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Los ingresos petroleros de Rusia caen un 17% en 2026 pese al alza de los precios del crudo Urals

Los ingresos fiscales de Rusia por petróleo y gas cayeron un 17% en los primeros nueve meses de 2026, hasta 5,47 billones de rublos (64.430 millones de dólares), frente a 6,61 billones en el mismo período del año anterior. La caída se produce a pesar de que los precios del Urals superaron los 92 dólares por barril, ya que la producción se redujo a su nivel más bajo en 17 años y los ataques ucranianos con drones a refinerías continúan mermando la capacidad de refinamiento.

Puntos clave

  • Los ingresos fiscales por petróleo y gas en enero–septiembre de 2026 cayeron a 5,47 billones de rublos (64.430 millones de dólares), un 17% menos que los 6,61 billones del año anterior.
  • La industria de petróleo y gas aporta cerca del 20% de los ingresos tributarios de Rusia.
  • El déficit presupuestario ruso de 2026 se proyecta en un 3% del PIB, casi el doble de lo previsto.
  • El precio del Urals superó los 92 dólares por barril a finales de septiembre, más del doble del nivel previo a la guerra y muy por encima del tope occidental de 44,10 dólares.
  • Rusia redujo su pronóstico de producción y exportación de petróleo y gas para 2026 al nivel más bajo en 17 años.
  • Según la OPEP, la producción rusa de petróleo cayó más de un 5,6% en agosto, hasta 8,718 millones de barriles diarios, frente a 9,240 millones en enero.
  • El 28 de septiembre, Vladímir Putin firmó un decreto que restringe el acceso a información sobre el sector de combustibles y energía.

Por qué importa

Los impuestos del petróleo y el gas aportan alrededor del 20% de los ingresos del presupuesto ruso, por lo que una caída del 17% en los ingresos de ese sector durante los primeros nueve meses del año debilita directamente las finanzas del Kremlin en plena guerra. El déficit presupuestario de 2026 se proyecta en un 3% del PIB, casi el doble de lo planificado. Aunque los precios del Urals se han más que duplicado respecto al nivel previo a la guerra, la producción ha caído a su mínimo en 17 años y los ataques ucranianos con drones a refinerías han inutilizado, según el ministro de Defensa ucraniano, más de la mitad de la capacidad de refinación de Rusia. Moscú respondió con restricciones informativas: el 28 de septiembre, Putin firmó un decreto que limita los datos públicos sobre el sector de combustibles y energía.

Qué ha ocurrido

Los ingresos fiscales de Rusia por petróleo y gas cayeron un 17% en los primeros nueve meses de 2026, hasta 5,47 billones de rublos (unos 64.430 millones de dólares), frente a los 6,61 billones de rublos del mismo período del año anterior. La caída se produce pese a que el crudo Urals se cotizó por encima de los 92 dólares por barril a finales de septiembre, más del doble del nivel previo a la guerra y muy por encima del tope de 44,10 dólares fijado por Occidente. En agosto, según datos de la OPEP, la producción rusa de petróleo cayó más de un 5,6%, hasta 8,718 millones de barriles diarios, frente a los 9,240 millones de enero. El mes pasado, Rusia rebajó su pronóstico de producción y exportación de petróleo y gas para 2026 al nivel más bajo en 17 años. El sector también se vio afectado por ataques ucranianos con drones a refinerías, que según el ministro de Defensa Yevheniia Khmara inutilizaron más del 51% de la capacidad de refinación rusa y provocaron escasez de combustible en 11 husos horarios. El puerto del mar Negro de Novorossiysk operó por debajo de su capacidad por riesgos de seguridad tras los ataques y por la escasez de tanqueros. El 28 de septiembre, Vladímir Putin firmó un decreto que restringe el acceso a información del sector de combustibles y energía.

Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas

Las fuentes ucranianas destacan el impacto de los ataques de las Fuerzas de Seguridad y Defensa, citando la afirmación del ministro de Defensa Yevheniia Khmara de que los ataques de largo alcance han dejado fuera de servicio más del 51% de la capacidad de refinación de Rusia. La cobertura enumera refinerías específicas alcanzadas: las de Moscú, Yaroslavl, KINEF, Novatek-Ust-Luga, Perm, Ilsky, Sarátov y Syzran, entre otras. El Ministerio de Defensa ucraniano subraya que la producción y adquisición de drones de ataque de largo alcance se triplicó este año, presentándolo como el mecanismo detrás de la caída de ingresos. La caída de ingresos se presenta como evidencia de que los ataques a la infraestructura energética rusa están limitando materialmente el financiamiento de guerra del Kremlin.

Cómo lo cuentan las fuentes internacionales

La cobertura internacional (Reuters) se centra en el panorama macroeconómico: la caída interanual del 17% en los ingresos, el déficit presupuestario del 3% del PIB y la divergencia entre los precios al alza del crudo y la caída de los volúmenes. Reuters destaca factores estructurales más allá de los ataques, incluido el pronóstico de producción de petróleo más bajo en 17 años, las caídas de producción reportadas por la OPEP y el hecho de que Novorossiysk opera por debajo de su capacidad. La cobertura internacional también señala el fortalecimiento del rublo como un factor separado que reduce el valor en rublos de los ingresos petroleros, independientemente del impacto físico de la guerra. El tope occidental de 44,10 dólares y el precio del Urals previo a la guerra, de unos 45 dólares, se citan como referencias para contextualizar los niveles actuales de precios.

Dónde difieren las versiones

Un titular enmarca la caída como del 17% (primeros nueve meses), mientras que otro cita una caída del 22% específicamente para los ingresos mensuales de septiembre; las cifras corresponden a períodos distintos y no a un conflicto en los datos subyacentes.

Contexto

El 8 de abril, el Urals alcanzó los 113,89 dólares por barril, su nivel más alto desde 2013, en medio de interrupciones de suministro en Oriente Medio; a finales de septiembre seguía por encima de los 92 dólares. Antes del conflicto, el Urals se negociaba en torno a los 45 dólares por barril en condiciones FOB desde Primorsk. El tope occidental al petróleo ruso está fijado en 44,10 dólares por barril, muy por debajo de los precios actuales de mercado. En agosto, según datos de la OPEP, la producción rusa cayó más de un 5,6%, hasta 8,718 millones de barriles diarios, frente a los 9,240 millones de enero. Rusia rebajó el mes pasado su pronóstico de producción y exportación de petróleo y gas para 2026, con el nivel revisado de producción en su mínimo en 17 años. El puerto de Novorossiysk, en el mar Negro, operó por debajo de su capacidad por riesgos de seguridad derivados de los ataques ucranianos y por escasez de tanqueros. Entre enero y agosto de 2026, el rublo estuvo en promedio un 9% más fuerte frente al dólar que en el mismo período de 2025, lo que redujo el valor en rublos del petróleo cotizado en dólares. El precio medio del crudo usado para los cálculos fiscales rusos subió a 66,70 dólares por barril en enero–agosto, desde los 59,12 dólares del año anterior.