El exenviado especial de EE. UU. para Ucrania respalda los ataques ucranianos contra Rusia y se distancia de Trump
El general retirado Keith Kellogg, exenviado especial de EE. UU. para Ucrania, afirmó en el Foro de Seguridad de Varsovia que Kiev debe tener libertad para atacar objetivos en territorio ruso, contradiciendo los llamamientos del presidente Donald Trump para que Ucrania detenga los ataques contra refinerías de petróleo rusas. Kellogg calificó las declaraciones de Trump de "ruido" y descartó que la disputa actual escale al nivel de la confrontación en el Despacho Ovalado de febrero de 2025.
Puntos clave
- El exenviado especial de EE. UU. para Ucrania Keith Kellogg declaró que Kiev debe poder atacar objetivos rusos.
- Kellogg hizo las declaraciones en una entrevista con Bloomberg Television al margen del Foro de Seguridad de Varsovia.
- Citando su experiencia en la guerra de Vietnam, Kellogg argumentó que en un conflicto no debe haber zonas seguras para el enemigo.
- Kellogg se distanció de los llamamientos del presidente Donald Trump para que Ucrania detenga los ataques contra refinerías de petróleo rusas.
- Calificó las declaraciones de Trump, incluida la sugerencia de que Volodymyr Zelensky considere dejar la presidencia, como "ruido".
- Kellogg descartó que la disputa actual escale al nivel de la confrontación en el Despacho Ovalado de febrero de 2025.
Por qué importa
Un antiguo alto enviado estadounidense rompe públicamente con el presidente en funciones sobre un elemento central de la política de EE. UU. hacia la guerra en Ucrania. Sus declaraciones se producen en un foro europeo de alto perfil, junto a mensajes aliados de apoyo a Ucrania, y en medio de un arreglo entre Trump y Putin sobre el suministro de diésel ruso, lo que plantea dudas sobre la coherencia de la política estadounidense.
Qué ha ocurrido
El general retirado Keith Kellogg, exenviado especial de EE. UU. para Ucrania que sirvió en el cargo hasta finales de 2025, habló con Bloomberg Television al margen del Foro de Seguridad de Varsovia. Kellogg afirmó que Ucrania debe tener libertad para atacar objetivos en territorio ruso y citó su experiencia en la guerra de Vietnam para sostener que en un conflicto no debe haber zonas seguras para el enemigo. Su postura se opone a los llamamientos del presidente Donald Trump durante el fin de semana para que Kiev detenga los ataques aéreos contra refinerías de petróleo rusas. Kellogg calificó esas declaraciones, incluida la sugerencia de que Volodymyr Zelensky considere dejar la presidencia, como "ruido". Dijo además que Rusia no está ganando la guerra, solo prolongándola, y citó estimaciones de bajas rusas de entre 1,2 y 1,5 millones de efectivos, una cifra que, según Kellogg, supera las pérdidas soviéticas en la guerra de Afganistán. Kellogg consideró que el acuerdo entre Trump y Putin sobre el suministro de diésel ruso es desfavorable para Putin y no tendrá un impacto significativo en el mercado, y afirmó que Putin actúa desde una posición de debilidad. Concluyó: "La retórica se resolverá de alguna manera. Miren lo que está ocurriendo en el campo de batalla".
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
El foro fue escenario de mensajes aliados coordinados: el 12 de octubre, el ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, pidió a Trump que presione a Rusia y no a Ucrania para poner fin a la guerra, respaldando la ayuda europea a Kiev y sanciones más duras contra Moscú. El mismo día, la Unión Europea aprobó un nuevo paquete de restricciones dirigido a más de 1.600 personas y organizaciones.
Contexto
Kellogg fue enviado especial de Trump para Ucrania hasta finales de 2025; su dimisión estuvo vinculada a la frustración con colegas que, según él, caían en tácticas rusas. El 11 de octubre, el presidente Volodymyr Zelensky declaró estar dispuesto a detener los ataques contra refinerías rusas si Moscú cesa los ataques contra infraestructuras energéticas ucranianas, pero insistió en que la desescalada debe ser mutua y estar respaldada por garantías reales. Kellogg ha comentado previamente que los ataques ucranianos de largo alcance contra infraestructuras petrolíferas rusas constituyen la forma más eficaz de cortar una fuente clave de financiación para la invasión.