Periodistas ucranianos detenidos en Viena y liberados al día siguiente tras misión sobre exfiscal general
El jefe de investigaciones de Ukrainska Pravda, Mykhailo Tkach, y el operador Yaroslav Bondarenko fueron detenidos en Viena el 8 de octubre mientras trabajaban en una tarea editorial relacionada con el exfiscal general de Ucrania Ruslan Kravchenko. Tkach y Bondarenko fueron liberados el 9 de octubre. Tkach afirma que las declaraciones de testigos que motivaron la detención pudieron haber provenido de personas vinculadas a Kravchenko, mientras que las autoridades austríacas presentaron el caso como relacionado con espionaje.
Puntos clave
- Mykhailo Tkach y Yaroslav Bondarenko, de Ukrainska Pravda, fueron detenidos en Viena el 8 de octubre durante una misión periodística sobre el exfiscal general de Ucrania Ruslan Kravchenko
- Tkach fue liberado el 9 de octubre según informó el Ministerio de Exteriores de Ucrania; Bondarenko también fue liberado posteriormente
- El operador Bondarenko resultó herido durante la detención: fragmentos de cristal le cortaron una mano y se le incrustaron bajo un ojo, y fue trasladado al hospital desde el centro de detención con grilletes puestos durante la operación
- A Tkach y a Bondarenko se les imputaron tres cargos: espionaje en favor de la inteligencia militar ucraniana, participación en organización criminal y daños a Austria
- La Fiscalía de Viena justificó la detención el 12 de octubre con testimonios de testigos que supuestamente vieron a tres hombres vigilando un objeto
- Tkach considera que los testimonios que motivaron la detención pudieron haber sido proporcionados por personas vinculadas a Kravchenko y su entorno
- El ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, vinculó la detención al caso de espionaje; otras dos ciudadanas ucranianas fueron detenidas en la misma operación
- Der Standard informó citando fuentes que los detenidos podrían ser personal de inteligencia militar ucraniana
Por qué importa
Dos periodistas ucranianos que realizaban una tarea editorial fueron detenidos en un país de la UE por cargos de espionaje que finalmente no se sostuvieron. El operador resultó herido durante la operación y fue hospitalizado con grilletes puestos durante la cirugía. El jefe de la unidad de investigación de Ukrainska Pravda sostiene públicamente que las autoridades austríacas actuaron con información procedente de personas vinculadas a un ex alto cargo ucraniano buscado. El episodio reabre el debate sobre la libertad de prensa, la actuación de cuerpos de seguridad extranjeros hacia periodistas ucranianos y la posible influencia transfronteriza vinculada a un antiguo funcionario.
Qué ha ocurrido
Mykhailo Tkach, jefe del departamento de investigaciones periodísticas de Ukrainska Pravda, y el operador Yaroslav Bondarenko se encontraban en Viena para una tarea editorial vinculada a la búsqueda del exfiscal general de Ucrania Ruslan Kravchenko. El 8 de octubre fueron detenidos por personas armadas y encapuchadas que, según Tkach, sacaron a los periodistas del coche y le pusieron una rodilla en el cuello mientras él se identificaba como periodista. Bondarenko resultó herido por los cristales y fue atendido en el hospital tras pasar por el centro de detención, con grilletes durante la operación. A ambos se les imputaron tres cargos: espionaje en favor de la inteligencia militar ucraniana, participación en organización criminal y daños a Austria. Tkach fue liberado el 9 de octubre, según informó el Ministerio de Exteriores de Ucrania, y Bondarenko fue liberado posteriormente. La Fiscalía de Viena explicó el 12 de octubre que la detención se basó en testimonios de testigos que vieron a tres hombres vigilando un objeto. Tkach considera que esos testimonios pudieron proceder de personas vinculadas a Kravchenko. La redacción de Ukrainska Pravda considera que las autoridades austríacas se excedieron y anunció que solicitará acceso a los materiales del caso, incluidas las identidades de los testigos, y que, junto con sus abogados, exigirá una investigación completa, identificación de los responsables, esclarecimiento de la pérdida de bienes e indemnización de los daños.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
La cobertura ucraniana, centrada en el relato de Ukrainska Pravda, subraya la ilegalidad y desproporción de la detención, las lesiones del operador y la denuncia de Tkach de que los testigos que motivaron la operación podrían estar vinculados al exfiscal general Kravchenko. El relato destaca igualmente la intervención del Ministerio de Exteriores de Ucrania, del consulado ucraniano en Austria y de la jefa de redacción de Ukrainska Pravda, Sevgil Musaieva. En conjunto, los medios ucranianos presentan el caso como un asunto de libertad de prensa y de abuso de poder, en el que Tkach sugiere posible influencia tanto de las autoridades austríacas como de las ucranianas, dado que, según afirma, ningún representante del poder ucraniano estaría interesado en que Kravchenko regrese a Ucrania.
Dónde difieren las versiones
Las autoridades y la prensa austríacas presentan el caso como una posible operación de espionaje: el ministro del Interior Gerhard Karner vinculó la detención a una causa de espionaje, y Der Standard informó citando fuentes que los detenidos podrían ser personal de inteligencia militar ucraniana. Por el contrario, los periodistas, Ukrainska Pravda y Tkach sostienen que realizaban una tarea editorial, que los investigadores ya sabían que se trataba de periodistas durante el interrogatorio y que los testimonios usados para justificarla habrían podido proceder de personas vinculadas al exfiscal general Kravchenko. La redacción de Ukrainska Pravda considera la detención ilegal y exige explicaciones oficiales.
Contexto
Ruslan Kravchenko es descrito en los hechos aportados como exfiscal general de Ucrania y como prófaz buscado cuya localización intentaban determinar los periodistas. La detención se produjo en Viena y los periodistas fueron liberados el 9 de octubre; otras dos ciudadanas ucranianas fueron detenidas en la misma operación. El Ministerio de Exteriores de Ucrania, el consulado ucraniano en Austria y la jefa de redacción de Ukrainska Pravda intervinieron públicamente en el caso.