Drones ucranianos atacan refinerías en Perm y Novoshakhtinsk y una planta de microelectrónica en Uliánovsk
En la noche del 25 de septiembre, drones ucranianos atacaron varias regiones de Rusia. Golpearon la refinería Lukoil-Permnefteorgsintez en Perm —donde se incendió una unidad AVT-5— y la refinería de Novoshakhtinsk en la óblast de Rostov, que suspendió operaciones. También atacaron la planta Iskra en Uliánovsk, del conglomerado de defensa Almaz-Antey, y la planta Voronezhsintezkauchuk. El Estado Mayor de Ucrania confirmó los ataques, y el presidente Volodymyr Zelensky los reconoció públicamente.
Puntos clave
- En la noche del 25 de septiembre, drones ucranianos atacaron la refinería Lukoil-Permnefteorgsintez en Perm; tras el impacto se declaró un incendio y se reportaron daños en la unidad AVT-5, tuberías y depósitos.
- La refinería de Novoshakhtinsk en la óblast de Rostov fue alcanzada por un dron y suspendió operaciones; el gobernador Yuri Slyusar confirmó los daños.
- La planta Iskra en Uliánovsk, parte del conglomerado Almaz-Antey, fue atacada; produce componentes semiconductores y microelectrónica, incluidos para misiles X-59M2/M2A.
- En la óblast de Voronezh se registraron ataques contra la planta Voronezhsintezkauchuk (de Sibur) y un almacén de Ozon, con 88 drones interceptados según el gobernador Alexander Gusev.
- El Estado Mayor de Ucrania confirmó los ataques contra las dos refinerías, la planta Iskra y dos estaciones de radar (64L6 Gamma-S1 y 39N6 Kasta-2E2) en la zona de Novoshakhtinsk.
- El presidente Volodymyr Zelensky confirmó públicamente los ataques a las refinerías de Perm y Novoshakhtinsk, e indicó que Ucrania está dispuesta a detener los ataques si Rusia hace lo mismo.
Por qué importa
Los ataques afectaron a dos refinerías importantes y varias plantas vinculadas a la producción de armamento, prolongando la campaña ucraniana contra la infraestructura energética y de defensa rusa en regiones profundas. Los gobernadores de Perm y Rostov confirmaron públicamente los daños, lo que dificulta desmentirlos. El Estado Mayor de Ucrania asumió los ataques y el presidente Zelensky los reconoció, lo que los convierte en una operación oficialmente reivindicada.
Qué ha ocurrido
En la noche del 25 de septiembre, drones ucranianos atacaron varias regiones de Rusia. En Perm, golpearon la refinería Lukoil-Permnefteorgsintez —uno de los mayores procesadores de petróleo de Rusia, con capacidad para más de 13 millones de toneladas anuales y propiedad de Lukoil— y provocaron un incendio en el que se reportó la quema de la unidad AVT-5. En la óblast de Rostov, un dron impactó contra la refinería de Novoshakhtinsk, la única de la región y dedicada sobre todo a la exportación de combustibles, que suspendió operaciones. En Uliánovsk, los drones atacaron la planta Iskra, parte del conglomerado de defensa Almaz-Antey, que fabrica componentes semiconductores y microelectrónica utilizados en misiles Kh-59M2/M2A y sistemas Pantsir-S1. En la óblast de Voronezh se informó de ataques a la planta Voronezhsintezkauchuk, propiedad de Sibur y productora de elastómeros y caucho sintético para combustible sólido de misiles como el Iskander. El Estado Mayor de Ucrania confirmó que las fuerzas de defensa también destruyeron dos estaciones de radar (64L6 Gamma-S1 y 39N6 Kasta-2E2) cerca de Novoshakhtinsk. El presidente Zelensky confirmó públicamente los ataques a las refinerías de Perm y Novoshakhtinsk.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranianos presentan los ataques como parte de una campaña deliberada y asimétrica contra la infraestructura energética y militar-industrial rusa. Destacan la confirmación del Estado Mayor, el reconocimiento público del presidente Zelensky y una declaración de la empresa de defensa Fire Point que reivindicó el uso de drones FP-1 contra la planta de Voronezh. La cobertura también enmarca los ataques en el contexto diplomático: Zelensky declaró la disposición de Ucrania a reducir la escalada si Rusia cesa los ataques contra infraestructura ucraniana, al tiempo que advirtió que las operaciones continuarán si no hay acuerdo.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
La única fuente internacional (la agencia azerbaiyana APA, en inglés) cubrió el ataque a Perm de manera factual y limitada, centrándose en la suspensión operativa de la refinería sin ofrecer el contexto más amplio de la campaña contra refinerías, su vínculo con la producción de armamento ni las negociaciones con Washington.
Dónde difieren las versiones
La capacidad de la refinería de Novoshakhtinsk se reporta de formas distintas según la fuente: alrededor de 5 millones de toneladas anuales (~100.000 barriles/día) según Forbes Ukraine y Babéi; cerca de 5,6 millones de toneladas según Forbes Ukraine y NV; y hasta 7,5 millones de toneladas en estimaciones anteriores recogidas por NV, Radio Svoboda, Liga.net LB.ua y APA.
Contexto
Tanto Lukoil-Permnefteorgsintez como la refinería de Novoshakhtinsk ya habían sido alcanzadas por ataques con drones ucranianos en agosto. Desde el inicio de 2026, las Fuerzas de Defensa de Ucrania han atacado refinerías rusas más de 70 veces, sacando varias decenas de operación. El 20 de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump habría pedido a Zelensky detener los ataques contra refinerías rusas en una llamada telefónica horas después de un gran ataque ucraniano a una refinería de Moscú. Otras paradas recientes de refinerías incluyen la de Moscú (Gazprom Neft) el 20 de septiembre, Yaroslavnefteorgsintez el 17 de septiembre, las refinerías de Syzran y Sarátov el 11 y 15 de septiembre, y la de Ryazan el 6 de septiembre. Según EA Analytics y la AIE, la refinación rusa cayó a su nivel más bajo en más de 20 años, y fuentes citadas por Reuters estiman una reducción de aproximadamente un tercio, hasta unos 4 millones de barriles diarios.