Nova Poshta paralizará toda su logística ante cualquier alerta aérea y descentraliza sus envíos
Nova Poshta, la mayor empresa de mensajería de Ucrania, anunció que suspenderá el trabajo en sucursales, terminales, depósitos y otros centros logísticos durante cualquier alerta aérea, sin importar si el nivel de amenaza es amarillo o rojo. Además, introducirá un sistema propio de monitoreo de amenazas que podrá detener operaciones en una instalación específica incluso sin alerta oficial, y avanza hacia un modelo de fulfillment descentralizado que reparte los paquetes entre múltiples puntos en lugar de grandes centros de clasificación.
Puntos clave
- Nova Poshta suspenderá todas las operaciones en sucursales, terminales y depósitos ante cualquier alerta aérea, tanto amarilla como roja.
- El personal deberá trasladarse de inmediato al refugio más cercano cuando se declare una alerta.
- La compañía desplegará un sistema propio de monitoreo que podrá paralizar un centro concreto aunque no haya alerta oficial, si detecta un riesgo.
- Nova Poshta reparte sus paquetes entre múltiples ubicaciones para reducir la dependencia de grandes centros de clasificación, golpeados por ataques rusos.
- La empresa cifra en 325 millones de grivnas los daños por los bombardeos rusos en los primeros cuatro meses del año.
- En el primer semestre de 2026 el grupo elevó sus ingresos un 32%, hasta 32.500 millones de grivnas, y entregó 254,4 millones de paquetes (un 11,5% más).
- Por motivos de seguridad, Nova Poshta no revela la ubicación de sus instalaciones, el reparto de inventarios ni sus rutas alternativas.
Por qué importa
La nueva política unifica el criterio de suspensión para cualquier nivel de amenaza, lo que se traducirá en interrupciones de servicio más frecuentes y visibles para clientes y empresas en toda Ucrania. La compañía suma además una capa privada de monitoreo a las alertas oficiales, lo que refleja que los riesgos bélicos ya forman parte estructural de la planificación logística. El giro hacia un modelo descentralizado es una respuesta directa a los repetidos ataques rusos contra la infraestructura de clasificación y supone una reorganización operativa de gran escala. Los 325 millones de grivnas en daños por bombardeos cuantifican la presión financiera que motiva estos cambios.
Qué ha ocurrido
Nova Poshta informó de cambios en su protocolo operativo ante alertas aéreas. Independientemente de si la amenaza es de nivel amarillo o rojo, la compañía paralizará todas sus actividades en sucursales, terminales, depósitos y demás centros logísticos, y enviará al personal al refugio más cercano. La empresa también pondrá en marcha un sistema interno de monitoreo de amenazas capaz de detener un centro concreto aunque no se haya emitido una alerta oficial, si detecta un riesgo potencial. Paralelamente, Nova Poshta avanza en la transición a un modelo descentralizado de fulfillment: los paquetes de los clientes se repartirán entre múltiples ubicaciones para reducir la dependencia de grandes centros de clasificación, después de los ataques rusos contra esas instalaciones a finales de agosto. Para minimizar el impacto de las paradas, la compañía prepara escenarios de reanudación rápida, moviliza personal adicional, redistribuye la carga entre instalaciones y ajusta rutas. Además, valora que el recorte del toque de queda permite planificar mejor las operaciones nocturnas y matutinas y procesar más rápido los volúmenes acumulados.
Contexto
Desde el inicio de la invasión a gran escala, las fuerzas rusas han golpeado repetidamente la infraestructura logística ucraniana, incluidas sucursales, terminales y centros de clasificación de Nova Poshta. La empresa estima los daños por los bombardeos en 325 millones de grivnas durante los primeros cuatro meses del año. Nova Poshta venía migrando ya hacia un modelo descentralizado de fulfillment, en el que las operaciones se distribuyen entre varios sitios, aunque asegura que la transición sigue en marcha y se adapta a la situación de seguridad y a las necesidades de la compañía y sus clientes. Por motivos de seguridad, no revela la ubicación de sus instalaciones, el reparto de inventarios ni sus rutas alternativas. En el primer semestre de 2026, el grupo elevó sus ingresos un 32% interanual, hasta 32.500 millones de grivnas, entregó 254,4 millones de paquetes (un 11,5% más, de los cuales 17,9 millones fueron internacionales) e invirtió más de 1.500 millones de grivnas en expansión de red, seguridad, modernización, independencia energética y servicios digitales.