El emisario de Trump propone canjear presos políticos rusos por un alivio de las sanciones; el Kremlin rechaza la idea
El enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, John Coale, propuso una nueva estrategia hacia Rusia: que Moscú libere a presos políticos a cambio de que Estados Unidos flexibilice las sanciones y restablezca lazos económicos. Según The Atlantic, Trump respaldó la iniciativa, basada en el modelo aplicado con Bielorrusia. Sin embargo, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, rechazó el planteamiento y negó la existencia de presos políticos en Rusia.
Puntos clave
- El enviado especial de Trump, John Coale, propuso que Rusia libere presos políticos a cambio de un alivio de las sanciones estadounidenses.
- Trump respaldó la iniciativa, según una investigación de The Atlantic publicada el 29 de septiembre.
- La estrategia se inspira en el caso bielorruso: tras la liberación de presos políticos, EE. UU. levantó sanciones a dos empresas (Lakokraska y Bellesbumprom) y avanzó un acuerdo sobre fertilizantes potásicos.
- El Kremlin rechazó la propuesta: Peskov negó la existencia de presos políticos en Rusia y descartó vincular su liberación a las sanciones.
- Ucrania se opone: Zelenski dijo que intentará bloquear cualquier levantamiento de sanciones hasta que termine la guerra, argumentando que más ingresos rusos significan más recursos para la guerra.
- EE. UU. intenta simultáneamente negociar un alto el fuego limitado (energía y navegación en el mar Negro), pero Rusia continúa los ataques y Ucrania no espera conversaciones serias antes de la primavera.
- Según Memorial, al 30 de septiembre había al menos 5.729 personas encarceladas por motivos políticos en Rusia y en los territorios ucranianos ocupados.
- El 28 de septiembre la Casa Blanca nominó a Coale como enviado especial presidencial para asuntos de rehenes con rango de embajador; el puesto requiere confirmación del Senado.
Por qué importa
La propuesta formaliza un giro en la política de Washington: vincular el alivio de sanciones a la liberación de presos políticos, siguiendo el modelo bielorruso. Abre la puerta a grandes acuerdos comerciales con Moscú en petróleo, combustibles y tierras raras, pero ya fue rechazada por el Kremlin, lo que evidencia el desajuste entre la estrategia estadounidense y la posición rusa. Para Ucrania, el plan amenaza con debilitar la presión económica sobre Rusia precisamente cuando Zelenski busca mantenerla; además, expone una contradicción interna de EE. UU., que endurece la legislación sobre sanciones mientras sus enviados exploran cómo suavizarlas.
Qué ha ocurrido
El enviado especial de Donald Trump, John Coale, propuso que Rusia libere presos políticos a cambio de un alivio de las sanciones estadounidenses y la reactivación de los lazos económicos, incluyendo posibles acuerdos en petróleo, combustibles, tierras raras y otros productos. Según una investigación de The Atlantic firmada por Simon Shuster, Trump apoyó la iniciativa. La idea replica el enfoque usado por Coale en Bielorrusia, donde la liberación de presos políticos llevó a EE. UU. a levantar sanciones contra dos empresas y a negociar la compra de potasa bielorrusa. El Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, rechazó de plano el planteamiento: negó la existencia de presos políticos en Rusia y descartó cualquier negociación que vincule su liberación con las sanciones. En paralelo, la Casa Blanca nominó a Coale como enviado especial presidencial para asuntos de rehenes con rango de embajador, cargo sujeto a confirmación del Senado.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranianos destacan que la propuesta implica un giro arriesgado para Kiev: Zelenski aseguró que intentará bloquear cualquier levantamiento de sanciones hasta el fin de la guerra, argumentando que más ingresos rusos se traducen en más recursos para la ofensiva. Los negociadores ucranios advierten que el comercio occidental con Rusia podría fortalecer al ejército ruso y que los "acuerdos de prosperidad" no ofrecen garantías de seguridad. También subrayan que el Kremlin rechazó la propuesta y que Rusia continúa los ataques, por lo que no se esperan conversaciones serias de paz antes de la primavera.
Dónde difieren las versiones
El Kremlin, mediante Dmitri Peskov, rechaza la premisa de la estrategia al negar la existencia de presos políticos y descartar cualquier canje con sanciones; las fuentes ucranianas, en cambio, presentan la propuesta como un hecho en discusión. Las fuentes también difieren en el número de presos políticos bielorrusos liberados bajo el enfoque de Coale: algunas hablan de "cientos", otras de aproximadamente 500, y una de "docenas". Por último, los medios varían en su lectura del calendario de paz: la mayoría descarta conversaciones serias en el corto plazo, y algunos añaden que Kiev no las espera antes de la primavera y que Rusia se prepara para una nueva ola de ataques en invierno.
Contexto
EE. Estados Unidos y Europa mantienen sanciones contra élites, bancos, industria y sector energético rusos desde 2014. A inicios de 2025, Trump flexibilizó temporalmente algunas restricciones, lo que permitió a Rusia aumentar sus ventas de combustible; Ucrania lo condenó. Trump firmó además una ley que le permite endurecer las sanciones. Previamente, Coale y otros diplomáticos estadounidenses lograron la liberación de unos 500 presos políticos en Bielorrusia, tras lo cual Washington levantó sanciones a Lakokraska y Bellesbumprom y avanzó un acuerdo sobre potasa. El enviado Steve Witkoff, principal contacto de Trump con Rusia, se ha reunido con Vladímir Putin al menos siete veces desde el inicio de la guerra a gran escala, pero solo ha viajado a Kiev una vez. Según Memorial, al 30 de septiembre había al menos 5.729 presos políticos en Rusia y en los territorios ucranianos ocupados.