Ucrania lanza el mayor ataque con drones contra Moscú y golpea la principal refinería de la capital
En la noche del 19 al 20 de septiembre de 2026, drones y misiles ucranianos atacaron Moscú y la región de Moscú, provocando incendios en la refinería de petróleo de Moscú (Gazpromneft-MNPZ) en Kapotnia y en un complejo logístico en Sofyino. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó la operación, y el presidente Volodymyr Zelensky dijo que en ella participaron el SBU, las Fuerzas de Sistemas no Tripulados, las Fuerzas de Operaciones Especiales, la HUR y el Servicio de Inteligencia Exterior, con un arsenal que incluye los drones FP-1, RZ-100, MICH-2000, Palyanytsia, Vendetta, Liutyi, Bars, Flamingo, Sichen y el misil Pelican. El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó de al menos dos muertos y seis heridos, mientras que el alcalde de Moscú, Serguéi Sobyanin, calificó el ataque como el mayor realizado con drones contra la capital.
Puntos clave
- En la noche del 20 de septiembre, drones ucranianos atacaron de forma masiva Moscú y la región de Moscú, según confirmó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
- La refinería de petróleo de Moscú (Gazpromneft-MNPZ), en el distrito de Kapotnia, sufrió un incendio de gran magnitud; el Estado Mayor ucraniano indicó que fueron alcanzadas la unidad primaria AVT-6, una unidad combinada de refino y una unidad de isomerización.
- Un complejo logístico de la empresa Sovremennye Skladskie Tekhnologii (Modern Warehouse Technologies) en Sofyino, distrito de Ramensky, también fue alcanzado e incendiado; la empresa Fire Point reivindicó el ataque con drones FP-1.
- El presidente Volodymyr Zelensky afirmó que la operación fue ejecutada por el SBU, las Fuerzas de Sistemas no Tripulados, las Fuerzas de Operaciones Especiales, la HUR y el Servicio de Inteligencia Exterior, y mencionó el uso de diez sistemas nacionales de largo alcance, incluido el misil balístico Pelican.
- El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, reportó al menos dos muertos y seis heridos; en Sofyino una mujer de 44 años murió al impactar un dron contra un edificio residencial de tres plantas, y en el distrito de Ramensky el techo de un edificio de 21 plantas se incendió y fueron evacuadas 400 personas.
- El alcalde de Moscú, Serguéi Sobyanin, confirmó daños en un objeto dentro de la refinería pero dijo que no hubo víctimas allí, calificó el ataque como el mayor con drones sufrido por la capital y afirmó que entre el 19 y el 20 de septiembre la defensa rusa interceptó más de 1.600 drones.
- Más de 400 vuelos en los aeropuertos moscovitas de Sheremetyevo, Vnukovo, Domodédovo y Zhukovski fueron cancelados o retrasados tras el ataque, que coincidió con la última jornada de las elecciones a la Duma estatal rusa.
Por qué importa
La refinería de Moscú, una de las mayores de Rusia y parte de Gazprom Neft, abastece alrededor del 40% del mercado de combustibles de la capital y cerca del 70% de la demanda de gasolina y queroseno de aviación de la región. Es la tercera vez que esta planta es golpeada en 2026, tras los ataques de junio que ya habían dañado unidades clave de procesamiento, y analistas de OSINT ucranianos como CyberBoroshno estiman que el golpe simultáneo a las dos líneas primarias de refino (AVT-6 y el complejo Euro+) detendrá la producción en lugar de reducirla. La envergadura del ataque —desplegado por cinco agencias ucranianas con una decena de sistemas nacionales de largo alcance, incluido el misil balístico Pelican— y la coincidencia con la última jornada de las elecciones a la Duma estatal rusa le otorgan un peso estratégico y simbólico especial, amplificado por la cancelación o retraso de más de 400 vuelos en los aeropuertos de Moscú.
Qué ha ocurrido
En la noche del 19 al 20 de septiembre de 2026, drones y misiles ucranianos lanzaron un ataque masivo contra Moscú y la región de Moscú. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó que las Fuerzas de Defensa golpearon la refinería de petróleo de Moscú (Gazpromneft-MNPZ) en el distrito de Kapotnia, donde se declaró un incendio de gran magnitud; según el parte oficial, fueron alcanzadas la unidad primaria de refino AVT-6, una unidad combinada de refino y una unidad de isomerización. De forma simultánea, drones impactaron un complejo logístico de seis edificios y unos 290.000 metros cuadrados perteneciente a la empresa Sovremennye Skladskie Tekhnologii (Modern Warehouse Technologies) en la localidad de Sofyino, distrito de Ramensky, donde también se registró un incendio; la empresa ucraniana Fire Point reivindicó el ataque con drones FP-1.
El presidente Volodymyr Zelensky confirmó la operación y afirmó que en ella participaron el SBU, las Fuerzas de Sistemas no Tripulados, las Fuerzas de Operaciones Especiales, la HUR y el Servicio de Inteligencia Exterior, empleando un arsenal que, según dijo, incluyó los drones FP-1, RZ-100, MICH-2000, Palyanytsia, Vendetta, Liutyi, Bars, Flamingo, Sichen y el misil balístico Pelican. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobyanin, confirmó que un objeto dentro de la refinería resultó dañado pero negó víctimas en la planta, calificó el ataque como el mayor con drones sufrido por la capital y sostuvo que la defensa aérea rusa interceptó más de 1.600 drones entre el 19 y el 20 de septiembre, 450 de ellos en aproximación a Moscú. El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, reportó al menos dos muertos y seis heridos y afirmó que entre las 03:00 y las 05:00 fueron derribados o suprimidos 249 drones en 17 municipios.
Entre las víctimas mortales figuran una mujer de 44 años alcanzada por un dron en un edificio residencial de tres plantas en Sofyino y un anciano que murió al incendiarse su vivienda en el distrito de Orekhovo-Zuyevo. En el distrito de Ramensky, el techo de un edificio de 21 plantas se incendió tras la caída de un dron, lo que obligó a evacuar a 400 personas y provocó daños en 20 vehículos. El ataque obligó a imponer restricciones temporales en los aeropuertos moscovitas: Sheremetyevo y Domodédovo notificaron limitaciones, Vnukovo suspendió todas las llegadas y salidas, y más de 400 vuelos en Sheremetyevo, Vnukovo, Domodédovo y Zhukovski fueron cancelados o retrasados. La jornada coincidió con el último día de los tres de votación de las elecciones a la Duma estatal rusa.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Las fuentes ucranianas —el presidente Zelensky, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el Centro de Operaciones Especiales Alfa del SBU y la empresa Fire Point— presentan el ataque como una operación coordinada de múltiples agencias (SBU, Fuerzas de Sistemas no Tripulados, SSO, HUR y Servicio de Inteligencia Exterior) en la que se habría empleado por primera vez el misil balístico Pelican junto a una decena de sistemas nacionales de largo alcance como los drones FP-1, RZ-100, MICH-2000, Palyanytsia, Vendetta, Liutyi, Bars, Flamingo y Sichen. La cobertura subraya el efecto estratégico sobre el suministro ruso de combustibles —la refinería de Moscú cubre alrededor del 40% del mercado de la capital y cerca del 70% de la demanda regional de gasolina y queroseno— y advierte de un deterioro de la disponibilidad de gasolina en estaciones rusas. La narrativa incorpora además elementos de señalización política, como la publicación del ministro de Exteriores Andrii Sybiha que calificó la jornada como el "Día del Moscú en llamas", y se apoya en imágenes de OSINT (fotos de supuestos restos de un misil Flamingo FP-5 a 20–25 km del centro de Moscú) y en la estimación de CyberBoroshno de que ambos nodos primarios de refino (AVT-6 y el complejo Euro+) fueron alcanzados, lo que, según los analistas, detendría la producción en lugar de reducirla.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
Los medios internacionales encabezan sus piezas con las cifras de víctimas y de intercepciones aéreas ofrecidas por Sobyanin y Vorobiov, destacan la magnitud de la perturbación en los aeropuertos moscovitas —más de 400 vuelos cancelados o retrasados en Sheremetyevo, Vnukovo, Domodédovo y Zhukovski— y reflejan el encuadre ruso del ataque como el mayor con drones contra la capital, incluyendo la afirmación de Sobyanin, sin pruebas aportadas, de que el objetivo era alterar las elecciones a la Duma. Las coberturas occidentales subrayan lagunas de verificación: Radio Libertad señaló que no pudo confirmar de forma independiente el incendio en la refinería, y varios medios recordaron que el mando militar ucraniano no hizo comentarios públicos en las primeras horas. Los análisis de fondo resaltan el papel de la refinería como una de las mayores de Rusia, su peso en el mercado moscovita de combustibles y la sucesión de impactos ucranianos sobre la infraestructura energética rusa, con los ataques previos de junio a la misma planta y los golpes a refinerías de Rosneft en Syzran y Sarátov a principios de septiembre. Analistas de OSINT citados en la prensa internacional (ASTRA, Exilenova+, CyberBoroshno) ofrecen evaluaciones preliminares sobre qué unidades fueron alcanzadas, formuladas con cautela como "valoración preliminar".
Dónde difieren las versiones
Varios puntos del ataque fueron relatados de forma divergente por las fuentes. Sobre el número de drones interceptados por la defensa rusa, Sobyanin dio primero 152 y luego alternó entre 151 y 152, además de afirmar que desde el 19 de septiembre se habían interceptado más de 1.600 drones, 450 de ellos en aproximación a Moscú; una versión recogida por TASS elevó los "drones entrantes" interceptados sobre Moscú desde la medianoche a más de 180, y el Ministerio de Defensa ruso afirmó por separado haber interceptado 1.110 drones ucranianos en toda Rusia, Crimea ocupada y el mar Negro durante la noche. La capacidad de procesamiento de la refinería de Moscú se sitúa en alrededor de 11 millones de toneladas anuales en la mayoría de los reportes, aunque el Estado Mayor ucraniano y varias fuentes citadas en Ucrania la elevan a unos 12 millones; Reuters mencionó 11,6 millones procesadas en 2024 y Bloomberg citó unos 245.000 barriles diarios. La distancia entre la refinería y el Kremlin también varía según la fuente: unos 18 km según OSINT (CyberBoroshno/Exilenova+), unos 15 km según Ukrinform y unos 25 km según Bloomberg/Al Jazeera. El balance de víctimas difiere entre el alcalde Sobyanin, que negó daños personales en la planta y no reportó heridos en la ciudad de Moscú, y el gobernador Vorobiov, que cifró en al menos dos muertos y seis heridos el total en la región. Las unidades alcanzadas tampoco se describen de forma homogénea: el Estado Mayor ucraniano mencionó AVT-6, una unidad combinada y una de isomerización; el proyecto de OSINT CyberBoroshno sostuvo que fueron golpeados los dos nodos primarios (ELOU-AVT-6 y la KUPN del complejo Euro+), lo que en su lectura detendría el refino; y Fire Point afirmó que todas las unidades primarias y parte de las secundarias quedaron dañadas. Por último, Sobyanin sostuvo, sin aportar pruebas, que el ataque buscaba alterar las elecciones a la Duma rusa, mientras que los responsables ucranianos lo enmarcaron como un golpe a la capacidad de combustible y de guerra de Rusia, no como una injerencia electoral.
Contexto
La refinería de petróleo de Moscú (Gazpromneft-MNPZ) opera desde 1938, forma parte de Gazprom Neft, emplea a más de 2.000 personas y es una de las mayores plantas de refino de Rusia. Es la tercera vez que esta refinería es atacada en 2026: en junio, drones del SBU dañaron la unidad primaria AVT-6 y, dos días después, una unidad combinada y unidades secundarias, obligando a detener sus operaciones; Reuters informó entonces que la restauración completa podría tomar al menos seis meses, posiblemente hasta 2027, y que las fuerzas rusas intentaron cubrir la planta con redes protectoras especiales, una medida que, según analistas de OSINT, no impidió el nuevo golpe del 20 de septiembre. El complejo logístico de Sofyino, en el distrito de Ramensky, pertenece a la empresa Sovremennye Skladskie Tekhnologii (Modern Warehouse Technologies) y está formado por seis edificios con una superficie total cercana a los 290.000 metros cuadrados; un sistema antiaéreo ruso Pantsir se encontraba a unos 500 metros del lugar. A principios de septiembre de 2026, drones ucranianos ya habían golpeado refinerías de Rosneft en Syzran y Sarátov, y Reuters reportó que las refinerías de Kirishi, Volgogrado y NORSI también se habían visto obligadas a reducir drásticamente su producción o a detenerla, en un contexto de presión sostenida sobre la infraestructura energética rusa.