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La mitad de las grandes refinerías rusas de diésel recortan o paran su producción tras ataques ucranianos

Tres de las seis mayores refinerías rusas de diésel —Omsk, Kirishi (Kinef), Volgograd, Perm, NORSI y Taneco— se han visto obligadas a reducir drásticamente o a detener por completo su producción en septiembre tras los ataques con drones ucranianos. El presidente estadounidense Donald Trump pidió al presidente Volodímir Zelenski que detenga los ataques, mientras que Ucrania condiciona un alto el fuego a que Rusia también deje de golpear su infraestructura energética. El precio medio del diésel en EE. UU. superó por primera vez los 6 dólares por galón el 10 de septiembre.

Puntos clave

  • Seis refinerías rusas —Omsk, Kirishi (Kinef), Volgograd, Perm, NORSI y Taneco— concentran alrededor de la mitad de la producción de diésel de Rusia.
  • La refinería de Kirishi (Kinef) detuvo por completo sus operaciones.
  • Las refinerías de Volgograd y NORSI operan a aproximadamente una cuarta parte de su capacidad.
  • La refinería Taneko de Nizhnekamsk fue atacada con drones el 13 de septiembre; aún no se ha podido evaluar su impacto en la producción.
  • El 13 de septiembre, Trump pidió a Zelenski que detuviera los ataques a la infraestructura rusa de diésel.
  • Ucrania respondió que está dispuesta a un alto el fuego si Rusia también deja de atacar su infraestructura energética.
  • El precio medio del diésel en EE. UU. superó por primera vez los 6 USD por galón el 10 de septiembre, según GasBuddy.
  • Rusia ya ha restringido las exportaciones de gasolina, diésel y combustible de aviación.
  • Según la Agencia Internacional de la Energía, las refinerías rusas fueron atacadas con éxito en promedio cada tres días durante los primeros ocho meses de 2026.
  • Antes de las restricciones de julio, Turquía y Brasil eran los mayores compradores del diésel ruso, representando al menos la mitad de los volúmenes exportables.

Por qué importa

La producción de diésel de refinerías que concentran aproximadamente la mitad del total ruso se ha visto gravemente alterada, con repercusiones globales en el suministro y los precios del combustible. Tres de las seis mayores refinerías rusas de diésel han tenido que reducir su producción de forma drástica o detenerla por completo tras los ataques con drones ucranianos. El precio del diésel en EE. UU. superó los 6 dólares por galón por primera vez el 10 de septiembre, lo que muestra cómo el conflicto está afectando a consumidores en todo el mundo. Rusia ya ha impuesto restricciones a la exportación de gasolina, diésel y queroseno, lo que reduce aún más la disponibilidad mundial de combustibles.

Qué ha ocurrido

Las seis mayores refinerías rusas de diésel —Omsk, Kirishi (Kinef), Volgograd, Perm, NORSI y Taneco— concentran en conjunto alrededor de la mitad de la producción rusa de este combustible. En septiembre, tres de ellas se vieron obligadas a reducir su producción de forma significativa o a detenerla por completo a causa de los daños provocados por ataques con drones ucranianos. La refinería de Kirishi (Kinef) detuvo totalmente su actividad, mientras que las de Volgograd y NORSI operan a aproximadamente una cuarta parte de su capacidad. Taneko, en Nizhnekamsk, fue atacada con drones el 13 de septiembre, aunque las fuentes de Reuters indican que aún no se puede evaluar el impacto sobre su producción. Según la Agencia Internacional de la Energía, las refinerías rusas fueron atacadas con éxito una media de cada tres días durante los primeros ocho meses de 2026. En el frente diplomático, el 13 de septiembre el presidente estadounidense Donald Trump pidió al presidente Volodímir Zelenski que detuviera los ataques a la infraestructura rusa de diésel, atribuyendo la escasez mundial y el alza de precios a la guerra ruso-ucraniana y no al conflicto de EE. UU. con Irán. Ucrania respondió que está dispuesta a un alto el fuego siempre que Rusia también detenga sus ataques contra la infraestructura energética ucraniana. En el plano económico, el precio medio del diésel en EE. UU. superó por primera vez los 6 dólares por galón el 10 de septiembre, según GasBuddy, y Rusia ya ha restringido las exportaciones de gasolina, diésel y combustible de aviación. Antes de las restricciones de julio, Turquía y Brasil eran los mayores compradores del diésel ruso, absorbiendo al menos la mitad de los volúmenes disponibles para exportación.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

La cobertura internacional, especialmente la basada en Reuters, hace mayor énfasis en el ángulo económico: las cifras de volumen de exportación, los principales compradores como Turquía y Brasil, y el impacto más amplio en los precios del combustible, incluido el umbral de los 6 dólares por galón en EE. UU. y el factor paralelo del conflicto en torno a Irán. Los medios no ucranianos destacan la atribución de Trump, que señala a la guerra ruso-ucraniana y no al conflicto entre EE. UU. e Irán como causa de la escasez mundial, y subrayan la presión sobre el sector agrícola estadounidense como preocupación derivada.

Dónde difieren las versiones

Las instalaciones rusas de procesamiento de crudo se describen con ligeras variaciones entre fuentes: Kinef aparece en algunos casos como un centro que «detuvo su trabajo» y en otros como «completamente parado», y un informe en ucraniano enmarca la cuestión como la suspensión de operaciones de dos refinerías rusas sin nombrarlas, mientras que los reportes basados en Reuters especifican Kirishi/Kinef, Volgograd y NORSI.

Contexto

Las seis mayores refinerías rusas de diésel —Omsk, Kirishi (Kinef), Volgograd, Perm, NORSI y Taneco— concentran alrededor de la mitad de la producción rusa de este combustible. Antes de las restricciones a la exportación impuestas por Rusia en junio, el país exportaba menos de un millón de toneladas de diésel al mes; un año antes, con las refinerías funcionando con normalidad, las exportaciones mensuales de diésel rondaban los 2,5 millones de toneladas (3,3–3,4 millones si se incluye el gasóleo de menor calidad). Antes de las restricciones de julio, Turquía y Brasil eran los mayores compradores del diésel ruso, con al menos la mitad de los volúmenes exportables. El diésel se utiliza ampliamente en camiones, ferrocarriles, transporte marítimo y agricultura. El sector agrícola estadounidense llevaba cuatro años sometido a presión sobre sus márgenes debido a la sequía, el alza de los costes de producción y los efectos de la política comercial de la Administración Trump.