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Zelensky y Starmer acuerdan una reunión bilateral tras una llamada marcada por las críticas de Trump y un acuerdo柴油 entre EE. UU. y Rusia

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, y el primer ministro británico, Keir Starmer, acordaron celebrar una reunión bilateral en los próximos días tras una conversación telefónica en la que el jefe del Gobierno británico reiteró su plena solidaridad con Ucrania. La llamada se produjo poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pidiera públicamente un cambio de liderazgo en Ucrania y anunciara un acuerdo con Vladimir Putin sobre el suministro de diésel ruso a los mercados mundiales.

Puntos clave

  • Zelensky y Starmer acordaron una reunión bilateral en los días siguientes, decidida durante una conversación telefónica.
  • Starmer calificó las últimas 24 horas como "difíciles" para Ucrania y reiteró su solidaridad con Kiev y su gobierno.
  • El Reino Unido seguirá reforzando las sanciones contra Rusia tras el nuevo paquete anunciado por Londres esa misma semana.
  • Ambos líderes pidieron un alto el fuego energético inmediato que detenga los ataques rusos a infraestructuras ucranianas y a barcos en el mar Negro.
  • Trump acusó a Zelensky de no querer poner fin a la guerra y dijo que es hora de que Ucrania "elija un nuevo líder".
  • Trump anunció un acuerdo con Putin sobre el suministro de diésel ruso a los mercados estadounidenses y mundiales.

Por qué importa

La coordinación entre Londres y Kiev llega en un momento de fricción visible en las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, y en paralelo al anuncio de un acuerdo entre Washington y Moscú sobre diésel ruso. La próxima reunión bilateral Zelenski‑Starmer y el mantenimiento de la presión británica sobre Rusia se producen cuando la cohesión occidental sobre el castigo a Moscú está siendo puesta en duda por pasos concretos de la Casa Blanca.

Qué ha ocurrido

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, y el primer ministro británico, Keir Starmer, hablaron por teléfono y acordaron celebrar una reunión presencial en los próximos días. Starmer trasladó a Zelensky que las últimas 24 horas habían sido "difíciles" para Ucrania y le reiteró su plena solidaridad. En la conversación, Starmer dejó claro que el Reino Unido seguirá reforzando las sanciones contra Rusia y adoptará nuevas medidas para limitar la capacidad militar rusa, en línea con el nuevo paquete sancionador anunciado por Londres esa misma semana. Zelensky informó al primer ministro británico sobre los ataques rusos recientes contra ciudades ucranianas y sostuvo que el suministro de defensas antiaéreas sigue siendo la prioridad principal. Ambos líderes coincidieron en que Rusia debe aceptar un alto el fuego energético inmediato que ponga fin a los ataques contra infraestructuras ucranianas y a los ataques contra barcos en el mar Negro.

La llamada se produjo en un contexto marcado por dos movimientos de Washington: el presidente estadounidense, Donald Trump, acusó a Zelensky de no querer poner fin a la guerra y afirmó que es hora de que Ucrania "elija un nuevo líder", y anunció un acuerdo con el presidente ruso, Vladimir Putin, sobre el suministro de diésel ruso a los mercados estadounidenses y mundiales.

Dónde difieren las versiones

La principal línea de fractura enfrenta la posición de la Casa Blanca con la de Londres y otros aliados europeos. Donald Trump acusó públicamente a Zelensky de no querer terminar la guerra y pidió un cambio de liderazgo en Ucrania, un mensaje en abierto contraste con el tono de la llamada Zelensky‑Starmer, en la que el primer ministro británico expresó plena solidaridad con Ucrania y su Gobierno. Al mismo tiempo, el anuncio de un acuerdo EE. UU.‑Rusia sobre suministros de diésel ruso fue recibido con duras críticas por la primera ministra estonia, Kristen Michal, que lo calificó de gran error, y por la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, que aseguró que Europa no rebajará la presión sobre Rusia. El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, manifestó por su parte que Berlín apoya a Ucrania y a su Gobierno tras la petición de Trump.

Contexto

Londres anunció un nuevo paquete de sanciones contra Rusia la misma semana de la llamada. El Gobierno británico sostiene que un alto el fuego energético inmediato por parte de Rusia permitiría aumentar rápidamente la oferta de energía y alimentos en los mercados mundiales. La primera ministra estonia, Kristen Michal, criticó públicamente el acuerdo diésel entre Trump y Putin como un gran error y pidió más apoyo a Ucrania. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, dijo que Europa no rebajará la presión sobre Rusia tras el acuerdo Trump‑Putin.