Publicado el · Actualizado el

Rusia lanza un ataque combinado masivo con misiles y drones contra Kiev tras la marcha de los enviados de Trump

En la noche del 7 al 8 de septiembre, Rusia lanzó un ataque combinado masivo con misiles balísticos, de crucero y antis-ship, junto con 166 drones de ataque, contra Kiev y otras regiones de Ucrania, causando al menos dos muertos y diez heridos en la capital. La ofensiva ocurrió pocas horas después de que los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner abandonaran Kiev, poniendo fin a una pausa de tres días en los golpes contra las respectivas capitales. La defensa aérea ucraniana interceptó o suprimió 175 objetivos antes de las 08:30, mientras que Polonia activó su aviación militar en respuesta al ataque.

Puntos clave

  • Rusia lanzó decenas de misiles y 166 drones de ataque, en su mayoría Shahed reactivos, contra Ucrania en la noche del 7-8 de septiembre.
  • La defensa aérea ucraniana interceptó o suprimió 175 objetivos hasta las 08:30: 2 misiles balísticos, 31 misiles de crucero Kh-101/Iskander-K y 142 drones.
  • Al menos 2 personas murieron en Kiev (ambas en el distrito de Solomianskyi) y el número de heridos fue aumentando durante el día hasta situarse en torno a 25-29.
  • Las direcciones principales del ataque fueron las óblasts de Kiev y Odesa; se registraron destrucciones y incendios en al menos cinco distritos de Kiev.
  • El ataque se produjo inmediatamente después de que los enviados especiales de EE. UU. Steve Witkoff y Jared Kushner abandonaran Kiev el 6 de septiembre, tras una pausa mutua de golpes sobre las capitales.
  • Polonia activó su aviación militar y puso en alerta sus sistemas de defensa antiaérea y radar en respuesta al ataque ruso.

Por qué importa

Es el ataque combinado más grande del conflicto hasta la fecha, con múltiples tipos de armas lanzadas desde distintas regiones rusas, y tuvo lugar inmediatamente después de la marcha de los enviados especiales de EE. UU., lo que socavó la pausa diplomática anunciada. Causó víctimas civiles y daños a edificios residenciales, escuelas, una oficina de un canal de televisión, un supermercado, la entrada de una estación de metro y un almacén farmacéutico. Forzó a Polonia a activar su aviación militar, mostrando el riesgo de extensión a territorio de la OTAN, y se convirtió en un punto de presión política para que Ucrania exigiera más interceptores y sanciones más duras contra Rusia.

Qué ha ocurrido

En la noche del 7 al 8 de septiembre, Rusia lanzó un ataque combinado masivo contra Ucrania utilizando misiles antis-ship «Oniks», misiles balísticos «Iskander-M»/S-400/KN-23, 32 misiles de crucero Kh-101 lanzados desde bombarderos estratégicos Tu-95MS y Tu-160MS, y 166 drones de ataque, en su mayoría Shahed reactivos, además de drones señuelo «Parodia». Las direcciones principales del ataque fueron las óblast de Kiev y Odesa. Hasta las 08:30, la defensa aérea ucraniana había interceptado o suprimido 175 objetivos: 2 misiles balísticos, 31 misiles de crucero y 142 drones. En Kiev, las explosiones se escucharon durante casi cinco horas y la alerta aérea de nivel rojo se mantuvo de forma continua entre 8 y 10 horas. Se registraron destrucciones, incendios y caída de restos en al menos cinco distritos de la capital —Holosiivskyi, Solomianskyi, Darnytskyi, Podilskyi y Dniprovskyi— y en 16 localizaciones se documentaron daños a infraestructura civil. Al menos 2 personas murieron (ambas en Solomianskyi) y el número de heridos fue creciendo durante la jornada, con informes que oscilan entre 10 y alrededor de 29 a lo largo del día. En el distrito de Holosiivskyi, un misil alcanzó una torre de 26 plantas a la altura del piso 23 sin provocar incendio; en Solomianskyi resultaron dañados un edificio residencial de cinco plantas (donde 10 personas fueron rescatadas) y otro de tres, además de arder un almacén; en Podilskyi se incendió otro almacén junto con coches y cocheras; en Darnytskyi ardió una garaje particular y un coche resultó dañado por restos; en Dniprovskyi se sofocó un incendio en cocheras. La explosión dañó la fachada de la estación de metro «Taras Shevchenko» y se reportaron daños a más de 50 objetos, entre ellos 14 edificios residenciales, un supermercado Varus, la oficina del canal de televisión «Mi — Ukraina» y un almacén del distribuidor farmacéutico Optima-Farm en la orilla izquierda. Más de 300 rescatistas y policías trabajaron en siete localizaciones; los servicios de emergencia rescataron a 13 personas, incluyendo evacuaciones de un apartamento bloqueado en Holosiivskyi. En la mañana del 8 de septiembre, drones rusos también atacaron un tren de pasajeros Kiev-Sumy en la estación de la región de Sumy y un tren Dnipró-Zaporizhia. Una persona resultó herida en Bila Tserkva (óblast de Kiev) y se dañaron viviendas, empresas, almacenes y vehículos en los distritos de Boryspil, Brovary, Obukhiv y Fastiv. En la óblast de Odesa, un mercado fue alcanzado por misiles hiriendo a un guardia; también se reportaron dos heridos en Járkov y daños en Zaporiyia y Dnipropetrovsk.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las fuentes ucranianas subrayan el momento político del ataque: lo enmarcan como un golpe deliberado de Putin inmediatamente después de que los enviados especiales de EE. UU. Witkoff y Kushner abandonaran Kiev, rompiendo la pausa de tres días anunciada en torno a la visita. La cobertura cita extensamente al presidente Zelensky, al ministro de Exteriores Sybiha y al ministro del Interior Vyhyvskyi, destacando las víctimas, los daños a infraestructura civil y las consecuencias diplomáticas. Los medios resaltan la variedad de armas empleadas y presentan la intercepción de misiles balísticos como especialmente difícil, pidiendo interceptores adicionales y apoyo al sistema antibalístico FREYJA. Los medios locales aportan información granular por distrito (Holosiivskyi, Solomianskyi, Darnytskyi, Podilskyi, Dniprovsiky, Shevchenkivskyi) con relatos detallados de rescates, evacuaciones y consecuencias humanitarias. También destacan muestras de solidaridad occidental: la activación de la aviación militar polaca, el refugio nocturno de la embajadora de la UE, Katarina Maternová, y llamamientos a endurecer las sanciones y cerrar las "casas rusas" en Europa.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

La cobertura internacional —AP/Reuters a través de fuentes azerbaiyanas, y medios estadounidenses, británicos y españoles— se centra en la muerte de civiles, la suspensión de la pausa diplomática y los riesgos de escalada tras la visita de los enviados de Trump. Los titulares en inglés subrayan el número de muertos y heridos, la reanudación de los ataques tras la pausa vinculada a los enviados de Trump y la magnitud general del ataque ruso. Las informaciones internacionales citan las cifras oficiales ucranianas de víctimas, sin la granularidad por distrito presente en los medios ucranianos, y mencionan los ataques rusos previos contra las pistas de los aeropuertos de Boryspil y Zhuliany en la víspera de la visita de la delegación estadounidense.

Dónde difieren las versiones

Varios puntos del informe muestran discrepancias entre fuentes. Las cifras de víctimas en Kiev fueron evolucionando durante el día: los reportes iniciales hablaban de 2 muertos y entre 6 y 10 heridos, mientras que para la noche las cifras variaban entre 5 muertos y 23-29 heridos según Klitschko, la policía o la administración militar de Kiev. El número de distritos de Kiev con daños se reportó de forma variable entre cuatro, cinco y siete, según la fuente y el momento del día. El número estimado de misiles balísticos lanzados contra Kiev osciló entre "más de diez" y "más de veinte" según los canales de monitoreo. La duración continua de la alerta aérea de nivel rojo en Kiev se reportó alternativamente como 8 o 10 horas.

Contexto

Desde el 27 de agosto de 2025, Kiev venía sufriendo ataques casi continuos con drones que precedieron el golpe del 8 de septiembre. Los días 5 y 6 de septiembre, los enviados especiales de EE. UU. Steve Witkoff y Jared Kushner se reunieron con Vladímir Putin en Moscú y luego con Volodímir Zelenski en Kiev; en torno a la visita se anunció una pausa mutua de tres días en los golpes contra las respectivas capitales. Los enviados salieron de Kiev la noche del 6 de septiembre; poco después llegó el ataque masivo ruso. Ucrania había acordado no golpear Moscú hasta el final del lunes durante la visita, esperando una reciprocidad rusa que no se materializó.