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ISW: Rusia inició su campaña de ataques contra la infraestructura energética ucraniana antes de lo habitual para forzar la capitulación

El Institute for the Study of War (ISW) publicó el 4 de octubre un informe en el que concluye que Rusia ha adelantado su campaña estacional de ataques contra la infraestructura energética ucraniana con el objetivo de hacer insoportable la vida de la población civil y forzar a Ucrania a capitular durante el invierno de 2026–2027. Según los analistas, los avances ucranianos en el campo de batalla durante 2026 habrían empujado al Kremlin a replantear su estrategia y a priorizar una campaña de ataques de largo alcance antes de que Ucrania desarrolle contramedidas efectivas. El Ministerio de Defensa ruso justificó la escalada como represalia por supuestos ataques ucranianos contra objetivos civiles rusos, afirmaciones que el ISW considera falsas o como pretexto.

Puntos clave

  • El ISW publicó su informe sobre la campaña rusa de ataques el 4 de octubre de 2026.
  • Rusia comenzó los ataques contra la infraestructura energética a finales de septiembre, antes del inicio de la temporada de calefacción.
  • El objetivo declarado es hacer la vida de los civiles «insoportable» para forzar a Ucrania a capitular durante el invierno 2026–2027.
  • Rusia justifica la escalada como respuesta a supuestos ataques ucranianos contra objetivos civiles rusos desde junio de 2026, pretextos que el ISW considera falsos.
  • La noche del 30 de septiembre, los ataques rusos afectaron instalaciones energéticas en Kyiv, Járkiv, Dnipropetrovsk, Sumy y Donetsk.
  • Del 1 al 4 de octubre, las fuerzas rusas golpearon los puentes Norte y Sur de Kyiv aproximadamente siete veces.
  • El Ministerio de Defensa ucraniano informa de que más del 51 % de la capacidad rusa de refinación de petróleo ha sido desactivada por operaciones de largo alcance ucranianas.

Por qué importa

El análisis del ISW vincula el adelanto de los ataques con los reveses rusos en el frente durante 2026, lo que sugiere un cambio estratégico de las ofensivas sobre el terreno hacia una campaña de coerción de largo alcance antes del invierno. La creciente preocupación internacional —expresada por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y por el administrador del PNUD— subraya el riesgo de una crisis humanitaria si la infraestructura energética sigue siendo destruida a gran escala.

Qué ha ocurrido

El Institute for the Study of War (ISW) evaluó en un informe publicado el 4 de octubre que Rusia comenzó su campaña estacional de ataques contra la infraestructura energética ucraniana antes de lo habitual, con el objetivo declarado de hacer insoportable la vida de los civiles y forzar a Ucrania a capitular durante el invierno 2026–2027. El Ministerio de Defensa ruso anunció el mismo día una intensificación de los ataques contra infraestructura en Kyiv, la región de Kyiv y otras zonas de Ucrania, presentándolos como respuesta a supuestos ataques ucranianos contra objetos civiles rusos que, según el ISW, no han sido probados o son falsos. Analistas del ISW consideran que los avances de Ucrania en el campo de batalla en 2026 obligan al presidente Vladímir Putin a replantear su teoría de la victoria, sustituyendo el avance militar por una campaña de ataques de largo alcance. Rusia ha lanzado campañas similares contra la infraestructura energética ucraniana cada invierno desde 2022–2023, pero el ISW sostiene que este año comenzó antes, antes de que Ucrania pueda desarrollar contramedidas efectivas contra misiles balísticos y drones a reacción. En la noche del 30 de septiembre, los ataques rusos golpearon instalaciones energéticas en múltiples óblasts, dejando a abonados sin electricidad, y entre el 1 y el 4 de octubre las fuerzas rusas atacaron los puentes Norte y Sur de Kyiv aproximadamente siete veces.

Dónde difieren las versiones

El ISW describe de dos maneras el inicio de la campaña rusa. Una parte de las fuentes la sitúa a finales de septiembre de 2026, antes de la temporada de calefacción, mientras que otra caracteriza a Rusia como atacante «antes de lo habitual» para adelantarse a las contramedidas ucranianas, sin precisar una fecha exacta.

Contexto

Rusia ha atacado la infraestructura energética ucraniana cada invierno desde 2022–2023. El Ministerio de Defensa ucraniano señala que las operaciones de largo alcance ucranianas han puesto fuera de servicio más del 51 % de la capacidad rusa de refinación de petróleo. A finales de agosto de 2026, Rusia anunció preparativos para ataques masivos contra las instalaciones energéticas ucranianas. En la noche del 30 de septiembre, los ataques rusos golpearon instalaciones energéticas en varios óblasts, dejando a algunos consumidores sin electricidad. Entre el 1 y el 4 de octubre, las fuerzas rusas atacaron los puentes Norte y Sur de Kyiv unas siete veces.