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Inteligencia de Dinamarca advierte sobre planes rusos de sabotaje contra su industria de defensa

El Servicio de Inteligencia y Seguridad de Dinamarca (PET) advirtió públicamente que los servicios de inteligencia rusos están planificando de forma concreta actos de sabotaje contra empresas de la industria de defensa danesa, especialmente las vinculadas a la ayuda militar a Ucrania. El aviso fue realizado por Emil Græsholm, jefe de la división de contrainteligencia de PET, y representa un paso inusual para un servicio que suele ser discreto.

Puntos clave

  • PET confirmó que dispone de datos sobre la planificación rusa de sabotajes en territorio danés.
  • Los objetivos principales son empresas del complejo industrial de defensa vinculadas a la ayuda militar a Ucrania.
  • Rusia busca reclutar a ciudadanos daneses comunes a través de redes sociales y plataformas de juegos online para tareas como fotografiar o filmar empresas e infraestructuras.
  • Los reclutados pueden cooperar con Moscú de forma consciente o sin saber que trabajan para los servicios rusos.
  • Entre los posibles escenarios de sabotaje figura el incendio provocado en instalaciones de defensa.
  • PET prevé que la amenaza seguirá creciendo en escala y complejidad.
  • El aviso danés se produce tras una serie de incidentes en Europa atribuidos a Rusia, incluido un dron con explosivos hallado junto a un An-124 ucraniano en el aeropuerto de Leipzig/Halle.

Por qué importa

La advertencia pública de PET es un movimiento inusual para un servicio que suele ser reservado, lo que indica que la amenaza se considera concreta e inminente. Los objetivos son instalaciones vinculadas al suministro de armamento a Ucrania, lo que conecta directamente la campaña de sabotaje con la interrupción de la ayuda militar occidental. Además, la revelación de que Rusia recluta a ciudadanos comunes —consciente o inconscientemente— a través de redes sociales y plataformas digitales amplía el alcance de las tácticas híbridas. El aviso se enmarca en una serie de incidentes sospechosos en Alemania, Polonia, Suecia y Eslovaquia que apuntan a una campaña rusa más amplia contra la industria de defensa europea.

Qué ha ocurrido

El Servicio de Inteligencia y Seguridad de Dinamarca (PET) hizo público un aviso sobre la planificación rusa de sabotajes contra empresas de la industria de defensa en territorio danés, en particular las vinculadas a la ayuda militar a Ucrania. La advertencia fue realizada por Emil Græsholm, jefe de contrainteligencia de PET. Según PET, los servicios rusos intentan reclutar a ciudadanos daneses comunes a través de redes sociales y plataformas de juegos online para tareas como fotografiar o filmar empresas e infraestructuras, materiales que serían utilizados para preparar sabotajes. Los reclutados pueden cooperar de forma consciente o sin saber que trabajan para Moscú. PET señaló el incendio provocado como uno de los posibles escenarios y pidió a las empresas de defensa reforzar sus medidas de seguridad. La agencia también prevé que la amenaza seguirá creciendo en escala y complejidad. Desde 2022, Dinamarca ha proporcionado a Kyiv ayuda militar por aproximadamente 76.800 millones de coronas (más de 10.000 millones de euros), incluyendo un trigésimo paquete anunciado en junio de 2026 por unos 4.400 millones de coronas (590 millones de euros).

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Los medios ucranianos presentan la advertencia danesa como parte de una campaña híbrida rusa más amplia dirigida a interrumpir la cadena de suministro de ayuda militar occidental a Ucrania. En la cobertura se destaca que los objetivos primarios son empresas vinculadas a entregas de defensa a Ucrania y se vincula el aviso con recientes incidentes sospechosos en Europa —el dron con explosivos hallado junto a un An-124 ucraniano en el aeropuerto de Leipzig/Halle, la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional sueco, el incendio en una fábrica polaca de drones y un intento de incendio frustrado en Eslovaquia— para retratar una ofensiva coordinada.

Contexto

Dinamarca suministra armamento a Ucrania desde 2022 y ha ampliado su propia industria de defensa para sostener esa ayuda, lo que convierte a las empresas danesas en un objetivo lógico para Moscú. El 1 de septiembre, Alemania acusó públicamente a Rusia de un ataque híbrido en el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde un dron con explosivos fue localizado junto a un avión de transporte ucraniano An-124 y posteriormente desactivado por la policía federal; como respuesta se cerraron el consulado general ruso en Bonn y el "Russisches Haus" en Berlín. Tras el anuncio alemán, Suecia convocó a su Consejo de Seguridad Nacional para evaluar amenazas análogas. El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que un incendio en una planta polaca de fabricación de drones fue un sabotaje, y la policía eslovaca declaró haber frustrado un intento de incendio provocado en una fábrica de drones. Según The Telegraph, Rusia también estaría reclutando a bandas para ejecutar sabotajes en empresas de defensa europeas.