La fiscalía de Berlín investiga por presuntas violaciones de sanciones a los inquilinos de la «Casa Rusa»
La fiscalía de Berlín abrió una investigación contra personas no identificadas o inquilinos de la «Casa Rusa» por presuntas violaciones de la Ley de Comercio Exterior, en medio de la decisión del Gobierno alemán de cerrar ese centro cultural vinculado a la agencia estatal rusa Rossotrudnichestvo, sancionada por la UE desde 2022. Pese al cierre, una librería, un comedor y un centro de visados siguen funcionando en el edificio.
Puntos clave
- La fiscalía de Berlín investiga a personas no identificadas o inquilinos de la «Casa Rusa» por presuntas violaciones de la Ley de Comercio Exterior alemana.
- La «Casa Rusa» forma parte de Rossotrudnichestvo, agencia estatal rusa bajo sanciones de la UE desde 2022 por la invasión de Ucrania.
- El Ministerio de Finanzas de Alemania considera que cualquier pago del que Rossotrudnichestvo se beneficie constituye una violación de las sanciones.
- El Gobierno alemán decidió cerrar el centro cultural y romper el acuerdo bilateral de 2011 sobre cooperación cultural.
- Una librería (MnogoKnig), un comedor y un centro de visados en el vestíbulo siguen abiertos en el edificio a pesar de la decisión de cierre.
- El edificio sigue siendo propiedad de la Federación Rusa por un acuerdo separado de 2013 que establece un plazo de 99 años.
Por qué importa
La investigación pone a prueba la capacidad de Alemania para hacer cumplir las sanciones de la UE contra una entidad cultural vinculada al Estado ruso en suelo alemán. Que varios locales dentro de la «Casa Rusa» sigan operando pese a la decisión de cierre cuestiona la eficacia de la medida. El caso se inscribe en una respuesta más amplia de Alemania a supuestas operaciones de sabotaje ruso en su territorio.
Qué ha ocurrido
La fiscalía de Berlín confirmó que investiga a personas no identificadas o inquilinos de los locales de la «Casa Rusa» por presuntas violaciones de la Ley de Comercio Exterior (Außenwirtschaftsgesetz), que aplica las sanciones europeas. La «Casa Rusa» forma parte de Rossotrudnichestvo, agencia estatal rusa incluida en la lista de sanciones de la UE desde 2022 por la invasión rusa de Ucrania. Según el Ministerio de Finanzas alemán, proporcionar fondos a Rossotrudnichestvo está prohibido, y cualquier pago del que la agencia se beneficie constituye una violación de las sanciones. El Gobierno alemán decidió cerrar el centro cultural y dar por terminado el acuerdo bilateral germano-ruso de 2011 que sustentaba la cooperación cultural, así como cerrar el consulado general ruso en Bonn antes del 18 de septiembre. No obstante, en el edificio continúan operando la librería MnogoKnig, en la primera planta, un comedor y un centro de visados en el vestíbulo. El inmueble sigue siendo propiedad de la Federación Rusa en virtud de un acuerdo separado de 2013 con un plazo de 99 años. Las medidas alemanas se anunciaron en respuesta a un acto de sabotaje en el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde se halló un dron con un explosivo cerca de un avión de transporte ucraniano An-124.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes coinciden en la apertura de la investigación y en las medidas de cierre. Existe una divergencia menor sobre quién atribuye públicamente a Rusia el sabotaje del aeropuerto de Leipzig/Halle: un dato menciona al ministro de Exteriores Johann Wadephul anunciando medidas tras un acto que, según políticos y servicios de inteligencia alemanes, responsabiliza a Rusia; otro atribuye la acusación pública de «ataque híbrido» a la ministra de Exteriores Annalena Baerbock el 1 de septiembre.
Contexto
Rossotrudnichestvo, la agencia estatal rusa que gestiona la «Casa Rusa», está bajo sanciones de la UE desde 2022 a raíz de la invasión rusa de Ucrania. El 1 de septiembre, el ministro de Exteriores alemán Johann Wadephul anunció un paquete de medidas en respuesta a un sabotaje en el aeropuerto de Leipzig/Halle que las autoridades alemanas atribuyen a Rusia. El Gobierno también decidió cerrar el consulado general ruso en Bonn antes del 18 de septiembre y poner fin al acuerdo cultural bilateral. En el incidente de Leipzig/Halle se halló un artefacto explosivo cerca de un avión de transporte ucraniano An-124; una investigación de The Telegraph y Welt am Sonntag señaló a un ciudadano ruso supuestamente vinculado al GRU como probable organizador.