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Trump pide que Ucrania elija un nuevo presidente capaz de cerrar un acuerdo con Rusia

El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró el 10 de octubre que es hora de que Ucrania elija un nuevo presidente que pueda negociar el fin de la guerra, acusó a Volodymyr Zelensky de no haber cerrado el acuerdo a pesar de haber tenido la oportunidad y criticó los ataques ucranianos contra refinerías rusas. La declaración se produjo pocos días después de que Trump anunciara, tras una llamada con Vladimir Putin, un acuerdo para que Rusia suministre diésel al mercado estadounidense y mundial, con una licencia del Tesoro estadounidense vigente hasta el 7 de abril de 2027. El canciller ucraniano Andriy Sybiha respondió que Zelensky cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y que corresponde a los ucranianos, no a declaraciones extranjeras, decidir sobre su liderazgo.

Puntos clave

  • El 10 de octubre, Trump dijo a periodistas que es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente capaz de cerrar un acuerdo para terminar la guerra.
  • Trump acusó a Zelensky de haber podido terminar la guerra "muchas veces" pero de haber decidido no hacerlo.
  • Trump afirmó que EE. UU. había dicho a Zelensky que podía hacer "lo que quisiera" con Rusia, pero que no atacara refinerías de diésel porque sería "un problema mundial".
  • Trump reiteró que la guerra no habría ocurrido si él hubiera sido presidente en 2022 y que comenzó por "incompetencia".
  • El 9 de octubre, tras una llamada con Putin, Trump anunció un acuerdo para que Rusia suministre más de 300.000 toneladas de diésel de inmediato, 500.000 en noviembre, un millón más y hasta tres millones adicionales; el Tesoro emitió una licencia válida hasta el 7 de abril de 2027.
  • Zelensky calificó el acuerdo del diésel como un "regalo de cumpleaños a Putin" y dijo que la delegación negociadora ucraniana estaba siendo usada como "pantalla" mientras Trump negociaba con Putin.
  • El canciller Andriy Sybiha respondió que Zelensky cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y que corresponde a los ucranianos decidir sobre su liderazgo.

Por qué importa

La petición pública de Trump de que un aliado en guerra cambie de presidente representa una injerencia sin precedentes en los asuntos internos de Ucrania en medio de un conflicto activo. Se produjo inmediatamente después del anuncio de un acuerdo entre EE. UU. y Rusia para el suministro de diésel ruso, que Ucrania y socios europeos consideran una concesión que debilita la presión sobre Moscú. Mientras la delegación ucraniana negociaba en Miami con enviados estadounidenses, el acuerdo se hizo público sin previo aviso, y las conversaciones se dieron por terminadas y la delegación regresó a casa. El enviado especial ruso recibió con entusiasmo el pronunciamiento de Trump, mientras la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, anunció un nuevo paquete de sanciones, evidenciando una creciente distancia transatlántica.

Qué ha ocurrido

El 9 de octubre, el presidente de EE. UU., Donald Trump, mantuvo una llamada telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin tras la cual anunció un acuerdo para que Rusia suministre más de 300.000 toneladas de diésel de inmediato, 500.000 toneladas en noviembre, un millón más y hasta tres millones adicionales a corto plazo, totalizando potencialmente más de 4,8 millones de toneladas. El Tesoro estadounidense emitió una licencia general que permite la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027. En ese momento, enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner se reunían en Miami con delegaciones ucranianas y europeas para discutir un posible fin de la guerra; la delegación ucraniana se enteró del acuerdo solo cuando se hizo público, según The Kyiv Independent.

El 10 de octubre, Trump declaró a periodistas que es hora de que Ucrania elija un nuevo presidente capaz de cerrar un acuerdo para terminar la guerra, acusó a Zelensky de haber podido terminar el conflicto "muchas veces" pero de haber elegido no hacerlo, y afirmó que EE. UU. había advertido a Zelensky de no atacar refinerías rusas porque ello causa "un problema mundial" y dificultades para los agricultores estadounidenses. Trump dijo también que la guerra no habría ocurrido si él hubiera sido presidente en 2022 y que comenzó por "incompetencia".

El presidente Zelensky respondió que el acuerdo sobre el diésel era "un regalo de cumpleaños a Putin" que daría a Moscú miles de millones adicionales para continuar la guerra y que la delegación negociadora ucraniana estaba siendo usada como "pantalla". El ministro de Exteriores, Andriy Sybiha, afirmó que Zelensky cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y que corresponde a los ucranianos decidir sobre su liderazgo. En la noche del 9 al 10 de octubre, ataques rusos en la provincia de Zaporiyia dejaron al menos 20 muertos, incluidos tres niños, y al menos 18 heridos, según el Servicio Estatal de Emergencias ucraniano; misiles rusos también impactaron Kyiv, donde el alcalde Vitaliy Klitschko reportó cuatro heridos. Zelensky habló con los presidentes francés Emmanuel Macron y finlandés Alexander Stubb sobre el refuerzo de la defensa antiaérea ante el riesgo de nuevos ataques con misiles. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, anunció que los ministros de Exteriores de la UE aprobarán el 12 de octubre el mayor paquete de sanciones contra Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las fuentes ucranianas destacan la respuesta del canciller Andriy Sybiha, que subraya que Zelensky cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y que corresponde a los ucranianos, no a declaraciones extranjeras, decidir sobre el cambio de liderazgo. Presentan el acuerdo del diésel como una concesión unilateral a Moscú que fortalece la capacidad de Rusia para continuar la guerra y pone en peligro a la población civil, vinculando directamente los ataques en Zaporiyia y los bombardeos sobre Kyiv con la flexibilización de las sanciones. Señalan que la delegación negociadora ucraniana en Miami no fue informada del acuerdo antes de su anuncio público, lo que consideran una ruptura de la alianza y un intento de usar al equipo ucraniano como "pantalla" mientras Trump negociaba con Putin. Resaltan la reacción europea, en especial las críticas de Kaja Kallas y el anuncio de un nuevo paquete de sanciones, como evidencia de que Europa no se alinea con el enfoque estadounidense. Algunas piezas cuestionan explícitamente la cifra de 30% de territorio ocupado mencionada por Trump y la estimación de dos millones de víctimas, ofreciendo en su lugar una estimación cercana al 19% de territorio ocupado a principios de octubre de 2026.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

Las fuentes internacionales encabezan sus piezas con la afirmación de Trump de que es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente y reproducen sus críticas a Zelensky sin el encuadre de réplica habitual en los medios ucranianos. Dan peso considerable al contexto político doméstico de Trump, vinculando el acuerdo del diésel y la presión sobre Ucrania con los precios del combustible en EE. UU., el conflicto con Irán y las próximas elecciones legislativas estadounidenses. Dan visibilidad directa a la reacción rusa citando a Kirill Dmitriev, representante especial de Putin, que calificó el llamado a un nuevo liderazgo ucraniano como un evento "histórico y trascendental". Algunas notas subrayan la justificación estadounidense de que los ataques ucranianos contra refinerías rusas afectan a los consumidores estadounidenses y al suministro mundial de diésel, y presentan la advertencia a Zelensky como un mensaje de política directa más que como coerción. Dedican comparativamente menos espacio a las posiciones de líderes europeos y a las cifras de víctimas de los ataques en Zaporiyia que las fuentes ucranianas, y tienden a presentar las cifras de 30% de territorio ocupado y dos millones de muertos como afirmaciones de Trump sin cuestionarlas.

Dónde difieren las versiones

Los fuentes discrepan sobre el lugar exacto donde Trump realizó sus declaraciones del 10 de octubre: algunas lo sitúan en la Casa Blanca, otras en la Base Conjunta Andrews en Maryland antes de su viaje a Tennessee, y al menos una lo ubica en Maryland sin más precisión.

También difieren en la formulación exacta de la advertencia de Trump a Zelensky sobre las refinerías: algunas lo citan como "haz lo que quieras con Rusia, pero no ataques el diésel", otras como "puedes hacer lo que quieras con Rusia, no toques las refinerías", y una lo presenta caracterizando los ataques a refinerías como "un problema mundial".

Trump ofreció dos versiones sobre el origen de la guerra: por un lado, dijo que comenzó por "incompetencia" y que nunca habría ocurrido si él hubiera ganado las elecciones presidenciales de 2020; por otro, algunas fuentes lo presentan como una afirmación condicional basada en haber sido presidente en 2022.

Trump afirmó que Rusia ha ocupado el 30% del territorio ucraniano y que las víctimas combinadas de ambos bandos superan los dos millones; otras partes de las mismas notas periodísticas indican que, a principios de octubre de 2026, Rusia ocupaba aproximadamente el 19% del territorio ucraniano, incluyendo Crimea y partes del Donbás, y no corroboran la cifra de dos millones de muertos.

Contexto

El 9 de octubre, Trump mantuvo una llamada telefónica con Putin tras la cual anunció el suministro de diésel ruso al mercado estadounidense y mundial, con una licencia del Tesoro válida hasta abril de 2027. El acuerdo se produjo mientras enviados especiales estadounidenses y negociadores ucranianos y europeos se reunían en Miami para discutir un posible fin de la guerra; la parte ucraniana se enteró del acuerdo solo después de su anuncio público. En esa misma llamada, según el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov, Putin rechazó la posibilidad de conversaciones de paz y aseguró que Rusia continuará luchando hasta lograr "todos sus objetivos". Kirill Dmitriev, jefe del Fondo Ruso de Inversión Directa y representante especial de Putin, calificó el llamado de Trump a un nuevo liderazgo en Ucrania como un evento "histórico y trascendental". Trump justificó su petición de cambio de liderazgo citando la negativa de Zelensky a detener los ataques ucranianos contra refinerías rusas, que según Washington afectan a los consumidores estadounidenses. Zelensky criticó el acuerdo como un "regalo de cumpleaños a Putin" y acusó al equipo negociador ucraniano de estar siendo usado como "pantalla". En la noche del 9 al 10 de octubre, ataques rusos mataron al menos a 20 personas en la provincia de Zaporiyia, incluidos tres niños. Misiles rusos también impactaron Kyiv, donde el alcalde Klitschko reportó cuatro heridos. Zelensky dialogó con los presidentes Macron y Stubb sobre el refuerzo de la defensa antiaérea. Trump vinculó el aumento de los precios del diésel en EE. UU. con una operación militar estadounidense-israelí contra Irán iniciada en febrero y con el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Ucrania lleva cuatro años y medio defendiéndose de la invasión rusa; bajo la ley marcial vigente desde el 24 de febrero de 2022 las elecciones están prohibidas. Una encuesta del Kyiv International Institute of Sociology publicada este mes muestra que el 71% de los ucranianos se opone a celebrar elecciones durante la guerra, mientras que el 53% considera que Zelensky debería limitarse a un mandato y el 42% cree que podría volver a presentarse.