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Trump acuerda con Putin el suministro de diésel ruso y exige a Ucrania un cambio de presidente

El 9 de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump mantuvo una llamada telefónica con el líder ruso Vladímir Putin, en la que acordaron el suministro de entre 300.000 y 3 millones de toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial. Tras el anuncio, Trump atacó al presidente ucraniano Volodímir Zelenski afirmando que "es hora de que Ucrania elija un nuevo presidente". Putin aprovechó la conversación para culpar a Ucrania de la falta de avances en las negociaciones de paz y reiteró que Rusia seguirá combatiendo hasta lograr "todos sus objetivos". El presidente Zelenski calificó la decisión estadounidense de "debilidad evidente" que favorece a Rusia, mientras las negociaciones en Miami entre Ucrania, EE. UU., países europeos y la OTAN concluyeron anticipadamente.

Puntos clave

  • El 9 de octubre, Trump y Putin acordaron por teléfono el suministro de entre 300.000 y 3 millones de toneladas de diésel ruso a los mercados de EE. UU. y mundial
  • Trump atacó a Zelenski afirmando que "es hora de que Ucrania elija un nuevo presidente" y acusó a Ucrania de no querer un acuerdo de paz
  • Putin rechazó las negociaciones de paz y reiteró que Rusia seguirá luchando hasta lograr "todos los objetivos" de la guerra, equivalentes a la rendición total de Ucrania
  • Zelenski calificó la decisión de "debilidad evidente" que juega a favor de Rusia y acusó a EE. UU. de usar al equipo negociador ucraniano como "pantalla"
  • Las negociaciones en Miami entre representantes de EE. UU., Ucrania, países europeos y la OTAN concluyeron anticipadamente
  • El 10 de octubre, el congresista republicano Brian Fitzpatrick anunció la presentación del proyecto de ley "Ronald Reagan Peace Through Strength Act" para bloquear compras de petróleo ruso
  • La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de EE. UU. emitió una licencia general que autoriza operaciones con diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027

Por qué importa

El acuerdo flexibiliza las restricciones de EE. UU. sobre la energía rusa, lo que críticos como Kellogg y Johnson describen como financiamiento del esfuerzo bélico de Putin. La exigencia de Trump de que Ucrania cambie de presidente desafía directamente la legitimidad de Zelenski, mientras que Putin usó la misma llamada para culpar a Ucrania y reafirmar sus objetivos maximalistas, contradiciendo la versión de Trump. La interrupción anticipada de las negociaciones en Miami deja en duda la vía diplomática, y la aparición de un proyecto de ley bipartidista en el Congreso indica rechazo doméstico al acuerdo.

Qué ha ocurrido

El 9 de octubre, el presidente de EE. Donald Trump mantuvo una conversación telefónica en la que acordó con el líder del Kremlin, Vladímir Putin, el suministro de entre 300.000 y 3 millones de toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial. El Kremlin levantó anticipadamente la prohibición de exportaciones de diésel que había impuesto en julio de 2026 en respuesta a los ataques ucranianos contra refinerías rusas, y el Tesoro estadounidense emitió una licencia general de OFAC que autoriza operaciones con diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027. Tras el anuncio, Trump atacó públicamente al presidente Volodímir Zelenski, afirmando que "es hora de que Ucrania elija un nuevo presidente" y acusándolo de poder haber terminado la guerra pero elegir no hacerlo. El empresario Elon Musk respaldó a Trump en la red X escribiendo que "Zelenski ha ido demasiado lejos" y que "estoy de acuerdo, es hora de que Ucrania tenga un nuevo líder". El presidente Zelenski calificó la decisión de "debilidad evidente" que juega a favor de Rusia y señaló que Trump había cerrado el acuerdo mientras se celebraban las conversaciones entre Ucrania y EE. UU. en Miami. Las negociaciones en Miami entre representantes de EE. UU., Ucrania, países europeos y la OTAN concluyeron anticipadamente, y el asesor presidencial Dmytro Lytvyn informó el 10 de octubre que la delegación ucraniana ya regresaba a casa.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

Voces internacionales citadas en las fuentes — Keith Kellogg, Boris Johnson, el primer ministro estonio Kristen Michal, el primer ministro finlandés, la jefa de política exterior de la UE Kaja Kallas y el editorial de The Telegraph — describen el acuerdo como un error o una concesión que financia la guerra de Putin en lugar de ponerle fin. Varias fuentes destacan un ataque ruso contra Zaporiyia horas después del anuncio del acuerdo para argumentar que las concesiones rusas no generan paz sino más ataques. El respaldo de Elon Musk en redes sociales a la exigencia de Trump de un nuevo líder ucraniano se presenta como una intervención notable. La cobertura señala la oposición bipartidista en el Congreso de EE. UU., incluyendo el anuncio del proyecto de ley "Ronald Reagan Peace Through Strength Act" para bloquear las compras de petróleo ruso, por contradecir la legislación de sanciones existente aprobada por el Congreso.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes reflejan dos discrepancias principales. En primer lugar, sobre la voluntad de Putin de llegar a un acuerdo: Trump afirmó públicamente que Putin "desearía mucho" alcanzar un acuerdo para terminar la guerra, mientras que su asistente Yuri Ushakov sostuvo que Putin rechazó las negociaciones de paz y enfatizó que Rusia continuará luchando hasta lograr todos sus objetivos de guerra. En segundo lugar, sobre el origen del acuerdo del diésel: algunas fuentes lo enmarcan como una concesión de Trump a Rusia vinculada a los ataques ucranianos contra refinerías rusas, mientras que otras citan la presión global sobre el suministro de combustibles y las restricciones chinas a las exportaciones como el factor principal que empujó a Washington hacia el Kremlin.