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La Comisión Europea propondrá una reforma para sortear vetos nacionales y preparar la ampliación de la UE a más de 30 miembros

La Comisión Europea prepara un paquete de reformas del mecanismo de toma de decisiones de la UE que permitiría sortear los vetos nacionales de los Estados miembros, con el objetivo de preparar al bloque para una ampliación a más de 30 miembros y agilizar la adhesión de candidatos como Ucrania. La presidenta Ursula von der Leyen presentará el plan la próxima semana junto con la estrategia de ampliación, sin modificar el Tratado de Lisboa.

Puntos clave

  • La Comisión Europea propondrá una reforma del mecanismo de toma de decisiones de la UE para sortear los vetos nacionales.
  • La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, presentará el plan la próxima semana junto con la estrategia de ampliación.
  • La reforma no requiere modificar el Tratado de Lisboa.
  • Se propone el uso de «cláusulas pasarela» (passerelle clauses) para sustituir la unanimidad por mayoría cualificada en etapas intermedias del proceso de adhesión.
  • Para activar las cláusulas pasarela se necesitarían los votos de 15 Estados que representen al menos el 65% de la población de la UE.
  • La propia adopción de la reforma requerirá el consentimiento unánime de los 27 Estados miembros.
  • La mayoría cualificada se aplicaría también a sanciones, derechos humanos, defensa y seguridad, y lucha contra la evasión fiscal.
  • La reforma podría acelerar la adhesión de Ucrania, Montenegro, Macedonia del Norte y Albania.
  • Los nuevos miembros tendrán un período de prueba de 10 o más años bajo supervisión reforzada de Bruselas.
  • Ucrania y Moldavia recibirían hojas de ruta hacia la adhesión, según la Comisión.

Por qué importa

La reforma eliminaría la capacidad de un único Estado miembro para bloquear a países candidatos en las etapas intermedias de su proceso de adhesión, lo que afecta directamente a la trayectoria de Ucrania hacia la UE. Se describe como el mayor cambio en el funcionamiento interno de la UE en la última década. El plan ampliaría la votación por mayoría cualificada a ámbitos como sanciones, derechos humanos, defensa y seguridad, y evasión fiscal. Sin embargo, la adopción de la propia reforma sigue requiriendo el consentimiento unánime de los 27 Estados miembros, y se espera que enfrente oposición.

Qué ha ocurrido

La Comisión Europea está preparando una reforma del mecanismo de toma de decisiones de la UE destinada a sortear los vetos nacionales de los Estados miembros. La presidenta Ursula von der Leyen presentará el plan la próxima semana, sin necesidad de modificar el Tratado de Lisboa. Los documentos proponen el uso de «cláusulas pasarela» para sustituir la unanimidad por mayoría cualificada en numerosas etapas intermedias del proceso de adhesión de candidatos. Para activar estas cláusulas se necesitarían los votos de 15 Estados que representen al menos el 65% de la población de la UE. La propia adopción de la reforma, no obstante, requerirá la aprobación unánime de los 27 Estados miembros.

La Comisión propone además ampliar la mayoría cualificada a otras áreas políticas: sanciones, derechos humanos, defensa y seguridad, y lucha contra la evasión fiscal. Para los Estados que no quieran perder su derecho de veto, el borrador contempla un «freno de emergencia» que un gobierno podría activar si considera que están en juego «intereses nacionales vitales».

El plan incluye mecanismos de control para los nuevos miembros: un período de prueba de 10 o más años bajo supervisión reforzada de Bruselas, la obligación de firmar un compromiso jurídicamente vinculante de no bloquear decisiones acordadas por el resto de Estados, y la posibilidad de perder el derecho de voto en el Consejo de la UE y ser sancionados si se apartan de las normas democráticas y judiciales. Antes de su adhesión, los nuevos países deberán sumarse a la Fiscalía Europea, que investiga el fraude con fondos de la UE. Tras la ampliación, solo dos tercios de los Estados tendrán a su propio comisario, lo que en la UE actual significaría que 9 países quedarían sin representante en Bruselas.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Todas las fuentes proporcionadas son medios de comunicación en lengua ucraniana que cubren la historia. La cobertura se centra en las implicaciones para el calendario de adhesión del país y en la propuesta de sortear los vetos nacionales. Los informes ucranianos incluyen detalles adicionales sobre las salvaguardias para los miembros actuales (un «freno de emergencia» para intereses nacionales vitales), la congelación de la ampliación desde 2013, la valoración de la Comisión de que Ucrania y Moldavia están listas para abrir todos los clústeres de negociación, y el liderazgo de la comisaria de Ampliación, Marta Kos. La prensa ucraniana también destaca la propuesta de integración gradual en el mercado único para los candidatos, incluido el acceso a programas de investigación y la cooperación en semiconductores, cuántica, biotecnología y espacio. Un hecho destacado por las fuentes ucranianas señala que la reforma está siendo dirigida por un asesor principal de la presidenta de la Comisión que anteriormente trabajó en la presidencia francesa.

Dónde difieren las versiones

Una de las discrepancias registradas entre fuentes radica en la definición del umbral de mayoría cualificada: algunas fuentes indican «15 Estados que representen al menos el 65% de la población de la UE», mientras que otras lo formulan como «15 países que representen dos tercios de la población del bloque».

Contexto

La UE no ha admitido a ningún nuevo miembro desde la entrada de Croacia en 2013. Una propuesta de junio de Alemania, Francia y otros tres países había sugerido restringir temporalmente los derechos de voto de los nuevos miembros. La Comisión aplazó al 6 de octubre la presentación de su evaluación más amplia sobre cómo la ampliación afectaría a las políticas de la UE. Cuatro candidatos «líderes» (Montenegro, Ucrania, Moldavia y Albania) recibirán hojas de ruta hacia la adhesión; la adhesión de Macedonia del Norte, Kosovo, Bosnia y Herzegovina, Serbia y Turquía se describe como retrasada. El paquete también propone que los nuevos miembros atraviesen un período de prueba de más de 10 años bajo supervisión reforzada de Bruselas y se incorporen a la Fiscalía Europea antes de la adhesión.