Publicado el · Actualizado el

Trump anuncia un acuerdo "a gran escala" para comprar potasa bielorrusa; Lukashenko dice que no tiene volúmenes disponibles

El 21 de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump anunció en Truth Social que Washington trabaja en un acuerdo de gran envergadura para comprar fertilizantes potásicos a Bielorrusia, presentándolo como una buena noticia para los agricultores y ganaderos estadounidenses. El autoproclamado presidente bielorruso Alexander Lukashenko respondió que Bielorrusia no tiene volúmenes libres de potasa para suministrar a Estados Unidos porque todo está ya contratado.

Puntos clave

  • El 21 de septiembre, Trump anunció en Truth Social un acuerdo "a gran escala" para comprar potasa bielorrusa.
  • Trump afirmó que el precio sería significativamente inferior al que EE. UU. paga actualmente a Canadá.
  • Lukashenko declaró que Bielorrusia no tiene volúmenes libres de potasa porque todo está contratado.
  • En marzo de 2025, la Administración Trump levantó las sanciones a Belaruskali y Belarusian Potash Company a cambio de la liberación de presos políticos.
  • El 16 de septiembre, el enviado especial de EE. UU. John Cole anunció en Minsk la liberación de 25 presos políticos, tras lo cual EE. UU. levantó sanciones a Lakokraska y Bellesbumprom.
  • El tránsito de fertilizantes bielorrusos a través de Lituania hacia el puerto de Klaipėda sigue bloqueado por las sanciones de la UE.
  • Canadá es el mayor proveedor mundial de potasa: el 53% de sus exportaciones van a EE. UU. y cubren el 80% de la demanda estadounidense.

Por qué importa

El acuerdo profundizaría el compromiso económico de Estados Unidos con el régimen de Lukashenko, sancionado por Occidente en parte por su respaldo a la guerra de Rusia contra Ucrania, y abriría una nueva fuente de ingresos para Minsk mientras el tránsito a través de la UE sigue bloqueado. El episodio evidencia una fractura entre la política de sanciones de EE. UU. y la de la UE y los países bálticos, lo que complica la coordinación transatlántica sobre regímenes vinculados a Moscú. Los movimientos previos de la Administración Trump —el levantamiento de sanciones a Belaruskali, Belarusian Potash Company, Lakokraska y Bellesbumprom a cambio de liberaciones de presos políticos— dibujan una vía de normalización con Minsk que este acuerdo ampliaría. La afirmación de Lukashenko de que Bielorrusia no puede suministrar los volúmenes solicitados siembra dudas sobre la viabilidad comercial del anuncio.

Qué ha ocurrido

El 21 de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump anunció en su cuenta de Truth Social que Washington trabaja en un acuerdo "a gran escala" para comprar fertilizantes potásicos a Bielorrusia, presentándolo como una buena noticia para los agricultores y ganaderos estadounidenses y señalando que el precio sería significativamente inferior al que EE. UU. paga a Canadá. El anuncio se produjo en la víspera de las elecciones legislativas de medio mandato de EE. UU. y en medio de una guerra comercial con Canadá que incluye aranceles mutuos, aunque los aranceles estadounidenses no se aplican a recursos clave como petróleo, potasa y minerales críticos importados de Canadá. En Minsk, el autoproclamado presidente bielorruso Alexander Lukashenko respondió que Bielorrusia no tiene volúmenes libres de potasa porque todo está ya contratado. Trump, en una rueda de prensa conjunta con Volodymyr Zelensky en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, sostuvo que el acuerdo no beneficiaría a Rusia.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

En la escena internacional, el episodio pone en primer plano una creciente divergencia entre la política estadounidense y la europea hacia Bielorrusia. La Administración Trump ha levantado sanciones a Belaruskali y Belarusian Potash Company en marzo de 2025 y, más recientemente, a Lakokraska y Bellesbumprom, tras el anuncio el 16 de septiembre por el enviado especial John Cole de la liberación de 25 presos políticos durante una visita a Minsk. Lituania, fronteriza con Bielorrusia, reaccionó con firmeza: el ministro de Exteriores Kęstutis Budrys declaró en la Asamblea General de la ONU que la UE no tiene motivos para relajar las sanciones, y el presidente de la Comisión de Exteriores del Seimas, Remigijus Motuzas, afirmó que Lituania no fue informada del mismo y que no puede influir en los acuerdos de Washington. La implementación del acuerdo requiere el visto bueno de la UE y los países bálticos, ya que las sanciones bloquean el tránsito de fertilizantes bielorrusos a través de Lituania hacia el puerto de Klaipėda.

Dónde difieren las versiones

El propio anuncio contiene una discrepancia directa: Trump presentó un acuerdo "a gran escala" para comprar potasa bielorrusa, mientras que Lukashenko afirmó que Bielorrusia no tiene volúmenes disponibles porque todo está contratado. Además, las fuentes no coinciden en si el levantamiento de sanciones de marzo de 2025 (Belaruskali y Belarusian Potash Company) y el posterior (Lakokraska y Bellesbumprom) están vinculados a la misma liberación de presos políticos o a acuerdos distintos. Por último, los materiales presentan variantes en la grafía del apellido del enviado especial de EE. UU., alternando entre "Coale" y "Cole".

Contexto

Antes de las sanciones occidentales —vinculadas a la represión política en Bielorrusia y al apoyo de Minsk a la guerra de Rusia contra Ucrania—, la potasa era una fuente clave de divisas para Bielorrusia. En 2021, el país suministró a EE. UU. más de 700.000 toneladas de fertilizantes potásicos, frente a unas importaciones totales estadounidenses de unos 13 millones de toneladas, casi un 90% procedente de Canadá. Canadá es hoy el mayor proveedor mundial de potasa: el 53% de sus exportaciones van a EE. UU. y cubren el 80% de la demanda estadounidense. En mayo de 2025, EE. UU. pidió a Lituania, Polonia y Ucrania que levantaran las sanciones a la potasa bielorrusa para permitir su tránsito, solicitud que no prosperó. Lituania acusa además a Minsk de operaciones híbridas contra Estados de la UE —flujos migratorios como presión, contrabando y lanzamiento de globos a través de la frontera— y en septiembre Bielorrusia realizó ejercicios militares de cuatro días cerca de Polonia y Lituania, en parte cerca del corredor de Suwalki.