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The New York Times publica una investigación sobre el fraude en las adquisiciones militares de Ucrania en 2024-2025

The New York Times publicó una investigación basada en auditorías internas clasificadas del Gobierno ucraniano sobre adquisiciones de defensa en 2024 y 2025. Los documentos, de más de 700 páginas, cuantifican pérdidas de unos 1.200 millones de dólares en 2024 por fraude, despilfarro y mala gestión, y describen contratos concretos con proveedores vinculados a investigaciones penales o sin capacidad de entrega, como munición defectuosa entregada al frente y sobreprecios de cientos de millones en un concurso de cohetes.

Puntos clave

  • Las auditorías internas clasificadas, preparadas por el órgano estatal de auditoría con la inspección del Ministerio de Defensa, cubren 2024 y 2025 y superan las 700 páginas.
  • Solo en 2024 Ucrania perdió unos 1.200 millones de dólares por fraude, despilfarro y mala gestión en las adquisiciones de defensa.
  • Siete de los diez mayores contratistas militares del Ministerio de Defensa ucraniano recibieron nuevos pedidos pese a tener investigaciones abiertas o directivos detenidos por corrupción.
  • La Planta Química de Pavlohrad, dirigida por Leonid Shyman, entregó 233.000 granadas de mortero inservibles, muchas con detonadores o cargas de proyección defectuosos, y después obtuvo nuevos contratos, incluido el suministro de casi toda la munición de artillería de 122 mm de 2025.
  • En un concurso de cohetes de 2024 se ofertaron idénticos productos turcos a 4.200, 4.600 y 5.100 dólares por unidad; la Agencia adjudicó el contrato a la oferta más cara, una filial de Czechoslovak Group, con un sobrecoste de unos 130 millones de dólares.
  • Eludir ofertas más baratas en los concursos costó unos 126 millones de dólares, según las auditorías.
  • El Gobierno firmó un contrato con Spetstekhnoexport pese a su historial de incumplimiento; los auditores concluyeron que carecía de la licencia serbia de exportación y se usó una carta de garantía de la inteligencia militar ucraniana.
  • Leonid Shyman fue detenido en abril de 2025 y condenado a cinco años de prisión en un caso separado por la venta de explosivos con sobreprecio; su abogado anunció que recurrirá la sentencia.

Por qué importa

Las auditorías cifran en unos 1.200 millones de dólares las pérdidas en adquisiciones de defensa en un solo ejercicio, una parte significativa del presupuesto militar ucraniano en tiempo de guerra. El reportaje detalla fracasos concretos: munición defectuosa entregada al frente, concursos adjudicados a la oferta más cara con sobrecostes de cientos de millones, y nuevos contratos a proveedores con historiales de incumplimiento, investigaciones por fraude o directivos bajo arresto. En conjunto, apunta a fallos sistémicos en los controles previos sobre la capacidad de los contratistas y sobre el cumplimiento de los contratos ya firmados.

Qué ha ocurrido

The New York Times publicó el 7 de septiembre de 2026 una investigación basada en auditorías internas clasificadas del Gobierno ucraniano, preparadas por el órgano estatal de auditoría en coordinación con la inspección del Ministerio de Defensa. Los documentos, que cubren 2024 y 2025, concluyen que Ucrania perdió unos 1.200 millones de dólares solo en 2024 por fraude, despilfarro y mala gestión en las adquisiciones de defensa.

Las auditorías identifican sobrecostos por elegir ofertas más caras en los concursos —estimados en unos 126 millones de dólares— y la ausencia de comprobaciones sobre la capacidad real de los contratistas. Siete de los diez mayores proveedores del Ministerio de Defensa recibieron nuevos pedidos pese a tener investigaciones penales abiertas por fraude, incumplimiento de contratos anteriores o directivos arrestados por corrupción. Los auditores detectaron al menos 18 empresas con nuevos acuerdos a pesar de incumplimiento previo, seis de las cuales nunca habían cumplido un solo contrato.

La investigación documenta varios casos concretos. La Planta Química de Pavlohrad, dirigida por Leonid Shyman, entregó 233.000 granadas de mortero inservibles, muchas con detonadores o cargas defectuosos. Los auditores señalan que la empresa declaró primero carecer de capacidad para el pedido, cambió después sus datos de producción sin explicación y obtuvo el contrato; cuando empezaron a llegar las municiones defectuosas, la agencia de adquisiciones no tomó medidas y la planta recibió nuevos pedidos, incluido el suministro de casi toda la munición de artillería de 122 mm de 2025. Shyman fue detenido en abril de 2025 y condenado a cinco años de prisión en un caso separado por venta de explosivos con sobreprecio.

En un concurso de cohetes de 2024, valorado en cientos de millones de dólares, tres empresas ofrecieron precios de 4.200, 4.600 y 5.100 dólares por unidad para un producto idéntico fabricado por la misma empresa en Turquía. La Agencia adjudicó el contrato a la oferta más cara, una filial de Czechoslovak Group, generando un sobrecoste de unos 130 millones de dólares; Ucrania estaba además estudiando un contrato posterior con el grupo para sustituir su parque de fusiles Kalashnikov por un rifle de calibre NATO desarrollado en la República Checa.

Para adquirir misiles de diseño soviético a un fabricante serbio, la Defensa ucraniana recurrió a intermediarios debido a las relaciones de Serbia con Rusia. El Gobierno firmó con Spetstekhnoexport pese al historial de incumplimiento de la empresa; según los auditores, carecía de la licencia serbia de exportación y se utilizó en su lugar una carta de garantía de la inteligencia militar ucraniana, cuya base legal se cuestionó. Spetstekhnoexport subcontrató a la estadounidense Regulus Global; el entonces ministro de Defensa Rustem Umerov propuso que Regulus trabajara directamente con la agencia de adquisiciones para eliminar intermediarios. En uno de los contratos fallidos, al menos 100 millones de dólares en pagos anticipados siguen siendo objeto de disputa entre las empresas.

Contexto

La Agencia de Adquisiciones de Defensa es el organismo estatal ucraniano responsable de la contratación de armamento y bienes militares. Serbia mantiene relaciones de amistad con Rusia, lo que complica las compras directas de munición de diseño soviético a fabricantes serbios por parte de Ucrania. Czechoslovak Group es un grupo de defensa registrado en Chequia cuya filial ganó el concurso de cohetes analizado en la investigación.