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La UE prorroga tres años las sanciones personales contra colaboradores de la guerra y, a cambio, desbloquea a Usmánov y Fridman

La Unión Europea prorrogó el paquete de sanciones personales contra personas y empresas que respaldan la guerra contra Ucrania por 36 meses, un plazo inédito que sustituye los habituales 6 o 12 meses. Como parte del acuerdo, los oligarcas rusos Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman fueron retirados de la lista. La decisión, resultado de negociaciones prolongadas, pone de relieve la fragilidad del consenso europeo en materia de sanciones.

Puntos clave

  • La UE prorrogó las sanciones personales contra personas y empresas que apoyan la guerra contra Ucrania.
  • El paquete se amplió por primera vez a 36 meses (3 años), frente a los habituales 6 o 12 meses.
  • Los oligarcas rusos Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman fueron retirados de la lista como parte del acuerdo.
  • Francia, aliada tradicional de Ucrania, fue el país que exigió sacar a Usmánov de la lista por motivos de seguridad nacional.
  • Según el artículo, la exigencia francesa estaría vinculada a un acuerdo no público con Azerbaiyán, a cambio del perdón de ciudadanos franceses, entre ellos Martin Ryan, condenado por espionaje.
  • El yate Dilbar, valorado en unos 600 millones de dólares y vinculado a Usmánov, queda fuera del control de la UE tras la retirada de las sanciones.
  • La prórroga de las sanciones sectoriales de la UE expira el 31 de julio de 2027 y requerirá nuevamente unanimidad de los 27 Estados miembros.
  • Tanto Usmánov como Fridman siguen bajo sanciones de Ucrania, Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.

Por qué importa

La prórroga trienal de las sanciones personales es un cambio de procedimiento significativo que busca reducir la frecuencia de votaciones arriesgadas en el Consejo Europeo. Sin embargo, el precio del consenso ha sido la despenalización de dos grandes oligarcas con fortuna congelada en la UE, lo que devuelve el acceso a cuentas, inmuebles, jets privados y yates a personas vinculadas al Kremlin. El episodio ilustra cómo el requisito de unanimidad expone la política de sanciones a intereses bilaterales no relacionados con la guerra —incluida la diplomacia de rehenes— y permite que la injerencia rusa se filtre por las costuras del bloque.

Qué ha ocurrido

La Unión Europea prorrogó el paquete de sanciones personales contra personas y empresas que respaldan la guerra contra Ucrania. La novedad principal es que la ampliación se hizo por 36 meses (3 años), en lugar de los 6 o 12 meses habituales, con el objetivo de asegurar la continuidad de las restricciones en un contexto de creciente dificultad para alcanzar unanimidades. La prórroga, resultado de negociaciones prolongadas y un compromiso difícil, obligó a retirar de la lista a los oligarcas rusos Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman. El artículo indica que Francia fue el país que exigió la exclusión de Usmánov invocando razones de seguridad nacional, en lo que parece un trueque no público con Azerbaiyán para asegurar el perdón de ciudadanos franceses, entre ellos Martin Ryan, condenado por espionaje. Con la salida de Usmánov de la lista, el yate Dilbar —de unos 600 millones de dólares y formalmente registrado a nombre de una estructura offshore vinculada a su hermana, Gulbakhor Ismailova, ya despenalizada por la UE en marzo de 2025— queda efectivamente fuera del control europeo, tras un fallo de un tribunal de Fráncfort de junio de 2026 que consideró no probada su conexión con el oligarca. En el caso de Fridman, la retirada de las sanciones crea en Luxemburgo un precedente preocupante frente a la demanda de 16.000 millones de dólares que el oligarca interpuso en 2024 por la congelación de sus activos. Tanto Usmánov como Fridman siguen bajo sanciones de Ucrania, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.

Contexto

En el pasado, los países que bloqueaban las sanciones o intentaban sacar a rusos concretos de la lista eran principalmente Eslovaquia y Hungría. Ahora se suma Francia, pese a su perfil tradicional de aliado clave de Ucrania. En el plano interno, la AfD alemana, que pide abiertamente el levantamiento de las sanciones contra Rusia, ha obtenido resultados altos en varias elecciones regionales, y Marine Le Pen tiene posibilidades de ganar las presidenciales francesas el año próximo. La extensión de las sanciones sectoriales de la UE caduca el 31 de julio de 2027 y volverá a exigir unanimidad de los 27 Estados miembros; una posible solución al problema sistémico sería cambiar la votación a mayoría cualificada (al menos 15 de 27 países que representen en conjunto más del 65 % de la población). Varios Estados miembros ya aplican regímenes nacionales de sanciones complementarios, pero su alcance se limita a cada país y resulta más difícil de controlar. Letonia, Lituania y Estonia han impuesto sanciones personales a Usmánov y Fridman a nivel nacional. En la UE hay aproximadamente 28.000 millones de euros en activos privados rusos congelados, según una estimación del centro analítico del Parlamento Europeo.