Corea del Norte prueba nuevos misiles balísticos KN-23 que podrían burlar al Patriot
El 20 de septiembre, Corea del Norte realizó nuevas pruebas de misiles balísticos tipo KN-23, alcanzando altitudes de 60 a 70 kilómetros. Analistas sugieren que los ensayos apuntan a que la versión básica del misil evada con mayor eficacia los sistemas de defensa aérea Patriot. El medio Defense Express publicó su análisis el martes 22 de septiembre.
Puntos clave
- El 20 de septiembre, Corea del Norte realizó nuevos lanzamientos de misiles balísticos tipo KN-23.
- El primer misil fue lanzado a un alcance de 440 km y alcanzó una altitud de 60 km.
- El segundo misil fue lanzado a un alcance de 590 km y alcanzó una altitud de 70 km.
- Pruebas previas del KN-23 solían realizarse con alcances de hasta 690 km y altitudes de hasta 60 km; una variante desconocida probada el mes anterior alcanzó 690 km y 90 km de altitud.
- Analistas sugieren que los experimentos con altitudes de lanzamiento del KN-23 buscan que la versión básica del misil evada mejor los sistemas de defensa aérea Patriot.
- Janes indicó que las pruebas del 20 de septiembre habrían involucrado un KN-23 con una trayectoria de vuelo posiblemente mejorada o cambios en la ojiva.
- Un estudio de 2024 concluyó que Corea del Norte obtuvo de Rusia los materiales y la documentación para producir los misiles KN-23.
Por qué importa
Las pruebas indican que Corea del Norte está iterando activamente sobre el diseño del KN-23 para derrotar mejor sistemas de defensa aérea occidentales como el Patriot. Misiles norcoreanos KN-23 y KN-24 han sido empleados en bombardeos rusos contra Ucrania, con restos documentados en Járkiv en enero de 2024. Un estudio de 2024 vinculó el programa KN-23 a materiales y documentación obtenidos de Rusia, lo que subraya la alianza militar Pyongyang–Moscú que afecta el curso de la guerra en Ucrania.
Qué ha ocurrido
El 20 de septiembre de 2026, Corea del Norte llevó a cabo nuevos ensayos de misiles balísticos tipo KN-23. El primer misil fue lanzado a un alcance de 440 km con una altitud máxima de 60 km, y el segundo a un alcance de 590 km con una altitud máxima de 70 km. Defense Express publicó su análisis técnico el martes 22 de septiembre, comparando estos parámetros con los patrones de pruebas anteriores del KN-23, que típicamente alcanzaban hasta 690 km de alcance y 60 km de altitud, y con una variante desconocida probada el mes anterior que llegó a 690 km y 90 km de altitud. Analistas sugieren que los experimentos con altitudes de lanzamiento apuntan a que la versión básica del misil evada con mayor eficacia los sistemas de defensa aérea Patriot. Janes planteó que los ensayos del 20 de septiembre habrían correspondido a una nueva variante con una trayectoria de vuelo posiblemente mejorada o cambios en la ojiva. El análisis recuerda que un estudio de 2024 concluyó que Corea del Norte obtuvo de Rusia los materiales y la documentación para producir los misiles KN-23, y que en abril de 2026 el Ministerio de Defensa de Ucrania informó que los misiles KN-23 y KN-24 empleados por los ocupantes rusos en ataques contra Ucrania son una versión refinada de los primeros prototipos del Iskander ruso.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Las dos fuentes suministradas son medios ucranianos y enfocan la información en sus implicaciones para Ucrania: Defense Express se centra en los detalles técnicos de los ensayos del 20 de septiembre y en la potencial amenaza para la defensa aérea, y conecta explícitamente los misiles con los ataques rusos contra Ucrania y con la documentación y el linaje de diseño de origen ruso del KN-23. La narrativa presenta a los misiles como una amenaza relevante para la defensa antiaérea ucraniana y para los ataques rusos con armamento norcoreano.
Contexto
Pruebas previas del KN-23 por Pyongyang se llevaron a cabo típicamente con alcances de hasta 690 km y altitudes máximas de hasta 60 km; una variante desconocida probada el mes anterior alcanzó 690 km y 90 km de altitud. En abril de 2026, el Ministerio de Defensa de Ucrania informó que los misiles KN-23 y KN-24 empleados por Rusia son una versión refinada de los primeros prototipos del Iskander ruso. Los misiles norcoreanos utilizan combustible menos energético, tienen motores aproximadamente 1,5 veces más grandes y largos que sus análogos rusos, contienen componentes cuya calidad y métodos de soldadura, según especialistas del Ministerio de Defensa, llevan un retraso cercano a 50 años respecto a los estándares modernos, e integran componentes de grado civil presumiblemente adquiridos por el régimen de Kim Jong Un en circunvención de las sanciones. Janes sugirió que las pruebas del 20 de septiembre habrían involucrado una nueva variante con una trayectoria de vuelo mejorada o cambios en la ojiva.