Trump suspende sanciones a compradores de petróleo y gas ruso dos días antes de que entren en vigor
Donald Trump firmó el 16 de octubre una orden ejecutiva que suspende la aplicación de las sanciones contra los mayores compradores de petróleo y gas rusos previstas en la ley Graham, solo dos días antes de que la legislación entrara en vigor. La medida se produce tras un acuerdo con Vladímir Putin para suministrar cientos de miles de toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial. La decisión provocó críticas poco habituales de figuras de ambos partidos en Estados Unidos.
Puntos clave
- Trump se reunió bilateralmente con Vladímir Putin en Alaska el 15 de agosto de 2025.
- El 9 de octubre, Trump acordó por teléfono con Putin el suministro de cientos de miles de toneladas de diésel ruso a mercados estadounidenses y mundiales.
- Trump levantó las restricciones a la venta de diésel ruso a Estados Unidos y otros mercados.
- El 18 de septiembre, Trump firmó la HR 5334, la 'Ley Lindsey O. Graham', con apoyo bipartidista, que contemplaba sanciones contra Rusia y países que respaldan su invasión y maltrato de Ucrania.
- El 16 de octubre, Trump firmó una orden ejecutiva suspendiendo la aplicación de las sanciones contra los mayores compradores de petróleo y gas ruso, dos días antes de que la ley entrara en vigor.
- El Secretario de Estado Marco Rubio dijo que la administración evaluaría el impacto de la ley Graham tras un período de 60 días, aunque la orden ejecutiva no incluía ese plazo.
- Las acciones de Trump en apoyo de Rusia provocaron críticas bipartidistas poco habituales; el senador Ted Cruz calificó la decisión de 'error'.
Por qué importa
La suspensión afecta a medidas concebidas para presionar a Rusia por su invasión y maltrato de Ucrania, al mismo tiempo que facilita el suministro de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial. La decisión suscitó críticas poco comunes de miembros de ambos partidos y pone en duda el liderazgo estadounidense en la respuesta internacional frente a la agresión rusa, lo que podría obligar a Ucrania a depender aún más de la asistencia europea.
Qué ha ocurrido
El 15 de agosto de 2025, Donald Trump mantuvo una reunión bilateral con Vladímir Putin en Alaska. El 9 de octubre, durante una llamada telefónica con Putin, Trump acordó el suministro de cientos de miles de toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial, y posteriormente levantó las restricciones a esas ventas. El 18 de septiembre, Trump había firmado la HR 5334, conocida como 'Ley Lindsey O. Graham', una iniciativa bipartidista que contemplaba sanciones contra Rusia y contra los países que respaldaran su agresión a Ucrania. El 16 de octubre, dos días antes de que la ley entrara en vigor, Trump firmó una orden ejecutiva que suspende su aplicación, señalando que la negativa a aplicar las sanciones 'en este momento responde a los intereses nacionales de Estados Unidos'. El Secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que la administración evaluaría el impacto de la ley tras 60 días, plazo que no figura en la orden ejecutiva.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
La cobertura presenta el episodio como un giro de la política estadounidense con repercusiones en las sanciones, los mercados energéticos y las relaciones con Rusia. Subraya la contradicción entre la justificación oficial basada en los intereses nacionales y las reacciones de figuras políticas y comentaristas estadounidenses, y enmarca la suspensión como una consecuencia más de la relación bilateral entre Trump y Putin.
Dónde difieren las versiones
La explicación ofrecida por la administración sobre el período de evaluación de 60 días no concuerda con el contenido de la orden ejecutiva, que no fija ese plazo. Es la única discrepancia que reportan НВ y ZN.UA.
Contexto
El Congreso aprobó una ley de sanciones bipartidista bautizada en honor al senador Lindsey Graham, dirigida contra Rusia y contra los países que respaldaran su invasión y maltrato de Ucrania. La ley contemplaba sanciones contra los principales compradores de petróleo y gas rusos. La orden ejecutiva suspendió esas sanciones dos días antes de su entrada en vigor y estipuló que la administración podía reconsiderar su aplicación. La administración afirmó que evaluaría el impacto de la ley en un plazo de 60 días, aunque la orden ejecutiva no especificaba ese calendario.