EE UU advierte a sus aliados de retrasos de hasta cinco años en entregas de misiles clave por el agotamiento de sus arsenales
Estados Unidos ha advertido a sus aliados, incluida Ucrania, de que las entregas de sistemas clave de misiles y defensa antiaérea podrían retrasarse hasta cinco años mientras Washington reabastece sus propias existencias, mermadas por la guerra contra Irán. Alemania ha solicitado acelerar la entrega de misiles Tomahawk y lanzadores Typhon, y el fabricante Raytheon probablemente no podrá cumplir el pedido en menos de cinco años. La decisión del Pentágono de priorizar la reposición de sus propias reservas complica los esfuerzos de Ucrania por conseguir más interceptores Patriot antes de un invierno difícil.
Puntos clave
- EE UU advierte a sus aliados de retrasos de hasta cinco años en entregas de sistemas de misiles y defensa antiaérea clave mientras reabastece sus propias reservas.
- Varios países europeos y de Europa del Este que dependen de armamento estadounidense ya sufren demoras tras la guerra de EE UU e Israel contra Irán, que comenzó el 28 de febrero.
- Alemania pidió a Washington agilizar la entrega de misiles de crucero Tomahawk y lanzadores terrestres Typhon; Raytheon probablemente no podrá completar el pedido en cinco años.
- Estimaciones citadas indican que EE UU usó más de la mitad de sus misiles Patriot modernos, cerca de un tercio de sus Tomahawk y casi la mitad de sus misiles e interceptores THAAD en la guerra con Irán.
- El Pentágono prioriza la reposición de sus propias reservas, lo que complica los esfuerzos de Ucrania por obtener más interceptores Patriot antes de un invierno difícil.
- EE UU informa a Ucrania sobre la posibilidad de entregar una versión «significativamente menos avanzada» del sistema Patriot o conceder licencias a países europeos para fabricarlo.
- Lockheed Martin trabaja para elevar la producción anual de interceptores PAC-3 MSE de unos 600 a 2.000, y la cuestión de la defensa antiaérea para Ucrania será tema clave en las reuniones de la ONU en Nueva York la próxima semana.
Por qué importa
La capacidad de Ucrania para conseguir más interceptores Patriot queda directamente comprometida por la prioridad del Pentágono de reconstruir sus propias reservas, precisamente cuando se avecina un invierno difícil. La escasez tiene alcance global: afecta a aliados europeos como Alemania, a usuarios de sistemas estadounidenses en Europa del Este y a Japón, todos con demoras de varios años. Expertos citados en los informes atribuyen el déficit a debilidades estructurales de la base industrial de defensa de EE UU y sus aliados, no solo a las guerras en Ucrania y Oriente Medio. Las necesidades de defensa antiaérea de Ucrania serán tema central en las próximas reuniones de la ONU en Nueva York, lo que eleva la importancia diplomática del asunto.
Qué ha ocurrido
Estados Unidos ha informado a sus aliados, incluida Ucrania, de que deben esperar retrasos de hasta cinco años en la entrega de sistemas clave de misiles y defensa antiaérea, ya que Washington reabastece sus propios arsenales, mermados por la guerra contra Irán. Bloomberg, citando sus fuentes, fue el primero en informar de la advertencia; Reuters había publicado el 4 de agosto — con la negación posterior del Pentágono y la Casa Blanca — que EE UU había consumido casi todas sus existencias de ATACMS y misiles de ataque de precisión (PrSM) y cerca de la mitad del Tomahawk mundial durante los cinco meses de conflicto. Según las estimaciones recogidas, EE UU gastó más de la mitad de sus misiles Patriot modernos, aproximadamente un tercio de sus Tomahawk y cerca de la mitad de sus misiles e interceptores THAAD. La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que la guerra costó al presupuesto estadounidense unos 38.000 millones de dólares en gasto directo en los primeros cinco meses, y que desde junio de 2025 EE UU habría utilizado hasta dos tercios de sus existencias de interceptores de defensa antimisiles.
Alemania pidió a Washington agilizar la entrega de misiles de crucero Tomahawk y de los lanzadores terrestres Typhon; Raytheon (parte de RTX Corp.) probablemente no podrá cumplir el pedido alemán en menos de cinco años debido a la escasez. Algunos países de Europa del Este que dependen de sistemas estadounidenses ya venían sufriendo retrasos poco después del inicio de la guerra de EE UU e Israel contra Irán, el 28 de febrero. En abril, EE UU ya había informado a Japón de que sus entregas de Tomahawk se pospondrían hasta dos años. Lockheed Martin trabaja para aumentar la capacidad anual de producción de interceptores PAC-3 MSE, de unos 600 a 2.000.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró el 6 de agosto que la información sobre la escasez de misiles era falsa y amenazó con largas penas de prisión a quienes publicaran datos sobre el déficit; al día siguiente, matizó que las existencias de ciertos tipos de munición se habían vuelto más limitadas. El secretario de Defensa Pete Hegseth negó los reportes de agotamiento de existencias clave. Trump manifestó además que está discutiendo con Ucrania la posibilidad de entregarle una versión «significativamente menos avanzada» del sistema Patriot o de conceder licencias a países europeos para que lo fabriquen; la UE, por su parte, presiona para que Washington autorice la producción europea de Patriot que podrían transferirse después a Kyiv. La cuestión de la defensa antiaérea urgente para Ucrania figurará como tema clave en las reuniones de la ONU en Nueva York la próxima semana, justo antes del invierno que las fuentes describen como difícil.
Dónde difieren las versiones
Fuentes y funcionarios estadounidenses discrepan sobre el estado de las reservas de misiles. Reportes de medios sostienen que las existencias de interceptores Patriot están en niveles «peligrosamente bajos» (con alrededor del 80 % consumido) y que altos mandos advirtieron al vicepresidente JD Vance, durante el verano, sobre una escasez crítica de Patriot. En sentido contrario, el secretario de Defensa Pete Hegseth negó que las fuerzas armadas se estuvieran quedando sin reservas clave, y la Casa Blanca y el Pentágono descartaron el reporte de Reuters del 4 de agosto sobre el agotamiento de los arsenales. El propio presidente Donald Trump negó la información el 6 de agosto y amenazó con prisión a las fuentes, aunque un día después reconoció que ciertas municiones se habían vuelto más limitadas. Una nota adicional del material aportado ubica el inicio de la guerra contra Irán en febrero de 2026, mientras que otros hechos solo mencionan el 28 de febrero sin precisar el año.
Contexto
La guerra de EE UU e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero. Según estimaciones recogidas, el conflicto consumió más de la mitad de los misiles Patriot modernos de EE UU, cerca de un tercio de sus Tomahawk y casi la mitad de sus misiles e interceptores THAAD. La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que la guerra costó unos 38.000 millones de dólares en gasto directo durante los cinco primeros meses y que, desde junio de 2025, EE UU habría utilizado hasta dos tercios de sus reservas de interceptores de defensa antimisiles. Lockheed Martin trabaja para elevar la producción anual de PAC-3 MSE de unos 600 a 2.000 unidades. Funcionarios de la UE buscan que Washington conceda licencias para fabricar Patriot en Europa, con eventual transferencia a Ucrania. En abril, EE UU ya había informado a Japón del retraso de hasta dos años en entregas de Tomahawk. Expertos citados sostienen que la escasez responde más a debilidades estructurales de la base industrial de defensa de EE UU y sus aliados que a las guerras en Ucrania y Oriente Medio.