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Trump y Putin hablan por teléfono una hora sobre la guerra en Ucrania tras la gira de los enviados estadounidenses

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo el 8 de septiembre una conversación telefónica de una hora con el presidente ruso, Vladímir Putin, centrada en los resultados de las recientes giras de los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner a Moscú y Kiev. El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, calificó la llamada de "positiva" y afirmó que Trump pidió el fin "lo antes posible" de la guerra, mientras que Putin reiteró que Rusia "no tiene planes agresivos hacia Europa". Witkoff habló de "progresos sustanciales" y de planes para nuevas conversaciones trilaterales, pero fuentes citadas por Bloomberg afirmaron que Putin no cambió su posición sobre la guerra.

Puntos clave

  • El 8 de septiembre, Trump y Putin hablaron por teléfono durante una hora, según el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov.
  • Los líderes discutieron los resultados de las visitas de los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner a Moscú (5 de septiembre) y Kiev (6 de septiembre).
  • Ushakov dijo que Trump hizo énfasis en la necesidad de terminar la guerra lo antes posible y que Putin "valoró positivamente" los esfuerzos de mediación de EE. UU.
  • Putin afirmó ante Trump que Rusia "no tiene planes agresivos hacia Europa", y le presentó un análisis "objetivo y exhaustivo" de la situación en el frente, según el Kremlin.
  • Trump y Putin acordaron seguir en contacto y continuar el trabajo humanitario, incluidos intercambios de detenidos, según Ushakov.
  • Witkoff afirmó que hubo "progresos sustanciales" y que se planean más conversaciones trilaterales; Bloomberg, citando fuentes, reportó que no hubo avances significativos y que Putin no cambió su postura.
  • Trump no había hablado por teléfono con el presidente Volodymyr Zelensky al momento de la publicación, según fuentes citadas por la prensa ucraniana.
  • Bloomberg reportó que Rusia planea intensificar los ataques contra la infraestructura energética ucraniana durante el invierno y que la guerra podría continuar hasta 2027.

Por qué importa

La llamada se produjo tras viajes directos de enviados estadounidenses a Moscú y Kiev, lo que indica un compromiso sostenido de Washington en los esfuerzos para poner fin a la guerra. Mientras Trump y el Kremlin calificaron la conversación de positiva, múltiples análisis sugieren que Putin no ha cambiado su posición negociadora, y se prevé que la guerra continúe hasta 2027, con Rusia planeando intensificar los ataques contra la infraestructura energética ucraniana durante el invierno. El hecho de que Trump hablara con Putin pero aún no con Zelensky, destacado por comentaristas ucranianos, subraya un desequilibrio preocupante en el compromiso estadounidense.

Qué ha ocurrido

El 8 de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente ruso Vladímir Putin mantuvieron una conversación telefónica de una hora, anunciada por el asesor presidencial del Kremlin, Yuri Ushakov, a través de la agencia estatal rusa TASS. La conversación se centró en los resultados de los viajes de los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a Moscú (5 de septiembre) y Kiev (6 de septiembre).

Según Ushakov, Trump hizo énfasis en la necesidad de terminar la guerra "lo antes posible" y expresó su interés en lograr un avance durante su presidencia. Putin, según el Kremlin, "valoró positivamente" los esfuerzos de mediación estadounidenses y afirmó que Rusia "no tiene planes agresivos hacia Europa", llegando a decir que ni siquiera los contempla "en pensamiento". También, de acuerdo con Ushakov, Putin proporcionó a Trump un análisis "objetivo y exhaustivo" de los acontecimientos en el frente y expuso lo que Estados Unidos podría hacer para terminar la guerra con rapidez. Trump, por su parte, vinculó el fin de la guerra a la perspectiva de restaurar los lazos comerciales y económicos entre Washington y Moscú.

Ambos líderes acordaron seguir en contacto y continuar el trabajo en cuestiones humanitarias, incluidos los intercambios de detenidos y prisioneros. La Casa Blanca no había hecho comentarios sobre la llamada al momento de la publicación.

Antes de la llamada, Witkoff y Kushner se reunieron con Putin en el Kremlin el 5 de septiembre, en un encuentro que, según medios rusos, duró más de tres horas. Al día siguiente, los enviados llegaron a Kiev en tren, en su primera visita a Ucrania desde el inicio de las negociaciones, donde se reunieron con el presidente Volodymyr Zelensky y con el grupo negociador ucraniano, que incluía al jefe de la Oficina Presidencial, Kyrylo Budanov; Rustem Umerov; Davyd Arakhamia; y el vicedirector de la Oficina Presidencial, Serhiy Kyslytsia. En la segunda ronda de conversaciones se unieron asesores de seguridad nacional de los países del E3 (Alemania, Francia y Reino Unido), una participación que el Kremlin consideró que podía "complicar el proceso". Durante la visita, Kushner declaró que Trump busca no solo el fin de la guerra, sino también una paz duradera.

Witkoff aseguró que hubo "progresos sustanciales" y que se planeaban nuevas conversaciones trilaterales. Sin embargo, Bloomberg, citando fuentes familiarizadas con las negociaciones, reportó que en la reunión del Kremlin no se logró ningún avance significativo y que Putin no cambió sus planes respecto a la guerra. Zelensky calificó las reuniones de Kiev de "sustantivas" e indicó que se discutieron garantías de seguridad, apoyo económico, suministros de defensa antiaérea y un paquete de ayuda de invierno.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las fuentes ucranianas destacan la evaluación del Institute for the Study of War (ISW) según la cual Putin utilizó la llamada para imponer a Trump una visión distorsionada del frente y presionar a Ucrania a aceptar exigencias rusas. La cobertura ucraniana subraya además que, al momento de los reportes, Trump había hablado con Putin pero aún no con Zelensky, un desequilibrio que comentaristas como Yevhen Mahda, del Institute of World Policy, calificaron de preocupante, al argumentar que permite a Rusia seguir alimentando a Trump con su propia lectura de la situación.

Los medios ucranianos también hicieron amplio eco del reporte de Bloomberg según el cual la reunión en el Kremlin no produjo avances significativos y de fuentes europeas y estadounidenses que aceptan que la guerra continuará hasta 2027. Resaltaron los planes rusos de intensificar los ataques contra la infraestructura energética y térmica ucraniana durante el invierno, así como el incremento de ataques híbridos e injerencia política en Europa. Varios medios ucranianos, como Suspilne Novyny, Hromadske, Babel, NV, Liga.net y ZN.UA, emplearon calificativos como "dictador ruso" para Putin, reflejando una postura editorial marcada.

En contraste, la cobertura recoge las declaraciones optimistas de Witkoff sobre "progresos sustanciales" y la disposición a volver al formato trilateral, pero las presenta como un contrapunto a las evaluaciones más escépticas sobre la disposición real de Putin a negociar. También se resaltan las medidas de respaldo aliado, como el plan europeo de adquirir misiles Patriot estadounidenses a través del mecanismo PURL de la OTAN, y las declaraciones del vicesecretario de Defensa de EE. UU., Elbridge Colby, en el formato Ramstein, sobre la necesidad de prepararse para un conflicto prolongado.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

Las fuentes internacionales, como el South China Morning Post y Al Jazeera Arabic, reportaron la llamada en términos más neutrales, centrándose en el encuadre del Kremlin de una conversación "positiva", "franca" y "constructiva". La cobertura internacional destacó la descripción pública de Trump de la llamada como "excelente" y su afirmación de que Putin quiere llegar a un acuerdo para terminar la guerra, junto con la reiteración de Putin de que Rusia no tiene planes agresivos hacia Europa.

A diferencia de gran parte de la cobertura ucraniana, que incorpora análisis más escépticos del ISW y Bloomberg, las fuentes internacionales se centraron en la coreografía diplomática de la llamada: su duración de una hora, su foco en los viajes de los enviados y los acuerdos anunciados de continuar el trabajo humanitario y mantenerse en contacto. Esta cobertura tiende a presentar los hechos de manera más descriptiva y equilibra las declaraciones de Trump, Witkoff y el Kremlin sin añadir una lectura crítica predominante.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes discrepan en si los viajes de los enviados y la llamada del 8 de septiembre produjeron avances significativos. Witkoff describió públicamente "progresos sustanciales" y mencionó la planificación de nuevas conversaciones trilaterales, mientras que Bloomberg, citando fuentes conocedoras de las negociaciones, reportó que la reunión en el Kremlin no produjo avances significativos y que Putin no cambió su posición.

También hay divergencia sobre el tono real de la llamada: Trump la calificó de "excelente" y dijo que Putin quiere hacer un trato, y el Kremlin la describió como "positiva" y "constructiva", mientras que el ISW y fuentes citadas por Bloomberg evaluaron que Putin usó la llamada para presentar una visión distorsionada del frente y que su postura negociadora no ha cambiado desde el plan de paz de 28 puntos propuesto por Estados Unidos en noviembre de 2025.

Por último, las fuentes difieren sobre los tiempos de eventuales negociaciones sustantivas: el Kremlin y Witkoff apuntaron a la planificación de nuevas conversaciones trilaterales, mientras que fuentes de Bloomberg reportaron que es poco probable que comiencen negociaciones serias antes de 2027.

Contexto

Los enviados especiales de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, visitaron Moscú el 5 de septiembre, reuniéndose con Putin en el Kremlin en una sesión que, según informes, duró más de tres horas; luego viajaron en tren a Kiev el 6 de septiembre para mantener reuniones con el equipo negociador ucraniano y el presidente Volodymyr Zelensky. En las reuniones de Kiev, asesores de seguridad nacional de los países del E3 (Alemania, Francia y Reino Unido) se unieron a la segunda ronda de conversaciones, lo que llevó al Kremlin a decir que esa participación podía "complicar" el proceso. Ucrania y Rusia acordaron no atacar las capitales de la otra parte durante el período de las visitas, al menos hasta el 7 de septiembre. Trump y Putin se habían reunido previamente en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025. Estados Unidos propuso previamente un plan de paz de 28 puntos en noviembre de 2025, considerado favorable a Rusia; analistas señalan que la posición de Putin no ha cambiado desde entonces, aun cuando las condiciones en el frente han cambiado, según informes, a favor de Ucrania. Las elecciones a la Duma rusa estaban programadas para el 18-20 de septiembre, un trasfondo citado en los reportes sobre el momento de la actividad diplomática.