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The New York Times publica un supuesto plan ruso para destruir el sistema energético ucraniano este invierno

The New York Times publicó detalles de un documento presentado por el ministro de Energía de Ucrania, Denys Shmyhal, a socios europeos en París, que describe un plan ruso para una campaña de ataques en tres etapas contra el sistema eléctrico ucraniano. El plan contempla hasta 1.000 misiles, drones y bombas, con el objetivo de eliminar cerca de 15 GW de capacidad de generación y dejar a grandes ciudades sin electricidad, calefacción ni agua. The New York Times señaló que no pudo verificar de forma independiente la autenticidad del documento.

Puntos clave

  • El documento fue presentado por Denys Shmyhal a socios europeos en París dos semanas antes de la publicación.
  • La campaña prevista contempla hasta 1.000 misiles, drones y bombas.
  • El plan se estructura en tres etapas: subestaciones fronterizas occidentales, centrales hidroeléctricas y centrales nucleares.
  • El objetivo es eliminar cerca de 15 GW de capacidad de generación, aproximadamente lo que Ucrania tenía a finales del verano.
  • Rusia buscaría desconectar las tres centrales nucleares en funcionamiento (Rivne, Sur de Ucrania y Khmelnytskyi) atacando los interruptores que las conectan a la red.
  • El documento identifica como objetivos principales Kiev, Járkiv y Odesa, con cortes de electricidad y calefacción de hasta el 90%.
  • The New York Times declaró que no pudo verificar de forma independiente la autenticidad del documento.

Por qué importa

El plan describe un intento sistemático de colapsar la red eléctrica ucraniana y provocar una crisis humanitaria antes del invierno. Incluye como objetivo las tres centrales nucleares en funcionamiento, lo que eleva la preocupación por la seguridad nuclear. Putin ha confirmado públicamente la intención de Rusia de lanzar una campaña invernal a gran escala contra la infraestructura energética de Ucrania. La divulgación está siendo utilizada por Kyiv para presionar a los socios europeos en busca de apoyo adicional, incluida defensa aérea y asistencia para la red eléctrica.

Qué ha ocurrido

The New York Times publicó detalles de un documento presentado por el ministro de Energía de Ucrania, Denys Shmyhal, a socios europeos en París dos semanas antes de la publicación. El documento, fechado en agosto y escrito en ruso, describe un plan ruso para destruir el sistema energético ucraniano mediante una campaña sistemática de ataques con hasta 1.000 misiles, drones y bombas. Los objetivos incluyen subestaciones eléctricas, centrales hidroeléctricas, centrales térmicas y salas de calderas, así como sistemas de suministro de agua. El plan contempla desconectar las tres centrales nucleares en funcionamiento —Rivne, Sur de Ucrania y Khmelnytskyi— atacando los interruptores que las conectan a la red, ubicados cerca de los reactores. Está estructurado en tres etapas: primero, destruir subestaciones cercanas a la frontera occidental que importan electricidad desde Europa; segundo, inutilizar las centrales hidroeléctricas; tercero, forzar el apagado de las tres centrales nucleares. El documento identifica como objetivos principales Kiev, Járkiv y Odesa, con planes de reducir su suministro eléctrico y de calefacción en un 90% y alterar gravemente el sistema de alcantarillado. El objetivo final sería cortar el suministro a grandes ciudades ucranianas de electricidad, calefacción y agua, lo que podría provocar una crisis humanitaria. The New York Times señaló que no pudo verificar de forma independiente la autenticidad del documento.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

La cobertura internacional se centra en la publicación por parte de The New York Times de un documento que, según el propio diario, no pudo verificar de forma independiente, presentando el plan como una intención rusa reportada más que como una acción confirmada. La lista de ciudades objetivo se limita a las tres mencionadas en el documento —Kiev, Járkiv y Odesa—, sin incluir Leópolis, y se detalla la estructura en tres etapas. Se da prominencia a las declaraciones públicas de Putin, que presenta la campaña como represalia por los ataques ucranianos contra refinerías rusas. El plan se trata como un pronóstico de una posible crisis humanitaria, señalando que su ejecución y éxito siguen siendo desconocidos.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes difieren en la lista de ciudades objetivo principales: el documento obtenido por The New York Times identifica Kiev, Járkiv y Odesa, mientras que la entrevista de Zelenskyy con Financial Times añade Leópolis, y fuentes de Financial Times describen Leópolis como un centro logístico clave cerca de la frontera polaca. También hay discrepancia sobre la autenticidad del documento: The New York Times afirma no haber podido hacerlo de forma independiente, mientras que funcionarios ucranianos lo presentan como un plan ruso interceptado. En cuanto a la motivación, Zelenskyy sostiene que Rusia busca forzar a Ucrania a ceder a sus exigencias a principios de 2027 y provocar una nueva ola de refugiados hacia la UE, mientras que Putin enmarca públicamente la campaña como respuesta a los ataques ucranianos contra refinerías rusas.

Contexto

Tras los masivos ataques rusos de noviembre de 2024, las tres centrales nucleares ucranianas en funcionamiento se vieron obligadas a reducir su producción y un reactor de la central de Rivne fue desconectado de la red; el OIEA advirtió que la fiabilidad del suministro eléctrico externo a las centrales se había debilitado significativamente. Ucrania entró en agosto con cerca de 15 GW de capacidad de generación disponible, y el Gobierno proyectaba superar los 21 GW a final de año frente a una demanda máxima el invierno anterior de unos 18 GW. Ucrania ha gastado cientos de millones de dólares en reparaciones, turbinas de gas distribuidas y refuerzo de la red de cara al invierno; los expertos estiman que estas medidas solo pueden mitigar, pero no prevenir, los daños a gran escala. Expertos energéticos advierten que varios ataques a gran escala podrían destruir unos 5 GW de capacidad recientemente restaurada.