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Zelenski se reúne con Trump en la ONU y propone un alto el fuego limitado en energía, grano y marítimo; Rusia lo rechaza

El 22 de septiembre de 2026, en los márgenes de la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, los presidentes de Ucrania y Estados Unidos, Volodímir Zelenski y Donald Trump, se reunieron para discutir posibles vías de desescalada del conflicto. Zelenski declaró la disposición de Ucrania a acordar un alto el fuego limitado en los ámbitos energético, grano y marítimo, condicionado a la reciprocidad rusa. Sin embargo, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov y del ministro de Relaciones Exteriores Serguéi Lavrov, rechazó efectivamente la propuesta de cese de ataques a infraestructura energética, y el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) concluyó que Moscú mantiene sus exigencias maximalistas. EE. UU. invitó formalmente a Vladímir Putin a la cumbre del G20 en Miami (14–15 de diciembre) como posible plataforma para una reunión trilateral, aunque la participación del líder ruso es incierta.

Puntos clave

  • Zelenski y Trump se reunieron el 22 de septiembre de 2026 en los márgenes de la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York; Zelenski calificó el encuentro de «positivo» y «productivo».
  • Ucrania declaró estar dispuesta a un alto el fuego en tres áreas —energía, grano y marítimo— siempre que haya reciprocidad rusa, y a suspender los ataques a refinerías rusas si Rusia detiene los ataques a infraestructura crítica ucraniana.
  • El 23 de septiembre, tras su reunión con Lavrov, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que ambas partes mostraron interés en un alto el fuego limitado que cubriera grano y energía.
  • El Kremlin rechazó efectivamente la propuesta: Peskov respondió «absolutamente» al ser preguntado si las declaraciones occidentales sobre el alto el fuego energético eran retórica, y Lavrov dijo que Rusia no pausará su «operación especial» para negociar en «ningún formato».
  • EE. UU. invitó oficialmente a Putin a la cumbre del G20 en Miami del 14–15 de diciembre; Peskov agradeció la invitación pero dijo que la decisión se tomará por canales diplomáticos; Bloomberg reportó que Putin probablemente la rechazará y asistirá al APEC en China.
  • Zelenski y Rubio declararon que los llamados «acuerdos de Anchorage» (formato «3+2», que reconocía la soberanía rusa sobre Crimea, Donetsk, Lugansk y partes de Jersón y Zaporiyia) ya no forman parte del proceso de negociación.
  • Zelenski advirtió que si Rusia rechaza cualquier formato de negociación, Ucrania pedirá a Trump que utilice un nuevo proyecto de sanciones; EE. UU. además evalúa posibles sanciones adicionales contra Rusia y contrapartes en el mercado petrolero.
  • El ISW concluyó el 23 de septiembre que Rusia mantiene su compromiso de continuar la guerra y se niega a ajustar sus posiciones negociadoras, pese a la ausencia de avances militares significativos.

Por qué importa

El encuentro en Nueva York fue el contacto de más alto nivel entre Ucrania y Estados Unidos durante la semana de la Asamblea General de la ONU y definió el rumbo de la diplomacia para poner fin a la guerra. Ucrania puso sobre la mesa compromisos concretos —un alto el fuego limitado y recíproco en energía, grano y marítimo— reduciendo así el espacio de marcos de acuerdo aceptables. La contraparte rusa rechazó la propuesta esencial, lo que confirma que Moscú mantiene sus demandas maximalistas. La invitación formal a Putin al G20 de Miami, sumada a las reacciones divididas de Ucrania y Europa ante esa invitación, expone las fisuras sobre cómo manejar la presencia de Rusia mientras continúe la guerra. Finalmente, el descarte público del «espíritu de Anchorage» elimina del proceso negociador la opción de reconocer la soberanía rusa sobre los territorios ocupados.

Qué ha ocurrido

El 22 de septiembre de 2026, en los márgenes de la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, los presidentes Volodímir Zelenski y Donald Trump se reunieron para discutir posibles vías de desescalada del conflicto. La delegación estadounidense incluyó al secretario de Estado Marco Rubio, al secretario del Tesoro Scott Bessent, al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner; la delegación ucraniana estuvo encabezada por el jefe de la Oficina Presidencial Kyrylo Budanov, el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior Rústem Umérov, el ministro de Relaciones Exteriores Andrí Sibiga y otros altos funcionarios. Zelenski calificó la reunión de «positiva» y «productiva», y declaró que Ucrania está dispuesta a cualquier formato de alto el fuego energético con Rusia condicionado a la reciprocidad, así como a suspender los ataques a refinerías rusas si Rusia detiene sus ataques a la infraestructura crítica, exportaciones de alimentos y sector energético ucranianos. También se discutieron tres tipos posibles de alto el fuego: energético, grano y marítimo.

Un día después, el 23 de septiembre, Rubio se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, tras lo cual declaró que ambas partes habían expresado interés en un alto el fuego limitado que cubriera grano y energía. Sin embargo, ese mismo día, el Kremlin —a través de Peskov— rechazó efectivamente la propuesta, y Lavrov afirmó en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU que Rusia no pausará su «operación especial» para negociar en «ningún formato». Zelenski señaló que Trump podría organizar una cumbre trilateral con Putin y que la reunión del G20 en Miami (14–15 de diciembre) podría servir como plataforma para ese encuentro; Rubio confirmó que EE. UU. invitó oficialmente a Putin. Peskov agradeció la invitación pero indicó que la decisión se tomará por canales diplomáticos, mientras que Bloomberg reportó que Putin probablemente la rechazará para asistir en su lugar al foro APEC en China.

Zelenski también anunció que los llamados «acuerdos de Anchorage» —el formato «3+2» que reconocía la soberanía rusa sobre Crimea, Donetsk, Lugansk y partes ocupadas de Jersón y Zaporiyia— ya no forman parte del proceso de negociación, algo que Rubio confirmó al señalar que esos acuerdos eran inaceptables y que se requerirán «nuevas ideas» para alcanzar la paz. Zelenski advirtió que si Rusia rechaza cualquier formato de negociación, Ucrania pedirá a Trump que active un nuevo proyecto de sanciones. Zelensky también dijo que aún no ha recibido una respuesta concreta de EE. UU. sobre el suministro de misiles para sistemas Patriot, aunque después del encuentro con Trump señaló que el presidente estadounidense estaba «bien dispuesto» a conceder licencias para que Ucrania produzca esos sistemas. Los enviados especiales Witkoff y Kushner tomaron un par de semanas de receso para continuar las negociaciones con Rusia y otros socios.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

En el marco reportado por las fuentes ucranianas, Zelenski posicionó repetidamente a Ucrania como un país dispuesto a cualquier formato de alto el fuego limitado en energía, grano y marítimo, condicionado a reciprocidad, mientras presenta a Rusia como una parte no dispuesta a negociar y comprometida con objetivos maximalistas. Zelenski declaró que el «espíritu de Anchorage» —que implicaba el reconocimiento de la soberanía rusa sobre los territorios ocupados— ya no forma parte de las conversaciones, y afirmó que las Fuerzas Armadas de Ucrania desempeñaron el papel más importante en ese cambio, con el apoyo del equipo negociador estadounidense.

El presidente ucraniano también dejó claro que Ucrania no entregará su territorio, independencia ni libertad a cambio de un acuerdo, una línea roja que —según dijo— no se cruzó ni al inicio de la guerra a gran escala ni se cruzará ahora. Advirtió que, si Moscú rechaza cualquier negociación, Kiev solicitará a Trump que active un nuevo proyecto de sanciones. Zelenski mostró escepticismo ante la supuesta disposición de Putin a reunirse, contrastando el optimismo de los enviados Witkoff y Kushner con sus propias dudas de que Putin esté realmente listo para comprometerse. El comentarista diplomático Kostiantyn Yeliséyev enmarcó el compromiso de Trump con Ucrania como motivado por las próximas elecciones legislativas de medio término en EE. UU. y observó que la reunión en Nueva York careció de sustancia concreta, en particular sobre los sistemas Patriot y la aplicación de la llamada ley Graham.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

El conjunto de artículos proporcionados está compuesto íntegramente por fuentes en lengua ucraniana, procedentes de medios ucranianos. No se aportaron artículos de fuentes internacionales dedicados, por lo que no es posible extraer del material una comparación sustantiva entre el encuadre ucraniano y el internacional. Las únicas referencias a actores no ucranianos consisten en declaraciones puntuales de Marco Rubio (EE. UU.), el Kremlin (Rusia), el portavoz del gobierno alemán Stefan Kornelius, el primer ministro polaco Donald Tusk y el portavoz de la Comisión Europea Olof Gill —todos citados a través de la prensa ucrania— sobre la invitación a Putin al G20 y las implicaciones de su posible participación.

Dónde difieren las versiones

Cuatro puntos del relato están en disputa según las fuentes. Primero, si el 24 de septiembre se celebró en Nueva York una reunión trilateral Ucrania–EE. UU.–Rusia sobre el alto el fuego energético: ZN.UA reportó que estaba prevista con participantes identificados (Budanov, Umérov, Kushner, Witkoff, Dmitriev), pero la Oficina del Presidente de Ucrania dijo que la delegación ucraniana ya regresaba al país y que los medios «no tienen fuentes en la delegación». Segundo, si las partes habían acordado un alto el fuego energético: Trump afirmó el 14 de septiembre que Ucrania y Rusia habían acordado no atacarse mutuamente las instalaciones energéticas, mientras Zelenski y otros reportes sostienen que el compromiso ucraniano está sujeto a reciprocidad y verificación, y que no existe un acuerdo vinculante. Tercero, si Rusia mostró verdadero interés en un alto el fuego limitado: Rubio dijo el 23 de septiembre que ambas partes lo habían expresado, pero Peskov lo rechazó tácitamente y el ISW concluyó que Rusia mantiene exigencias maximalistas incompatibles con un cese de hostilidades. Cuarto, si Putin participará en la cumbre del G20 en Miami: Rubio confirmó la invitación y expresó su esperanza de que sea aceptada; Peskov agradeció la invitación y dijo que se decidirá por canales diplomáticos; Bloomberg reportó que probablemente la rechazará para asistir al APEC en China; y otro reporte señaló que Putin ya habría rechazado la propuesta de Zelenski de celebrar conversaciones al margen del G20.

Contexto

El contexto inmediato del encuentro fue la 81ª sesión de la Asamblea General de la ONU, celebrada en Nueva York entre el 22 y el 23 de septiembre de 2026, que reunió a líderes mundiales y facilitó el contacto al más alto nivel entre Ucrania y EE. UU. Las conversaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y EE. UU. en formato de delegaciones ya habían tenido dos rondas previas en Abu Dabi a comienzos de 2026; la última reunión a ese nivel se realizó en febrero, antes del inicio de la guerra con Irán. Los «acuerdos de Anchorage» —también conocidos como formato «3+2»— aluden a las propuestas discutidas en una cumbre entre Trump y Putin en Anchorage en agosto de 2025, que habrían implicado el reconocimiento de la soberanía rusa sobre Crimea, Donetsk, Lugansk y partes de Jersón y Zaporiyia. Ese marco de entendimiento es el que Zelenski y Rubio declararon públicamente fuera del proceso de negociación.