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SBU frustra un intento de atentado con bomba contra un microbús militar en Rivne

El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) detuvo en Rivne a un estudiante universitario de 19 años de Kyiv acusado de intentar volar un microbús que transportaba efectivos de las Fuerzas Armadas ucranianas. Según la investigación, el sospechoso fue captado por los servicios especiales rusos a través de canales de Telegram que ofrecían ganancias rápidas y actuó por remuneración económica bajo la coordinación remota de un gestor desde Rusia. Un tribunal dictó prisión preventiva sin derecho a fianza.

Puntos clave

  • El sospechoso es un estudiante de 19 años de una universidad de Kyiv.
  • Según la investigación, fue reclutado por los servicios especiales rusos a través de canales de Telegram que ofrecían ganancias rápidas.
  • Recibió las coordenadas de un escondite con un explosivo casero de un coordinador en Rusia y lo colocó bajo un microbús de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
  • Instaló frente al lugar un teléfono y una batería externa ocultos en un envase de zumo como cámara de vigilancia remota.
  • El artefacto estaba reforzado con dos botellas de vidrio con líquido inflamable para aumentar su efecto destructivo.
  • El SBU neutralizó el explosivo y detuvo al sospechoso en la estación de autobuses de Rivne cuando intentaba viajar a la capital.
  • Un tribunal dictó prisión preventiva sin derecho a fianza; el sospechoso fue acusado bajo el artículo 258 del Código Penal de Ucrania (intento consumado de acto terrorista).
  • El SBU enmarca el incidente como el cuarto atentado terrorista preparado por los servicios especiales rusos en la ciudad en lo que va de 2026.

Por qué importa

El plan apuntaba contra militares ucranianos que eran transportados a su punto de despliegue, lo que habría podido causar numerosas bajas. El caso ilustra el método de captación de jóvenes ucranianos, a menudo estudiantes, por parte de la inteligencia rusa mediante redes sociales que prometen ganancias rápidas, a cambio de cometer actos terroristas en suelo ucraniano. El SBU presenta el incidente dentro de una serie de intentos frustrados en Rivne desde inicios de 2026, y la decisión judicial de prisión preventiva sin fianza refleja la gravedad con la que las autoridades ucranianas tratan estos planes.

Qué ha ocurrido

El SBU informó el 12 de octubre que frustró un atentado terrorista en Rivne en el que un sospechoso intentó hacer estallar un microbús que transportaba efectivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania hacia su punto de despliegue permanente. El sospechoso, un estudiante universitario de 19 años, habría sido reclutado por los servicios especiales rusos a través de canales de Telegram en los que buscaba obtener ganancias rápidas. Tras su captación, fue enviado a Rivne, donde alquiló un apartamento y recibió de su coordinador las coordenadas de un escondite en las afueras de la ciudad, del que retiró un artefacto explosivo casero, un teléfono y una batería externa. Activó el explosivo y lo instaló bajo el vehículo, y frente al estacionamiento colocó el teléfono con batería externa oculto en un envase de zumo para que los servicios especiales rusos pudieran vigilar el embarque de los militares y detonar el artefacto a distancia cuando el microbús comenzara a moverse. El explosivo estaba reforzado con dos botellas de vidrio con líquido inflamable para aumentar su poder destructivo. El SBU descubrió la trama con antelación, neutralizó el artefacto y detuvo al sospechoso en la estación de autobuses de Rivne cuando intentaba salir hacia Kyiv. Le fue confiscado un teléfono desde el que había informado a Rusia sobre la colocación del explosivo. Un tribunal dictó prisión preventiva sin derecho a fianza, y el sospechoso fue acusado bajo la parte 2 del artículo 258 del Código Penal de Ucrania (intento consumado de acto terrorista). El SBU calificó la operación como la cuarta frustración de un atentado terrorista preparado por los servicios especiales rusos en Rivne desde principios de 2026.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Todas las fuentes son ucranianas y coinciden en atribuir el plan a los servicios especiales rusos y en presentar al SBU como la instancia que lo desarticuló con éxito. La cobertura reproduce el relato del SBU, incluyendo los detalles sobre la captación por Telegram, la recuperación del explosivo y la cámara remota disfrazada, y subraya que el objetivo eran militares ucranianos. Varios medios destacan que se trata del cuarto intento de atentado de este tipo en Rivne desde comienzos de 2026, presentándolo como parte de un patrón de actividad rusa en la ciudad.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes discrepan sobre la pena máxima que enfrenta el sospechoso: una indica hasta 8 años de prisión con o sin confiscación de bienes, mientras que otras cuatro señalan hasta 12 años con confiscación de bienes. También hay divergencias sobre el lugar exacto de la detención: una fuente la ubica en la zona donde se escondía la mochila con el artefacto en las afueras de la ciudad, y otras indican que fue detenido en la estación de autobuses de Rivne cuando intentaba viajar a Kyiv.

Contexto

El SBU enmarcó el intento frustrado como el cuarto atentado terrorista que los servicios especiales rusos han tratado de llevar a cabo en Rivne desde el inicio de 2026. Las autoridades ucranianas vienen registrando un número creciente de casos en los que la inteligencia rusa recluta a jóvenes ucranianos, con frecuencia estudiantes, a través de canales de redes sociales que prometen ganancias rápidas, para ejecutar planes terroristas en territorio ucraniano.