Trump pide a Zelenski que detenga los ataques a la infraestructura diésel rusa y los culpa del déficit mundial de gasóleo
El presidente de EE. UU., Donald Trump, pidió al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, que detenga los ataques ucranianos contra la infraestructura rusa de producción de diésel, afirmando que esos ataques están causando un déficit mundial de gasóleo. Las declaraciones fueron realizadas el domingo 13 de septiembre de 2026 en el torneo de golf Irish Open en su club de Doonbeg, en Irlanda, y Trump no presentó pruebas que respalden su afirmación. El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, rechazó públicamente esa explicación en una rueda de prensa junto a su homólogo ucraniano en Kiev.
Puntos clave
- Trump pidió a Zelenski detener los ataques a la infraestructura diésel rusa, diciendo que causan un déficit mundial de gasóleo.
- Las declaraciones se hicieron el 13 de septiembre de 2026 durante el Irish Open en el club de Doonbeg, condado de Clare, Irlanda.
- Trump atribuyó el déficit a la guerra entre Rusia y Ucrania y no a la guerra de EE. UU. contra Irán.
- Trump no presentó pruebas que respaldaran la afirmación.
- Según AAA, el precio del diésel en EE. UU. alcanzó un récord de más de 6 dólares por galón el viernes anterior.
- El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, rechazó en Kiev la explicación de Trump.
- El Kremlin acogió la petición de Trump, pero declinó decir si Rusia detendría sus ataques a infraestructuras ucranianas.
Por qué importa
La petición pública de Trump sitúa la presión directa sobre Kiev para que renuncie a un elemento central de su estrategia de guerra contra el sector energético ruso, en un momento en el que Rusia está intensificando sus propios ataques contra el sistema energético ucraniano antes del invierno. Su afirmación de que los ataques ucranianos —y no la guerra de EE. UU. contra Irán— son la causa principal del déficit mundial de diésel es rechazada por un alto funcionario europeo y por el ministro polaco de Asuntos Exteriores. El episodio se desarrolla a pocas semanas de las elecciones legislativas de EE. UU. del 3 de noviembre y con el precio del diésel estadounidense en máximos históricos, lo que añade una dimensión política interna inmediata.
Qué ha ocurrido
El domingo 13 de septiembre de 2026, durante una visita al torneo de golf Irish Open en su club de Doonbeg, en el condado de Clare (Irlanda), el presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró a los periodistas que Ucrania debe detener sus ataques contra la infraestructura rusa de producción de diésel. Trump afirmó que esos ataques están provocando un déficit mundial de gasóleo y que el problema se debe a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Oriente Medio. Dijo que ya había tratado el asunto con el presidente Volodymyr Zelensky y sugirió que Ucrania dirija sus ataques a otros objetivos. Trump no aportó pruebas que respaldaran su afirmación.
Al día siguiente, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que Rusia acoge favorablemente la petición de Trump, pero rehusó responder si Rusia detendría sus ataques contra infraestructuras económicas ucranianas como contraprestación. El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, durante una rueda de prensa conjunta con el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andriy Sybiha, en Kiev, rechazó públicamente la explicación de Trump.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
La cobertura ucraniana presenta la petición de Trump como una presión unilateral sobre Kiev en un momento en que Rusia está intensificando sus ataques con misiles balísticos y drones contra el sistema energético ucraniano antes del invierno. Varios medios ucranianos destacan que el Kremlin acogió la demanda de Trump pero se negó a ofrecer una restricción recíproca, y subrayan la discrepancia pública del ministro polaco Sikorski para desmontar la narrativa del déficit. Algunos medios recogen una encuesta no representativa de Radio NV en la que la mayoría de los encuestados considera que Ucrania no debería atender la petición de Trump.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
La prensa estadounidense (AP, Politico, Fox News) y la alemana subrayan la cita de Trump que culpa a Ucrania del déficit y el mensaje de «no toquen el diésel», enmarcando los comentarios en el contexto de los precios récord del diésel en EE. UU. y de la cercanía de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. La cobertura internacional recoge el rechazo de un alto funcionario europeo, citado por Politico, que calificó de «absurda» la idea de que las exportaciones rusas de diésel influyan significativamente en el consumo estadounidense y aseguró que la Administración busca un chivo expiatorio. El medio qatarí Al Jazeera Arabic informa de la petición sin confirmar la explicación de Trump, y la cobertura azerbaiyana y kazaja se centra en el intercambio diplomático directo entre Washington y Kiev.
Dónde difieren las versiones
La fecha de las declaraciones de Trump es el 13 de septiembre de 2026 según la mayoría de las fuentes; un artículo (17235) la sitúa el 13 de septiembre de 2025 y otro (17891) menciona «domingo, 13 de agosto», probablemente por error tipográfico.
Sobre la causa del déficit mundial de diésel, Trump lo atribuye a los ataques ucranianos contra refinerías rusas y descarta Oriente Medio; un alto funcionario europeo con conocimiento de las negociaciones entre Moscú y Kiev calificó esa explicación de «absurda» y dijo que las exportaciones rusas de diésel nunca han tenido un peso significativo en el consumo estadounidense. El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, respaldaron en cambio la idea de un «shock energético» vinculado a los ataques ucranianos.
También se contradicen las versiones sobre si Trump habló con Zelenski: Trump dijo que ya había tratado el asunto con él, pero un informe posterior indica que esa semana Trump habló con Vladímir Putin y no llamó a Zelenski.
Contexto
Ucrania lleva meses llevando a cabo ataques de largo alcance, incluidos con drones, contra la industria rusa del petróleo y el gas, que financia y abastece de combustible la guerra; la campaña ha provocado restricciones a la venta de combustible dentro de Rusia pese a ser un gran exportador mundial. El precio del diésel en EE. UU. superó el récord de 6 dólares por galón el viernes 12 de septiembre, según datos de AAA. En agosto, el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, pidió a Zelenski limitar los ataques contra petroleros en Novorossiysk en interés de Chevron y ExxonMobil; Ucrania habría aceptado con excepciones. A principios de julio de 2026, Trump había calificado públicamente los ataques a refinerías rusas como una escalada que podría poner fin a la guerra. Desde febrero de 2026, la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán ha reducido la oferta mundial de petróleo y gas, y la AIE señala que el diésel está especialmente afectado por los daños a refinerías del Golfo y de Rusia.