Trump pide a Zelenski que detenga los ataques a refinerías rusas antes de la reunión en Nueva York
En una llamada telefónica del 20 de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump pidió repetidamente al presidente Volodymyr Zelenski que detuviera los ataques ucranianos contra refinerías de petróleo rusas, mencionando la palabra "diesel" muchas veces y citando el aumento de los precios mundiales del combustible. Al día siguiente, Trump publicó en Truth Social que Rusia "perdió el control" de su industria del diésel por la guerra, al tiempo que reiteró que la guerra "sin sentido e interminable" debía terminar. Zelenski respondió que Ucrania está dispuesta a dar pasos de desescalada si Rusia cesa sus ataques a la infraestructura energética, crítica y exportaciones alimentarias ucranianas. Ambos acordaron reunirse el 22 de septiembre en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU.
Puntos clave
- Trump pidió por teléfono a Zelenski, el 20 de septiembre, que detuviera los ataques a refinerías rusas citando el aumento de los precios del diésel; la palabra "diesel" se mencionó muchas veces durante la llamada.
- El 21 de septiembre Trump escribió en Truth Social que Rusia "perdió el control" de su industria del diésel por la guerra y que la guerra "sin sentido e interminable" debe terminar.
- Zelenski respondió en X que Ucrania está dispuesta a detener los ataques a refinerías rusas solo si Rusia cesa sus ataques a la infraestructura energética, crítica y exportaciones alimentarias de Ucrania.
- Ambos presidentes acordaron reunirse el 22 de septiembre en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU.
- El precio medio del diésel en EE. UU. alcanzó un récord de 6,50 dólares por galón, frente a 3,19 dólares un año antes, en un contexto de conflicto con Irán y bloqueo del estrecho de Ormuz desde febrero de 2026.
- Analistas de Forbes Ukraine estiman que los ataques ucranianos representan alrededor del 1,5 % de la disrupción mundial del petróleo, frente a cerca del 10 % atribuible a los acontecimientos en Oriente Medio.
Por qué importa
La presión de Trump se produce en un momento políticamente delicado en EE. UU., con el diésel en precios récord y las elecciones legislativas en el horizonte, y pone directamente en cuestión una de las principales armas estratégicas de Ucrania en su campaña de ataques en profundidad contra Rusia. Al mismo tiempo, el reconocimiento público de Trump de que los ataques han sacado de servicio una parte significativa del refino ruso valida un logro militar ucraniano clave, lo que hace más llamativa su petición de detenerlos. La reunión del 22 de septiembre en Nueva York será determinante para decidir si la idea de un alto el fuego energético pasa de la retórica a un acuerdo concreto.
Qué ha ocurrido
El 20 de septiembre, horas después de que drones ucranianos golpearan una refinería de Moscú —cuyo funcionamiento quedó completamente paralizado—, Trump telefoneó a Zelenski para preparar la reunión bilateral al margen de la Asamblea General de la ONU. Según Axios y el Financial Times, Trump insistió repetidamente en que Ucrania detuviera los ataques contra refinerías rusas por el impacto en los precios mundiales del diésel, mencionando la palabra "diesel" muchas veces durante la conversación. Ambos acordaron verse el 22 de septiembre en Nueva York.
Al día siguiente, Trump publicó en Truth Social que Rusia "ha perdido el control de su industria de producción de diésel a causa de la guerra con Ucrania", señalando que muchas refinerías rusas productoras de diésel habían sido destruidas y estaban al menos temporalmente fuera de servicio, y describió la guerra como "sin sentido e interminable", afirmando que debe terminar y que 25.000 personas, en su mayoría soldados, mueren cada mes.
Zelenski respondió en X que Ucrania está dispuesta a tomar medidas de desescalada si Rusia cesa sus ataques al sector energético, la infraestructura crítica y las exportaciones alimentarias ucranianas. Recordó que Ucrania ya ha presentado decenas de propuestas diplomáticas para terminar la guerra con garantías de seguridad y que el diálogo con Trump y Washington continúa.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
La cobertura internacional subraya el trasfondo político interno en EE. UU. detrás de la presión de Trump —los precios del diésel y las elecciones legislativas— y destaca la aparente contradicción de que Trump reconozca públicamente el daño causado por los ataques ucranianos a las refinerías rusas al mismo tiempo que pide a Kiev que los detenga. Los medios occidentales centran su atención en la reunión prevista para el 22 de septiembre en Nueva York, donde, según The Guardian, Trump presionará a Zelenski para acordar un alto el fuego energético. También se contextualiza la presión con la firma, días antes, de la ley de sanciones Graham contra Rusia e Irán.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes discrepan sobre la fecha exacta de la llamada Trump-Zelenski: algunas la sitúan el 20 de septiembre y otras el 21. También hay cifras diferentes de víctimas tras el ataque con drones del 20 de septiembre contra Moscú: la mayoría de las fuentes informan de dos muertos y 20 heridos, mientras que The Guardian reporta tres muertos. Además, Trump atribuye el alza de los precios del diésel principalmente a los ataques ucranianos contra refinerías rusas, mientras que analistas de Forbes Ukraine y otras fuentes ucranianas sostienen que el factor principal son los acontecimientos en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz, vigente desde febrero de 2026, que limita cerca del 10 % del suministro mundial de petróleo frente a un 1,5 % estimado por los ataques ucranianos.
Contexto
El 13 de septiembre, Trump ya había pedido públicamente a Zelenski que detuviera los ataques contra la producción rusa de diésel. Un día después, Trump afirmó que Ucrania y Rusia habían acordado no atacarse mutuamente la infraestructura energética; Zelenski condicionó la participación ucraniana a garantías de los socios de que Rusia cumpliría. El 19 de septiembre, Trump firmó la ley de sanciones Graham, que amplía las opciones de sanciones, aranceles y otras restricciones contra Rusia, y ese mismo día un ataque ruso en la provincia de Odesa dejó a más de 100.000 personas sin electricidad. Horas antes de la llamada, drones ucranianos habían alcanzado la refinería de Moscú, que quedó totalmente paralizada. El precio medio del diésel en EE. UU. alcanzó los 6,50 dólares por galón, frente a 3,19 dólares un año antes, en un contexto de conflicto entre EE. UU. e Israel con Irán y del cierre del estrecho de Ormuz.