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Rubio dice que un plan para reanudar las negociaciones entre Ucrania y Rusia podría estar listo en semanas; el Kremlin lo desmiente

Los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner visitaron Moscú el 5 de septiembre y Kiev el 6 de septiembre. El 8 de septiembre, el presidente Donald Trump habló por teléfono con Vladimir Putin y dijo que Putin "quiere hacer un trato". El secretario de Estado Marco Rubio declaró que es posible desarrollar una "hoja de ruta" para reanudar las negociaciones en las próximas semanas, pero el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, negó que existan planes concretos, aunque confirmó una "voluntad política general" de retomar el formato trilateral.

Puntos clave

  • Los enviados especiales de EE. UU. Steve Witkoff y Jared Kushner visitaron Moscú el 5 de septiembre (reunión con Putin) y Kiev el 6 de septiembre (reunión con Zelensky), en su primer viaje combinado a ambas capitales.
  • Trump habló por teléfono con Putin el 8 de septiembre; el Kremlin calificó la conversación de casi una hora como "positiva", pero la Casa Blanca no publicó su propia lectura.
  • El secretario de Estado Marco Rubio dijo el 8 de septiembre que una "hoja de ruta" o plan de acción para reanudar las negociaciones entre Ucrania y Rusia podría elaborarse en las próximas semanas, aunque advirtió que quedan "obstáculos significativos".
  • El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que actualmente no hay planes ni "hojas de ruta" para resolver la guerra, aunque reconoció una voluntad política general de retomar las negociaciones trilaterales.
  • El presidente Zelensky declaró que recibió de los enviados estadounidenses el mensaje de que "los rusos están listos para negociar" y que Ucrania está dispuesta a volver al formato trilateral.
  • Se acordó preliminarmente una reunión personal entre Zelensky y Trump en la segunda quincena de septiembre, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania.
  • Según fuentes europeas citadas por Bloomberg, Putin sigue exigiendo el control de toda la región de Donetsk como parte de cualquier eventual acuerdo, y los aliados de Kiev dan por hecho que la guerra continuará al menos hasta 2027.

Por qué importa

La visita combinada de Witkoff y Kushner a Moscú y Kiev marca el primer viaje de enviados estadounidenses a ambas capitales en un mismo recorrido, lo que sugiere un renovado impulso diplomático de Washington. La declaración de Rubio sobre una posible hoja de ruta en semanas y la afirmación de Trump de que Putin "quiere hacer un trato" abren la puerta a un marco negociador concreto, aunque estas expectativas chocan con la negativa del Kremlin a reconocer planes específicos y con las evaluaciones de funcionarios europeos, recogidas por Bloomberg, que señalan que Putin no ha suavizado sus demandas maximalistas y que la guerra continuará al menos hasta 2027. Mientras tanto, Ucrania y sus socios europeos ya trabajan para preparar las condiciones de futuras conversaciones.

Qué ha ocurrido

Los enviados especiales de EE. UU. Steve Witkoff y Jared Kushner viajaron a Moscú el 5 de septiembre, donde se reunieron con Vladimir Putin. Al día siguiente, 6 de septiembre, visitaron Kiev por primera vez desde el inicio de la guerra y mantuvieron tres rondas de conversaciones con el presidente Volodymyr Zelensky, además de reunirse con asesores de seguridad nacional de Francia, Alemania y el Reino Unido (el E3). Tras estas visitas, Zelensky declaró que Ucrania está dispuesta a retomar las negociaciones trilaterales con EE. UU. y Rusia, y que recibió de los enviados el mensaje de que "los rusos están listos para negociar". El 8 de septiembre, el presidente Donald Trump habló por teléfono con Putin en una conversación que, según el Kremlin, duró casi una hora y fue "positivamente evaluada" por Putin; la Casa Blanca no publicó su propia lectura. Ese mismo día, durante una visita a Colombia, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que existe la posibilidad de elaborar en las próximas semanas una "hoja de ruta" o plan de acción para reanudar las negociaciones, aunque advirtió sobre "obstáculos significativos" y "mucho trabajo" por delante. El 9 de septiembre, el portavoz del Kremlin Dmitri Peskov negó que existan planes concretos, pero reconoció una "voluntad política general" de retomar el formato trilateral. Se acordó preliminarmente una reunión personal entre Zelensky y Trump para la segunda quincena de septiembre.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Los medios ucranios destacan la visita a Kiev como la primera de los enviados estadounidenses a Ucrania, en contraste con los múltiples viajes previos de Witkoff a Moscú, y subrayan las "varias ideas nuevas" presentadas por los enviados, aunque sin revelar detalles. Las portadas ucranias dan prominencia a la disposición de Zelensky de regresar al formato trilateral y a sus sugerencias de posibles sedes (Asamblea General de la ONU en Nueva York; EAU, Suiza o Turquía). El papel del E3 (Francia, Alemania, Reino Unido) en las conversaciones de Kiev se presenta como resultado de la presión europea sobre Washington, citando al eurodiputado finlandés Pekka Toveri y al presidente finlandés Alexander Stubb. Zelensky insiste en el mensaje de que "los rusos están listos para negociar", mientras que el embajador ucraniano Serhiy Korsunsky advirtió que la posición de Rusia implica que Ucrania debe dejar de existir. Algunos artículos también recogen la evaluación de Bloomberg de que los aliados aceptan que la guerra continuará hasta el próximo año.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

La cobertura internacional, particularmente la del blog en vivo de Le Monde, destaca la negativa del Kremlin a reconocer cualquier hoja de ruta, dando protagonismo a la frase de Peskov de "no hay planes" y subrayando la brecha entre el optimismo estadounidense y el mensaje ruso. Las fuentes europeas citadas por Bloomberg expresan escepticismo: no se logró progreso significativo, las demandas maximalistas de Putin sobre Donetsk no han cambiado, y se espera una escalada rusa contra la infraestructura energética ucrania durante el invierno, junto con operaciones híbridas en Europa. La lectura del Kremlin sobre la llamada Trump-Putin (a través del asesor Yuri Ushakov) y la ausencia de un resumen de la Casa Blanca generan interrogantes sobre lo realmente comunicado. Los comentarios de Trump —que Putin "quiere hacer un trato" pero que ambos líderes "se odian"— se presentan como la línea central de la Administración estadounidense, junto con la matización de Rubio de no ser "ni excesivamente optimista ni pesimista". La evaluación del ISW de que Putin usó la llamada para presentar una visión distorsionada del campo de batalla enmarca el impulso diplomático con cautela.

Dónde difieren las versiones

Persisten diferencias significativas entre las fuentes sobre varios puntos clave. Sobre si Putin está genuinamente dispuesto a negociar: Trump afirma que Putin "quiere hacer un trato", Zelensky dice que los enviados le transmitieron que "los rusos están listos para negociar", y Peskov confirma una "voluntad política general", pero funcionarios europeos citados por Bloomberg sostienen que Putin no ha mostrado voluntad de suavizar su posición y mantiene la exigencia del control total de la región de Donetsk. Sobre si el viaje de Witkoff y Kushner produjo avances: Rubio calificó las conversaciones de "sustanciales" con "nuevas ideas" y "apertura general", Witkoff dijo que se logró "un progreso significativo" y Zelensky mencionó "varias" buenas ideas, pero funcionarios europeos citados por Bloomberg y una fuente de la Oficina del Presidente citada por Radio NV afirmaron que no se logró progreso significativo y no se esperaba un avance. Sobre la existencia de una hoja de ruta: Rubio dijo que un plan de acción podría elaborarse en las próximas semanas, mientras que Peskov negó que existan planes o "hojas de ruta" concretos, aunque reconoció voluntad política. Sobre cuándo podrían reanudarse las negociaciones serias: Rubio y Zelensky hablaron de semanas, mientras que funcionarios europeos citados por Bloomberg consideraron improbable que las negociaciones serias se reanuden antes del próximo año y que no avanzarían significativamente un acuerdo incluso tras las elecciones a la Duma rusa. Finalmente, sobre un supuesto mayor papel de la CIA: fuentes del Financial Times citadas por Kyiv Independent afirmaron que el director John Ratcliffe se prepara para asumir un papel más relevante, pero la Administración Trump lo negó.

Contexto

La visita de Witkoff y Kushner a Kiev fue su primer viaje a Ucrania, aunque Witkoff se había reunido con Putin en Moscú en múltiples ocasiones anteriores. Anteriormente, Trump había condicionado una reunión bilateral con Putin a que hubiera un acuerdo de paz en marcha. El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con representantes de los servicios de inteligencia rusos en Moscú en agosto para presionar por el fin de la invasión. La exigencia territorial rusa —el control sobre toda la región de Donetsk como parte de cualquier alto el fuego— no ha sido abandonada públicamente. Los asesores de seguridad nacional de Francia, Alemania y Reino Unido (el E3) participaron en las conversaciones de Kiev; el eurodiputado finlandés Pekka Toveri señaló que su presencia fue resultado de la presión europea sobre Washington, no de una iniciativa estadounidense. La llamada telefónica entre Putin y Trump del 8 de septiembre duró casi una hora según el asesor del Kremlin Yuri Ushakov; la Casa Blanca no publicó su propia lectura. Entre los temas tratados en la llamada figuraron los intercambios de prisioneros entre Rusia y Ucrania, y entre Rusia y EE. UU., según Peskov.