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Cumbre de la UE en Bruselas: líderes reafirman apoyo a Ucrania y debaten uso de activos rusos congelados

El presidente Volodymyr Zelensky se reunió en Bruselas con los líderes de la UE el 16 de octubre para el segundo día de la cumbre, donde António Costa y Ursula von der Leyen reafirmaron el respaldo europeo y el mantenimiento de las sanciones contra Rusia hasta el fin de la guerra. Zelensky pidió sistemas adicionales de defensa antiaérea y financiación para 2026 y 2027, y describió la preparación para el invierno como prioridad. La cumbre dejó al descubierto divisiones entre los Estados miembros sobre el uso de los activos congelados del Banco Central ruso.

Puntos clave

  • El presidente Volodymyr Zelensky viajó a Bruselas para el segundo día de la cumbre de líderes de la UE el 16 de octubre.
  • El presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó que no es momento de reducir la ayuda a Ucrania ni de suavizar las sanciones.
  • La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo que no se levantarán sanciones contra Rusia hasta que termine la guerra.
  • Zelensky pidió sistemas adicionales de defensa antiaérea y financiación para 2026 y 2027, y calificó la preparación para el invierno como prioridad principal.
  • El primer ministro belga, Bart De Wever, se opuso categóricamente a discutir el uso de los activos congelados del Banco Central ruso, mientras que las primeras ministras de Dinamarca y Letonia los defienden como fuente de financiación.
  • Las necesidades adicionales de Ucrania para 2026 se estiman en unos 70.000 millones de euros, según el material consultado.
  • La cumbre se celebra en medio de un nuevo deterioro en las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos, tras las críticas de Donald Trump a Zelensky por los ataques a refinerías rusas.

Por qué importa

La cumbre era el escenario principal para coordinar el apoyo financiero, militar y energético de la UE a Ucrania de cara a un invierno que se prevé especialmente difícil. Los líderes europeos se comprometieron públicamente a mantener las sanciones contra Rusia hasta el fin de la guerra y a preparar un nuevo paquete sancionador, en un contexto de preocupación por el acercamiento separado de Washington a Moscú. Al mismo tiempo, la reunión dejó al descubierto divisiones internas sobre el uso de los activos rusos congelados y sobre la estructura de un eventual préstamo de 100.000 millones de euros, lo que limita la capacidad de la UE para responder con una sola voz.

Qué ha ocurrido

El presidente Volodymyr Zelensky viajó a Bruselas para el segundo día de la cumbre del Consejo Europeo, el 16 de octubre. Antes del inicio de las negociaciones habló con periodistas junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Zelensky situó la preparación para el invierno como prioridad principal, describió el llamado «paquete invernal» como la suma de energía, defensa antiaérea y financiación, y pidió apoyo no solo para 2026, sino también para 2027; afirmó no ver señales de Rusia de que esté dispuesta a la paz. Costa aseguró a Zelensky que la UE mantiene su apoyo y que Ucrania puede contar con los Veintisiete no solo durante la guerra, sino también en su futuro como miembro de la Unión; recordó la reciente apertura de dos nuevos clústeres de negociación de adhesión. Von der Leyen explicó que la UE apoyó la iniciativa del presidente estadounidense Donald Trump sobre un alto el fuego energético, pero que Rusia la incumplió y respondió con escalada, por lo que la UE debe aumentar la presión. Entre los líderes que llegaron a la cumbre, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, sostuvo que son pocos los Estados que aportan apoyo financiero tangible; la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que a Ucrania se le está acabando el dinero y señaló los activos rusos congelados como la fuente más obvia; el primer ministro belga, Bart De Wever, mantuvo su oposición firme al uso de esos activos; el primer ministro checo, Andrej Babiš, afirmó que Europa está en un punto muerto y criticó a Trump; el primer ministro letón, Andris Kulbergs, denunció que Rusia recibió oxígeno adicional por la situación en el estrecho de Ormuz.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las fuentes ucranianas destacan el mensaje presencial de Zelensky ante la cumbre: el llamado «paquete invernal» que reúne energía, defensa antiaérea y financiación, y la demanda explícita de fondos para 2026 y 2027. Resaltan los compromisos de apoyo continuado, la apertura de nuevos clústeres de adhesión, la preparación de un 22.º paquete de sanciones y la garantía personal de Costa sobre el futuro europeo de Ucrania. Subrayan el choque diplomático con Washington —las críticas de Trump por los ataques a refinerías rusas y el acuerdo entre EE. UU. y Rusia sobre diésel que suaviza sanciones— y recogen la advertencia de Zelensky de que Rusia busca recuperar los activos congelados, además de su referencia a una decisión previa de los líderes de la UE sobre un préstamo de 90.000 millones de euros.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

El único medio no ucraniano del conjunto, el South China Morning Post, titula con la petición financiera de Zelensky, cifrada en unos 79.000 millones de dólares adicionales para sostener el esfuerzo bélico. Tanto las fuentes ucranianas como las internacionales reproducen el mismo mensaje institucional europeo —Costa y von der Leyen reiterando que no es momento de recortar ayuda ni de suavizar sanciones y que Rusia no respetó la iniciativa de Trump sobre el alto el fuego energético—, pero el encuadre se centra en el mensaje de la UE a Kiev y a Moscú más que en el posicionamiento político doméstico de Zelensky. La cobertura internacional apenas entra en las divisiones internas de la UE sobre los activos congelados o la estructura del préstamo, que las fuentes ucranianas sí sitúan como tensión central.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes recogen dos discrepancias principales. Primera: sobre el uso de los activos congelados del Banco Central ruso. Bélgica, a través de su primer ministro Bart De Wever, se opone firmemente a discutirlos y argumenta que históricamente solo se han utilizado en acuerdos de posguerra; Dinamarca, con Mette Frederiksen, los califica como la fuente de financiación más obvia, y Letonia, con Andris Kulbergs, reclama su uso. Segunda: sobre el alcance y el reparto de la carga del apoyo financiero. Jetten denuncia que son pocos los países que aportan ayuda tangible y sitúa a los Países Bajos entre los cinco mayores donantes; el primer ministro checo Andrej Babiš sostiene que un eventual préstamo de 100.000 millones de euros no debe incluirse en el presupuesto plurianual de la UE y que la República Checa no lo garantizará. Según los reportes previos a la cumbre, no se esperaba que los líderes adoptaran decisiones sobre la financiación a Ucrania ni sobre los activos rusos por falta de consenso.

Contexto

Las necesidades adicionales de Ucrania para 2026 se estiman en torno a 70.000 millones de euros, y el ministro de Finanzas ucraniano Serhiy Marchenko ha advertido de un posible déficit presupuestario de 78.000 millones de dólares en 2027. Las negociaciones de adhesión a la UE han avanzado con la apertura reciente de dos nuevos clústeres, y la Comisión Europea pretende abrir los dos restantes antes de fin de año, al tiempo que señala un cierto ralentizamiento del ritmo de reformas en Ucrania, que condiciona el desembolso de tramos de apoyo presupuestario. La Comisión prepara un 22.º paquete de sanciones contra Rusia, y el ministro de Exteriores ucraniano Andriy Sybiha ha defendido públicamente que se eleve la presión sobre Moscú a través de sanciones, uso de activos congelados, aislamiento y restricciones al acceso a tecnologías.