerlo sin cargos durante nueve días bajo presión y amenazas de muerte, obtener una confesión falsa sobre contactos con el FSB y, finalmente, provocar un tiroteo en el que sus efectivos —a los que se había ordenado no reaccionar— recibieron disparos sin aviso. La GUR calificó públicamente la secuencia como una «campaña de desinformación dirigida» contra la inteligencia militar. La intervención del presidente Zelenski, que calificó el episodio de «vergonzoso» y firmó el despido de un alto cargo de la SBU, junto a la apertura de sospechas contra miembros de ambos organismos, se lee en clave interna como una señal de que el conflicto entre las dos instituciones ha adquirido gravedad política.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes ucranianas difieren sustancialmente sobre los hechos. La SBU presenta la operación como un caso contraterrorista: Kaplúnov habría tenido contactos con el FSB, recibido el encargo de asesinar a Zakáyev durante el Día de la Independencia, admitido esos contactos y cooperado, y el tiroteo de Berezniaky habría sido un ataque armado de personas afines a la GUR contra su grupo operativo. Kaplúnov, su abogado Taras Borovsky y el RDK sostienen una versión opuesta: Kaplúnov fue secuestrado el 23 de agosto por personas que se presentaron como policías, mantenido nueve días en dos sitios sin cargos, sometido a presión psicológica —incluidas amenazas de muerte— y forzado a grabar una confesión que niegan; el video difundido por la SBU sería, según esa lectura, una pieza obtenida bajo tortura. También difieren sobre quién abrió fuego primero en Berezniaky: la SBU dice que un grupo armado bloqueó sus vehículos y atacó a sus efectivos, mientras que el mando del 'Batallón Timur' afirma que agentes de la SBU dispararon sin previo aviso contra efectivos de la GUR desarmados a los que había ordenado no reaccionar. Sobre el objetivo del supuesto atentado, la SBU solo habló de «un líder del movimiento opositor ruso»; medios como Babel y fuentes policiales identificaron a Ajmed Zakáyev, cuyo entorno afirmó haberse enterado del caso por la prensa. En conjunto, los medios describen el episodio como un choque abierto entre la SBU y la GUR, mientras que la SBU lo encuadra como un ataque a su operativo y la GUR como una operación deliberada para desacreditar a la inteligencia militar.

Contexto

Stepán Kaplúnov es un voluntario ruso nacional que combate del lado de Ucrania desde 2014 —cuando llegó como voluntario y luego sirvió en el batallón Azov y en el Sector Derecho— y desde 2023 forma parte del Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK), del que es subjefe por asuntos de combate. El RDK opera integrado en el 'Batallón Especial Timur' de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR), comandado por Dmytro Ivánov, quien reclutó a Kaplúnov. Ajmed Zakáyev, jefe del gobierno de la República Chechena de Ichkeria en el exilio, viajó a Kiev para asistir a los actos del Día de la Independencia el 24 de agosto. El incidente se produjo en un contexto de larga rivalidad institucional entre la SBU y la GUR, que ya había quedado de manifiesto en choques previos por competencias y casos concretos.