Ucrania golpea con drones la refinería de Volgogrado y un centro petrolero de Samara en plena noche
En la noche del 2 de octubre, las Fuerzas de Defensa de Ucrania lanzaron ataques con drones contra instalaciones petroleras en las óblasts rusas de Samara y Volgogrado, alcanzando la refinería Lukoil-Volgogrado y la estación de bombeo y despacho LVDS "Samara", de la red de Transneft. El Estado Mayor ucraniano confirmó los impactos y registró explosiones e incendios en ambos recintos. El presidente Volodímir Zelenski calificó los ataques como una "respuesta justa" a la escalada rusa y agradeció a los servicios involucrados.
Puntos clave
- El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó el impacto en la refinería "Lukoil-Volgogradneftepererabotka" de Volgogrado y en la estación lineal de producción y despacho "Samara" (LVDS), en la óblast de Samara.
- Se registraron explosiones e incendios en el territorio de ambas instalaciones, según el Estado Mayor y los satélites FIRMS de la NASA en el caso de la refinería.
- El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) confirmó ataques contra cuatro instalaciones petroleras rusas importantes en Samara y Volgogrado.
- La operación en Samara fue ejecutada por unidades Deep Strike de las Fuerzas de Operaciones Especiales (SSO), el Centro Alfa del SBU, las Fuerzas de Sistemas no Tripulados y la HUR.
- La refinería de Volgogrado, una de las mayores de Rusia, tiene una capacidad estimada de 14,8–15,7 millones de toneladas de petróleo al año, alrededor del 5% del procesamiento total ruso.
- La LVDS "Samara", la mayor granja de tanques de Europa según el proyecto OSINT Astra, ocupa más de 216 hectáreas con 71 depósitos y más de 1,6 millones de metros cúbicos de capacidad, y sirve para mezclar crudo destinado al grado de exportación Urals, que representa hasta el 50% de las exportaciones rusas.
- El presidente Zelenski agradeció a combatientes del SBU, la HUR, las Fuerzas de Sistemas no Tripulados, las SSO y el Servicio de Inteligencia Exterior, y describió los ataques como respuesta a la escalada rusa.
Por qué importa
El Estado Mayor de Ucrania enmarcó los ataques como el ejercicio del derecho inmanente a la legítima defensa contemplado en el artículo 51 de la Carta de la ONU, con el objetivo declarado de reducir el potencial militar-económico de Rusia. La operación en Samara reunió al SBU, la HUR, las Fuerzas de Sistemas no Tripulados y las SSO en un patrón de acción conjunta cada vez más visible, y golpeó una infraestructura de exportación clave para el crudo Urals.
Qué ha ocurrido
En la noche del 2 de octubre, drones ucranianos atacaron objetivos en las óblasts rusas de Volgogrado y Samara. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó el impacto en la refinería "Lukoil-Volgogradneftepererabotka" de Volgogrado y en la estación lineal de producción y despacho "Samara" (LVDS), en la óblast de Samara, donde se registraron explosiones e incendios. La operación en la LVDS "Samara" fue ejecutada por unidades Deep Strike de las SSO en coordinación con las Fuerzas de Sistemas no Tripulados, la HUR y el Centro Alfa del SBU. En Volgogrado, vecinos reportaron drones sobrevolando la ciudad y múltiples explosiones; en la zona de la refinería y la planta química Kaustik se observó un fuerte resplandor, aunque los analistas OSINT de Astra no pudieron precisar en cuál de los dos recintos se originó el fuego. El gobernador de la óblast, Andréi Bocharov, confirmó un ataque masivo contra la infraestructura industrial y reportó un incendio en un edificio residencial de la calle Udmurtskaya, con una persona hospitalizada. En Samara, el alcalde Iván Noskov suspendió el transporte terrestre y el metro funcionó como refugio, mientras la alerta por drones se mantenía. Al cierre de las fuentes, las autoridades rusas no habían confirmado oficialmente los incendios en la refinería ni en la LVDS, y Radio Libertad señaló que no podía verificar de forma independiente los datos reportados.
Contexto
El presidente estadounidense Donald Trump había instado públicamente a Zelenski a detener los ataques contra refinerías rusas, citando el alza de los precios del diésel, y el 28 de septiembre aseguró que el líder ucraniano se había comprometido a reducir la intensidad de esos golpes. Un eventual cese al fuego energético fue uno de los temas tratados en la conversación entre ambos en Nueva York, pero los ataques ucranianos contra infraestructura petrolera rusa continuaron después de ese encuentro.