Los ingresos por exportaciones marítimas de petróleo ruso marcan un récord desde la invasión a Ucrania
Los ingresos por exportaciones marítimas de crudo ruso ascendieron a 2.750 millones de dólares en la semana hasta el 27 de septiembre, la cifra más alta desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, impulsada por el aumento del volumen y la subida de los precios de Urals y ESPO. Sin embargo, la prohibición rusa de exportar diésel y la pérdida de capacidad de refinado neutralizan parcialmente esas ganancias.
Puntos clave
- Ingresos semanales por exportaciones marítimas de crudo ruso: 2.750 millones de dólares (récord desde la invasión a gran escala).
- 37 petroleros cargaron 27,9 millones de barriles en la semana hasta el 27 de septiembre.
- La facturación semanal creció unos 180 millones de dólares porque los mayores volúmenes compensaron la caída de los precios del Urals.
- Los precios medios del Urals y el ESPO alcanzaron su nivel más alto en más de tres meses, en parte por la parada del oleoducto saudí East-West.
- China e India siguen siendo los principales compradores del crudo ruso.
- Ucrania ha dejado fuera de servicio cerca de una quinta parte de la capacidad primaria de refino de Rusia.
- Rusia prorrogó hasta finales de octubre la prohibición de exportar diésel.
Por qué importa
Un récord semanal de ingresos por exportaciones refuerza las finanzas bélicas de Moscú, justo cuando el Kremlin se ve obligado a prohibir la exportación de diésel por la caída del refino interno. Las cifras muestran que el alza del volumen y de los precios puede compensar parcialmente las pérdidas derivadas de la reducción de capacidad de refino, pero también que esa compensación es frágil: una quinta parte del refino ruso está fuera de servicio y el país pierde ventas de derivados que antes generaban alrededor de un millón de barriles diarios de diésel exportado. El repunte de precios no se explica solo por la oferta rusa: la interrupción del oleoducto saudí East-West tras los ataques con drones de septiembre también ha tensionado el mercado global.
Qué ha ocurrido
En la semana hasta el 27 de septiembre, 37 petroleros cargaron 27,9 millones de barriles de crudo ruso, frente a los 32 buques y 24,99 millones de barriles de la semana anterior. El valor de esas exportaciones marítimas alcanzó 2.750 millones de dólares, la cifra más alta desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, según datos publicados por ZN.UA y ЛІГА.net LB.ua. La facturación semanal subió aproximadamente 180 millones de dólares, ya que el aumento del volumen compensó la caída de los precios del Urals; y el promedio móvil de cuatro semanas se elevó en 290 millones de dólares, hasta 2.390 millones. Los precios medios del Urals y el ESPO fueron los más altos en más de tres meses, en un contexto marcado por la reducción de suministros saudíes mientras se repara el oleoducto East-West atacado en septiembre. Los principales destinos siguieron siendo China e India; las exportaciones a clientes asiáticos y a cargamentos sin destino declarado crecieron hasta 3,61 millones de barriles diarios, frente a 3,4 millones la semana anterior. Las exportaciones al Mediterráneo cayeron a unas 100.000 barriles diarias, el nivel más bajo desde el inicio de la guerra.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranios destacan que el récord de ingresos está ligado a los ataques contra la infraestructura de refino rusa, y subrayan que las ganancias son frágiles y se ven parcialmente neutralizadas por la propia prohibición de exportar diésel decretada por Moscú. La cobertura también insiste en que los ataques ucranios han dejado fuera de servicio cerca de una quinta parte de la capacidad primaria de refino de Rusia, lo que ha obligado al Kremlin a revisar su mezcla de exportaciones: subió en aproximadamente 150.000 barriles diarios su pronóstico de exportaciones de crudo para 2026 y recortó en unas 500.000 barriles diarios el de derivados.
Contexto
En agosto, Moscú llegó a perder hasta 400 millones de dólares semanales por dificultades en los envíos marítimos. El oleoducto saudí East-West, atacado con drones en septiembre, normalmente transporta unos 7 millones de barriles diarios bordeando el estrecho de Ormuz. China e India continúan siendo los mayores compradores del crudo ruso. Las refinerías rusas reciben compensación estatal a través de un mecanismo de amortiguación mientras la prohibición de exportar diésel se mantenga vigente hasta finales de octubre. Rusia elevó su pronóstico de exportaciones de crudo para 2026 en unas 150.000 barriles diarios y redujo el de productos petrolíferos en unas 500.000. Antes de la intensificación de los ataques, Rusia exportaba en torno a un millón de barriles de diésel al día.