WSJ: Rusia usa el aeropuerto de Malé como centro de tránsito para eludir sanciones
Una investigación del Wall Street Journal revela que Rusia utiliza el aeropuerto internacional de Malé, en Maldivas, como punto de tránsito para importar bienes sancionados y de doble uso desde EE.UU., Europa y China. Un vuelo diario de Aeroflot lleva la carga a Moscú tras un procesamiento aduanero mínimo. Algunos cargamentos llegan a entidades sancionadas como S7 Airlines.
Puntos clave
- Un vuelo diario de Aeroflot llega cada mañana al aeropuerto internacional de Malé.
- Intermediarios locales y empresas logísticas vinculadas a Rusia procesan carga de EE.UU., Europa y China y la embarcan en vuelos de Aeroflot a Moscú.
- Entre los productos de doble uso hay microchips (posibles sistemas de guiado de misiles), instrumentos ópticos y remaches y pernos aeroespaciales de alta resistencia.
- Parte de la carga llega a entidades sancionadas, incluida la aerolínea rusa S7 Airlines y sus filiales de mantenimiento.
- En mayo de 2024, una empresa alemana vendió equipos por unos 9.000 millones de euros a una compañía kirguís, reenviados a Rusia a través de Malé con un nuevo conocimiento aéreo.
- Las estadísticas aduaneras maldivas apenas registran exportaciones a Rusia (2022-2025), mientras los datos de Import Genius muestran importaciones rusas desde Maldivas de más de 630 millones de dólares en 2022 y unos 160 millones en 2024.
- El Gobierno de Maldivas y Maldives Airports Company declinaron comentar el esquema denunciado.
Por qué importa
El esquema revela una ruta concreta de tránsito utilizada para eludir las sanciones occidentales contra Rusia. Bienes de doble uso —microchips, instrumentos ópticos, componentes aeroespaciales— llegan a entidades rusas pese a las restricciones de exportación, y parte de la carga va a parar a compañías sancionadas como S7 Airlines. La operativa genera beneficios récord para Maldives Airports Company, empresa estatal maldiva. La fuerte divergencia entre las estadísticas aduaneras maldivas y los datos rusos recopilados por Import Genius ilustra la dificultad de rastrear la evasión de sanciones. Gobiernos occidentales estarían aumentando la presión sobre Maldivas por su papel en este circuito.
Qué ha ocurrido
Una investigación del Wall Street Journal sostiene que Rusia emplea el aeropuerto internacional de Malé, en Maldivas, como centro de tránsito para importar bienes sancionados y de doble uso. Cada mañana aterriza un vuelo comercial de Aeroflot; intermediarios locales vinculados a empresas logísticas rusas se ocupan de los trámites aduaneros de carga llegada desde EE.UU., Europa y China, que luego se recarga en vuelos de Aeroflot con destino a Moscú. El procesamiento aduanero es mínimo y, en muchos casos, la carga no sale del territorio aeroportuario; se emite un nuevo conocimiento aéreo que puede omitir al vendedor original y nombrar a un importador distinto en Rusia.
Entre los bienes de doble uso identificados hay microchips —con posible uso en sistemas de guiado de misiles—, instrumentos ópticos —para seguimiento de fuerzas enemigas o satélites— y remaches y pernos aeroespaciales de alta resistencia, utilizables en aeronaves civiles, cazas o misiles de largo alcance. Parte de la carga llega a entidades sancionadas, incluida S7 Airlines, la mayor aerolínea doméstica rusa, y sus filiales de mantenimiento. Un caso documentado: en mayo de 2024, la alemana Kraemer Mining vendió equipos por unos 9.000 euros a una empresa kirguisa; la carga se envió de Alemania a Malé y luego a Moscú en un vuelo de Aeroflot, con un nuevo conocimiento aéreo que nombraba a un importador ruso en Krasnoyarsk como destinatario.
El reportaje se basa en conocimientos aéreos, manifiestos de carga, correos electrónicos entre empresas logísticas y entrevistas con funcionarios occidentales. El Gobierno de Maldivas y Maldives Airports Company declinaron comentar.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranios citan la investigación del WSJ como prueba directa de que Rusia logra eludir con éxito las sanciones occidentales. Las coberturas subrayan el carácter de doble uso de los productos —microchips para misiles, instrumentos ópticos para seguimiento, fijaciones aeroespaciales— y la llegada de carga a entidades como S7 Airlines. También destacan la escala de la supuesta evasión: cientos de millones de dólares en importaciones rusas canalizadas a través de Maldivas, y presentan al aeropuerto maldivo y a su operador estatal como beneficiarios comerciales del esquema.
Dónde difieren las versiones
Las estadísticas oficiales de aduanas de Maldivas muestran exportaciones prácticamente nulas a Rusia entre 2022 y 2025 (por ejemplo, unos 2.300 dólares en atún y 25 dólares en folletos), mientras que los datos rusos recopilados por Import Genius indican que las importaciones rusas desde Maldivas pasaron de menos de 7 millones de dólares en 2021 a más de 630 millones en 2022, con alrededor de 160 millones en 2024.
Contexto
Maldivas depende fuertemente del turismo ruso: los ciudadanos rusos son el segundo grupo de visitantes después de los chinos. En 2024, Maldives Airports Company registró un beneficio récord que la hizo la empresa estatal más rentable del país, gracias a tarifas de handling y servicios comerciales y a la reventa de combustible con margen. En julio de 2024, reportó un volumen récord de tránsito de carga de 126 toneladas en un solo día. Las autoridades rusas habrían comenzado a censurar parte de los datos comerciales en 2024 y bloquearon el acceso a principios de 2025. Funcionarios occidentales afirman que la capacidad aduanera local maldiva es limitada y que la carga en tránsito no suele inspeccionarse físicamente.