EE. UU. acuerda importar diésel ruso y presiona a Ucrania para que detenga los ataques a refinerías
El 9 de octubre de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump anunció por teléfono con Vladimir Putin un acuerdo para suministrar entre 300.000 y 3 millones de toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial. El Departamento del Tesoro emitió una licencia válida hasta el 7 de abril de 2027, y el Kremlin levantó antes de tiempo la prohibición de exportación de diésel que había impuesto en julio. Al mismo tiempo, Trump declaró unilateralmente un "alto el fuego energético" entre Ucrania y Rusia y amenazó con suspender el suministro de armas y el intercambio de inteligencia si Kyiv no detiene los ataques a refinerías rusas. El presidente Volodymyr Zelensky, el exprimerato de Ukrenergo Volodymyr Kudrytsky, el presidente francés Emmanuel Macron y siete senadores estadounidenses han criticado la decisión.
Puntos clave
- El 9 de octubre de 2026, Trump y Putin acordaron por teléfono el suministro de entre 300.000 y 3 millones de toneladas de diésel ruso a EE. UU. y al mercado mundial.
- El Tesoro estadounidense emitió una licencia que permite la importación de diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027.
- Siete senadores de EE. UU., republicanos y demócratas, afirmaron que la decisión contradice la legislación estadounidense y pidieron su revocación inmediata.
- Trump declaró unilateralmente un "alto el fuego energético" entre Ucrania y Rusia limitado a las refinerías; Zelensky dijo no tener confirmación del consentimiento ruso.
- La administración Trump amenazó con suspender el sistema de adquisiciones de armas para Ucrania y el intercambio de inteligencia si Kyiv no detiene los ataques a refinerías rusas.
- Kudrytsky calificó de "absurdo total" que los ataques ucranianos a refinerías rusas sean responsables del alza del diésel en EE. UU.
- Zelensky cuestionó por qué EE. UU. no firma un acuerdo de suministro de diésel con Ucrania a cambio de garantías de protección del sistema energético ucraniano.
Por qué importa
La decisión revierte la prohibición de 2022 sobre las importaciones rusas de energía y abre un flujo de ingresos para Moscú en plena guerra, mientras que la "alto el fuego energético" declar de forma unilateral restringe la capacidad de Ucrania para golpear la infraestructura energética rusa. La amenaza de suspender armas e inteligencia eleva la presión sobre Kyiv en un momento en que Rusia, según el ministro Lavrov, no dará tregua en el campo de batalla.
Qué ha ocurrido
El 9 de octubre de 2026, Donald Trump y Vladimir Putin acordaron por teléfono el suministro de entre 300.000 y 3 millones de toneladas de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial, con el objetivo declarado de reducir los precios. El Departamento del Tesoro emitió una licencia que permite la venta, entrega, descarga e importación de diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027, y el Kremlin levantó antes de tiempo la prohibición de exportación de diésel introducida en julio. Casi simultáneamente, Trump anunció que "desde este momento" comenzaba un alto el fuego energético entre Ucrania y Rusia limitado a las refinerías, y su administración amenazó a Kyiv con suspender el sistema de adquisiciones de armas y el intercambio de inteligencia si no detenía los ataques a refinerías rusas.
La decisión fue recibida con críticas. Siete senadores estadounidenses de ambos partidos la calificaron de contraria a la ley de 2022 que prohíbe las importaciones de energía rusa. El exprimerato de Ukrenergo Volodymyr Kudrytsky sostuvo que el acuerdo no tendrá un impacto perceptible en los precios y que la causa real del déficit mundial es la disrupción en refinerías de Oriente Medio, no los ataques ucranianos. El presidente Volodymyr Zelensky calificó la medida de "sorpresa" para Ucrania, dijo sentirse traicionado y propuso que EE. UU. firme un acuerdo de diésel con Ucrania a cambio de garantías de protección del sistema energético ucraniano. También indicó que Ucrania respeta el alto el fuego pero que no ha recibido confirmación del consentimiento ruso y que Rusia sigue atacando la infraestructura energética ucraniana.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Las fuentes ucranianas enmarcaron de manera uniforme el acuerdo como perjudicial para Ucrania y económicamente injustificado. Zelensky denunció que el permiso de exportación da a Rusia dinero adicional para la guerra y advirtió de que cualquier debilitamiento de las sanciones sin una desescalada clara es "debilidad evidente". Kudrytsky, citado como voz experta principal, descartó el fundamento económico de las afirmaciones de Trump y planteó tres posibles motivos de la presión de Washington: cálculo electoral para las elecciones intermedias, búsqueda de acercamiento estratégico con Rusia y un posible componente de corrupción, mencionando incluso el ejemplo del exprimerato alemán Gerhard Schröder.
Dónde difieren las versiones
Tres discrepancias principales aparecen en el material. Sobre el tamaño del mercado mundial de diésel, Kudrytsky estima un consumo de 30–35 millones de toneladas mensuales, mientras que Zelensky habla de 120 millones de toneladas mensuales. Sobre el "alto el fuego energético", Trump afirma que ambas partes lo aceptaron, mientras que Zelensky dice no haber recibido confirmación rusa y el Kremlin se limitó a declarar que los "contactos" siguen en curso. Sobre la causa del déficit mundial de diésel, Kudrytsky y el experto estadounidense Piziur atribuyen aproximadamente un 70% a las disrupciones en refinerías de Oriente Medio y alrededor de un 30% a las de Rusia, mientras que Trump culpa a los ataques ucranianos contra refinerías rusas del alza de precios en EE. UU.
Contexto
En 2022, el Congreso estadounidense prohibió la importación de energéticos rusos para impedir que el dinero de EE. UU. financiara la guerra de Rusia contra Ucrania. En julio de 2026, el Kremlin había impuesto una prohibición de exportación de diésel en respuesta a la intensificación de los ataques ucranianos contra refinerías rusas; esa prohibición fue levantada antes de tiempo tras el acuerdo Trump-Putin. Ucrania cuenta con una sola refinería, que opera por debajo de su capacidad y ha sido blanco repetido de ataques rusos, frente a la extensa red de refinerías de Rusia. Kudrytsky estima que alrededor del 40% del alza del diésel en EE. UU. se debe al encarecimiento del petróleo vinculado a la campaña militar de EE. UU. e Israel contra Irán, y cerca del 60% al aumento de los márgenes de refinación provocado por ataques iraníes a infraestructura de países del Golfo.