EE. UU. aprueba la Ley Graham de sanciones a Rusia e Irán y la envía a Trump para su firma
La Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó el 16 de septiembre (en la noche del 17, hora de Kyiv) la Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act of 2026, con 262 votos a favor y 159 en contra. El proyecto autoriza al presidente Donald Trump a imponer aranceles de hasta el 100% a países que se encuentren entre los cinco mayores compradores de petróleo o gas ruso, y prevé sanciones contra altos funcionarios rusos, oligarcas, bancos, empresas energéticas y la flota en la sombra. China e India, principales compradores de energía rusa, reaccionaron con críticas; Rusia calificó la medida de "paso hostil".
Puntos clave
- La Cámara de Representantes aprobó el proyecto con 262 votos a favor y 159 en contra; el Senado lo había hecho previamente con 86 a favor y 11 en contra.
- La ley permite aranceles de hasta el 100% a los cinco mayores importadores de petróleo o gas ruso que mantengan esas compras.
- Prevé sanciones contra altos funcionarios rusos, incluidos Vladímir Putin, oligarcas, bancos, empresas energéticas y la flota en la sombra, y amplía las sanciones contra Irán.
- China respondió que la cooperación bilateral "no debe verse perturbada por ningún tercero"; India advirtió del riesgo para las relaciones bilaterales y el mercado energético.
- El Kremlin, a través de Dmitri Peskov, calificó la aprobación de "paso hostil" y afirmó que complicaría una solución pacífica.
- Ucrania recibió la noticia con satisfacción: el ministro Andriy Sybiha la llamó "la respuesta correcta" y el comisionado Vladyslav Vlasiuk la calificó de sanciones "infernales".
- La Casa Blanca confirmó que Trump prevé firmar el proyecto; The Wall Street Journal reportó que la firma podría producirse en los días siguientes.
Por qué importa
La ley es el paquete de sanciones más amplio aprobado por el Congreso de EE. UU. contra Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala y pone fin a una pausa de casi dos años en la asistencia congresional a Ucrania. Al autorizar aranceles de hasta el 100% a los mayores compradores de energía rusa, amplía la presión mucho más allá de Rusia y la convierte en un instrumento de política comercial con China, India, Turquía, Japón, Eslovaquia y Hungría.
Qué ha ocurrido
La Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó el 16 de septiembre (en la noche del 17, hora de Kyiv) la Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act of 2026, con 262 votos a favor y 159 en contra. El proyecto, que lleva el nombre del senador Lindsey Graham, fallecido en julio, fue originalmente copatrocinado con Richard Blumenthal; el Senado lo había aprobado el 7 de agosto con 86 votos a favor y 11 en contra. La ley establece sanciones obligatorias contra la cúpula rusa, incluidos Vladímir Putin, oligarcas y sus familias, bancos, empresas energéticas y la flota en la sombra, y amplía las sanciones contra Irán. Su Sección 113 autoriza al presidente Donald Trump a imponer aranceles de hasta el 100% a las importaciones de países que se encuentren entre los cinco mayores compradores de petróleo o gas ruso y sigan comprándolos, con cláusulas de ajuste si esos países reducen o detienen las importaciones. La Casa Blanca confirmó que Trump prevé firmar el proyecto en los próximos días, según medios.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes registran tres líneas claras de desacuerdo. En primer lugar, el optimismo de funcionarios ucranianos —el ministro Andriy Sybiha y el comisionado Vladyslav Vlasiuk— y del ex diplomático estadounidense Daniel Fried, que ven la ley como una herramienta capaz de obligar a Rusia a poner fin a la guerra, contrasta con el experto ucraniano Oleksandr Khara, que recuerda que Trump ya tiene autoridad ejecutiva para imponer sanciones y que la aprobación no garantiza que se aplique efectivamente contra Rusia. En segundo lugar, dentro del Congreso estadounidense los demócratas Hakeem Jeffries y Gregory Meeks se opusieron por considerar que la ley da demasiada autoridad arancelaria a la Casa Blanca y contiene vacíos, mientras que 58 diputados demócratas rompieron con la posición de Jeffries y la respaldaron. En tercer lugar, las reacciones internacionales difieren marcadamente: China la calificó de intromisión de jurisdicción extraterritorial inaceptable, India advirtió del daño a las relaciones bilaterales, Hungría —a través del parlamentario Márton Hajdu— pidió una exención por su dependencia energética rusa, y Alemania —a través de su ministro Johann Wadephul— celebró la medida como una señal clara al Kremlin.
Contexto
La Sección 113 limita el mecanismo arancelario a los cinco mayores importadores de petróleo y gas ruso y prevé ajustes si los países reducen o detienen esas compras. Una versión anterior del proyecto presentada en el Senado en abril de 2025 proponía aranceles del 500%; el texto final fija el tope en el 100%. Los Estados miembros de la UE ya están obligados a dejar de comprar petróleo y gas rusos antes de que termine 2027. El comercio bilateral entre China y Rusia superó los 240.000 millones de dólares en 2024, la mayor parte en monedas nacionales, en un contexto en el que Pekín ha ayudado a Moscú a mitigar las sanciones occidentales desde el inicio de la invasión a gran escala. India es el tercer mayor importador mundial de petróleo y uno de los principales compradores de crudo ruso.