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Trump exige a Ucrania y a Zelenskyy que acepten un acuerdo con Rusia y advierte de consecuencias "muy malas"

El 20 de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump pidió desde el Despacho Oval que Ucrania y el presidente Volodymyr Zelenskyy busquen poner fin a la guerra con Rusia, y advirtió de que, si no lo hacen, las consecuencias para Ucrania serán "muy malas". Trump afirmó además que Rusia tiene ventaja en el frente y un potencial humano mucho mayor, y reiteró que Ucrania debería poner a otra persona al frente de las negociaciones en lugar de Zelenskyy. Las declaraciones se producen en medio de movimientos de la Administración estadounidense percibidos en Kiev como una presión adicional sobre Ucrania y un gesto de acercamiento a Moscú.

Puntos clave

  • El 20 de octubre, Trump pidió desde el Despacho Oval que Ucrania y Zelenskyy "deseen" resolver la guerra y advirtió de que la situación empeorará sin un acuerdo.
  • Trump dijo que si Zelenskyy no quiere terminar la guerra, las consecuencias serán "muy malas".
  • Trump afirmó que Rusia tiene ventaja en el frente, avanza gradualmente y cuenta con un suministro de personas "ilimitado", mientras que Ucrania, según él, "no es un país grande".
  • Trump dijo que Ucrania debería cambiar a la persona que dirige sus negociaciones, retomando una idea que ya había expresado el 19 de octubre.
  • Trump aseguró que EE. UU. dio a Ucrania una ayuda "colosal" y que solo recibió a cambio "diésel caro".
  • Trump afirmó que Europa ha gastado una fortuna en Ucrania y que está "cansada" de ello.
  • Trump repitió su versión sobre una columna rusa de unos 1.000 tanques que, según él, pudo haber llegado a Kiev en tres o cuatro horas en 2022 si el comandante ruso no hubiera desviado la marcha hacia el barro.
  • Según The Washington Post, el Kremlin interpreta el deterioro de la relación Trump-Zelenskyy como una victoria política propia e intenta aprovechar la presión estadounidense para obtener concesiones de Kiev, incluido el Donbás.

Por qué importa

Trump presiona directamente al liderazgo ucraniano para que cambie a su representante en las negociaciones, lo que profundiza la ruptura pública con Zelenskyy. Al mismo tiempo, presenta el conflicto en términos de una asimetría aplastante —ventaja rusa en el frente y, según él, un potencial humano prácticamente ilimitado— y urge a Kiev a aceptar un acuerdo antes de que, según sus palabras, la situación empeore aún más. Las declaraciones coinciden con movimientos de la Administración estadounidense percibidos como gestos hacia Moscú —alivio de sanciones al diésel ruso, demoras en nuevas sanciones a Rusia y restricciones al acceso de Ucrania a sistemas satelitales y misiles interceptores— y con reacciones del Kremlin que interpretan la presión sobre Kiev como una victoria política rusa.

Qué ha ocurrido

El 20 de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump habló con periodistas en el Despacho Oval y pidió a Ucrania y al presidente Volodymyr Zelenskyy que se esfuercen por resolver la guerra con Rusia, advirtiendo de que, si no lo hacen, la situación será "muy mala". Trump dijo que Rusia tiene la ventaja en el campo de batalla, que avanza de forma gradual y que dispone de una reserva de personal significativamente mayor que Ucrania, describiendo el potencial ruso como prácticamente ilimitado. Según Trump, Rusia es una "gran máquina" que sigue empujando semana tras semana y ha capturado una cantidad muy grande de territorio. También afirmó que EE. UU. ha dado a Ucrania una ayuda "colosal" y que solo ha recibido a cambio "diésel caro", y aseguró que Europa, tras gastar una fortuna en Ucrania, está "cansada" de ello. Trump retomó la idea, ya expresada el 19 de octubre, de que Ucrania debería poner a otra persona al frente de las negociaciones en lugar de Zelenskyy. El presidente repitió además su versión sobre una columna rusa de unos 1.000 tanques que, según él, pudo haber llegado a Kiev en tres o cuatro horas en 2022 si el comandante ruso no hubiera ordenado desviarse de la autopista hacia campos embarrados, y sostuvo que, sin ese giro, la guerra habría podido terminar en un día. Las declaraciones se producen después de la reunión entre Zelenskyy y el enviado especial estadounidense Steve Witkoff en Oslo, donde se discutieron formatos de alto el fuego y garantías de seguridad, y antes de que Witkoff viajara el 21 de octubre a San Petersburgo para reunirse con el liderazgo ruso.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

La cobertura en lengua ucraniana destaca sobre todo el elemento de amenaza del mensaje de Trump: la advertencia de "consecuencias muy malas" para Ucrania y el pedido de apartar a Zelenskyy de la mesa de negociaciones, que se enmarcan como una presión abierta sobre Kiev. Los medios ucranios subrayan las reacciones del Kremlin —el comentario "Jaque mate" del representante especial ruso Kirill Dmitriev y las palabras del portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sobre "signos recientes de agonía" del "régimen de Kiev"— y recogen el reportaje de The Washington Post según el cual Moscú interpreta el deterioro de la relación Trump-Zelenskyy como una victoria política rusa e intenta aprovechar la presión estadounidense para obtener concesiones, incluido el Donbás. La cobertura ucrania también pone el foco en los movimientos de política estadounidense percibidos como adversos para Kiev y favorables a Moscú: el alivio de sanciones al diésel ruso, la demora de nuevas sanciones contra Rusia, las restricciones al acceso de Ucrania a sistemas satelitales y los retrasos en entregas de misiles interceptores. Varios medios ucranios contextualizan además la reiterada cifra de unos 350.000 millones de dólares en ayuda estadounidense —que otras fuentes consideran inflada— y recuerdan que una parte importante de las actuales entregas de armas de EE. UU. a Ucrania se financia a través del mecanismo PURL (Prioritized Ukraine Requirements List) con fondos de otros aliados. Al menos un medio plantea el dilema para Kiev como una elección estratégica entre el enfrentamiento público con Trump y el silencio.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

Los dos reportes en inglés no ucranios (de una agencia azerbaiyana) se centran de forma más estrecha en el pedido de Trump de reemplazar a Zelenskyy en la mesa de negociaciones y en su advertencia de consecuencias que irán a peor, sin detenerse en las reacciones del Kremlin, en las afirmaciones de Trump sobre la ventaja rusa en el frente ni en los movimientos paralelos de política estadounidense hacia Moscú que sí resaltan las fuentes ucranianas.

Dónde difieren las versiones

Los reportes divergen a la hora de recoger las cifras de bajas mensuales que Trump citó: las cifras oscilan aproximadamente entre 27.000 y 34.000 muertos al mes, y otra versión habla de 32.000 bajas combinadas de Rusia y Ucrania en el último mes, sin que ninguna fuente aporte una verificación independiente de esas cantidades. La afirmación de Trump sobre la duración que habría tenido la guerra si la columna rusa no hubiera cambiado de ruta también se recoge de dos maneras distintas —"cuatro horas" en algunas versiones y "un día" en otras— para una misma anécdota.

Contexto

El 19 de octubre, Trump sugirió públicamente que había llegado el momento de que alguien distinto a Zelenskyy liderara las negociaciones de Ucrania; ese mismo día Zelenskyy se reunió en Oslo con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, encuentro en el que se discutieron formatos de alto el fuego y garantías de seguridad, y se informó de que Witkoff viajaría el 21 de octubre a San Petersburgo para reunirse con el liderazgo ruso. The Washington Post reportó que el Kremlin ve el deterioro de la relación entre Trump y Zelenskyy como una victoria política propia e intenta aprovechar la presión estadounidense para arrancar concesiones a Kiev, incluido el Donbás. Diez días después de su más reciente llamada telefónica con Vladimir Putin, Trump anunció un alivio de sanciones al suministro de diésel ruso al mercado mundial, en un momento en el que el precio medio del diésel en EE. UU. se situaba en 6,33 dólares por galón, unos cinco centavos más que la semana anterior. Trump ha reiterado en varias ocasiones la cifra de unos 350.000 millones de dólares como ayuda estadounidense a Ucrania, una cantidad que múltiples fuentes indican que no coincide con el total real, y una parte significativa de las actuales entregas de armas de EE. UU. a Ucrania se financia a través del mecanismo PURL con aportes de otros aliados. El representante especial ruso Kirill Dmitriev reaccionó al pedido de Trump de reemplazar a Zelenskyy con un mensaje triunfal de "Jaque mate", mientras que el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, habló de "signos recientes de agonía" y afirmó que el "régimen de Kiev" resiste pero no puede cambiar el curso de los acontecimientos. Dmitriev añadió que se están discutiendo con la parte estadounidense una serie de proyectos económicos y de inversión, incluidos proyectos en el Ártico, en energía y en GNL.