Publicado el · Actualizado el

Rusia detiene con sus ataques la industria automotriz del acero que cubre el 90% de Ucrania

A principios de septiembre, misiles balísticos rusosImpactaron tres grandes plantas metalúrgicas ucranianas —Zaporizhstal, Kametstal y ArcelorMittal Kryvyi Rih— que juntas representaban alrededor del 90% de la producción de acero del país. Los ataques mataron a 17 trabajadores, dejaron las fábricas inactivas y, según el director de Metinvest Oleksandr Vodoviz, Ucrania "ya no tiene industria siderúrgica". El primer ministro Serhiy Koretskyi advirtió que el Estado podría perder unos 1.500 millones de dólares en ingresos fiscales.

Puntos clave

  • A principios de septiembre, misiles balísticos rusos dañaron los altos hornos de tres grandes plantas metalúrgicas en las óblasts de Zaporizhzhia y Dnipropetrovsk.
  • Las plantas afectadas son dos de Metinvest (Zaporizhstal y Kametstal) y ArcelorMittal Kryvyi Rih, que en conjunto representaban alrededor del 90% de la producción de acero de Ucrania.
  • En los ataques a las tres plantas murieron 17 trabajadores y decenas resultaron heridos.
  • Oleksandr Vodoviz, jefe de la oficina del director general de Metinvest, declaró al Financial Times que "Ucrania ya no tiene industria siderúrgica".
  • Vodoviz señaló que los militares rusos "sabían todo sobre la planta" y "sabían exactamente dónde golpear".
  • En las tres plantas inactivas trabajan más de 15.000 personas.
  • El primer ministro Serhiy Koretskyi advirtió que el Estado podría perder aproximadamente 1.500 millones de dólares en ingresos fiscales por los ataques rusos a la actividad económica y la logística.
  • Zaporizhstal permanece inactiva desde el 11 de agosto; el 17 de septiembre fue golpeada por cuarta vez en menos de un mes, con un total de 17 misiles balísticos rusos en ese período.

Por qué importa

La paralización de tres plantas que producían alrededor del 90% del acero ucraniano golpea el corazón de la industria pesada del país y de su base exportadora. Más de 15.000 trabajadores dependen de estas fábricas, y la duración de la interrupción es incierta. El primer ministro Koretskyi advirtió que el Estado podría perder unos 1.500 millones de dólares en ingresos fiscales, lo que se sumaría a un déficit presupuestario anual estimado en 27.000 millones de dólares.

Qué ha ocurrido

A principios de septiembre, misiles balísticos rusosImpactaron tres grandes plantas metalúrgicas en las óblasts de Zaporizhzhia y Dnipropetrovsk: Zaporizhstal y Kametstal, ambas del grupo Metinvest, y ArcelorMittal Kryvyi Rih. En conjunto, esas tres plantas representaban cerca del 90% de la producción de acero de Ucrania. Los ataques dañaron los altos hornos y dejaron a las fábricas inactivas; en los tres recintos murieron 17 trabajadores y decenas más resultaron heridos. Zaporizhstal, que ya estaba paralizada desde el 11 de agosto tras un ataque anterior, fue golpeada de nuevo el 17 de septiembre por cuarta vez en menos de un mes, con un total de 17 misiles balísticos rusos en ese período, según Metinvest. El 5 de septiembre, Kametstal, en Kamianske, recibió un ataque nocturno que mató a cinco trabajadores e hirió a cuatro. ArcelorMittal Kryvyi Rih fue atacada en la noche del 16 de agosto, con dos muertos y 13 heridos, y se vio obligada a reducir parte de su producción. Oleksandr Vodoviz, jefe de la oficina del director general de Metinvest, declaró al Financial Times que "Ucrania ya no tiene industria siderúrgica", que los militares rusos "sabían exactamente dónde golpear" y que se desconoce cuánto tiempo llevarán las reparaciones.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las fuentes ucranianas presentan el ataque como una destrucción deliberada de una industria estratégica nacional. Las voces oficiales —el primer ministro Serhiy Koretskyi y el presidente Volodymyr Zelensky— subrayan el coste fiscal y la intención declarada de Rusia de "matar la economía ucrania". Los titulares usan un lenguaje directo y emotivo, como "la metalurgia ha desaparecido" y "los ataques rusos detuvieron el 90% del acero ucraniano", y detallan las bajas, las ubicaciones y la secuencia de los ataques para subrayar el carácter deliberado de los bombardeos contra infraestructura crítica.

Dónde difieren las versiones

Las fuentes difieren en el número de muertos por el ataque del 11 de agosto a Zaporizhstal: la mayoría informa de 7 trabajadores muertos y 21 heridos, mientras que al menos un relato señala 8 muertos. También varían en la descripción del ataque del 17 de septiembre a Zaporizhstal —algunos lo presentan como el cuarto ataque en un mes, otros como parte de un patrón más amplio de 17 misiles balísticos en ese período—. Por último, los informes discrepan sobre la fecha de la paralización de los dos mayores empresas del Grupo Akhmetov: una fuente la sitúa el 16 de septiembre, mientras que otras destacan la paralización general de las tres grandes plantas metalúrgicas a principios de septiembre.

Contexto

Las plantas afectadas son dos instalaciones de Metinvest (Zaporizhstal y Kametstal) y ArcelorMittal Kryvyi Rih, situadas en las óblasts de Zaporizhzhia y Dnipropetrovsk. Zaporizhstal estaba inactiva desde el 11 de agosto tras un ataque previo y fue golpeada de nuevo el 17 de septiembre, la cuarta vez en menos de un mes; Metinvest afirmó que Rusia lanzó 17 misiles balísticos contra la planta en ese período. Kametstal, en Kamianske, fue atacada en la noche del 5 de septiembre, con cinco muertos y cuatro heridos. ArcelorMittal Kryvyi Rih fue atacada en la noche del 16 de agosto, con dos muertos y 13 heridos, lo que forzó una paralización parcial de la producción. Oleksandr Vodoviz, de Metinvest, afirmó que los rusos "sabían todo sobre la planta" y "sabían exactamente dónde golpear", lo que sugiere una selección deliberada de infraestructura crítica. La paralización se produce en un contexto de presiones más amplias sobre la economía ucraniana: un bloqueo del mar Negro que cuesta alrededor del 1,5% del PIB, rutas de exportación alternativas que solo permiten transportar cerca del 40% de los volúmenes agrícolas habituales, la destrucción de 2,1 millones de los 5 millones de metros cuadrados de almacenes modernos del país y advertencias de que este año no habrá crecimiento económico.