El índice de precios alimentaires de la FAO alcanza en agosto su nivel más alto desde finales de 2022
El índice de precios de los alimentos de la FAO subió en agosto de 2026 a 133,3 puntos, un 1,9% más que en julio y el nivel más alto desde noviembre de 2022. Las cinco subcategorías del índice avanzaron, con el azúcar disparándose un 11,9%. La FAO recortó su previsión de producción mundial de cereales de 2026 en 3,4 millones de toneladas, hasta 2.980 millones, y redujo también su estimación de existencias finales. El aumento se atribuye a las perturbaciones en el mar Negro, la sequía en Europa y el previsto fenómeno de El Niño.
Puntos clave
- El índice de la FAO alcanzó 133,3 puntos en agosto, el nivel más alto desde noviembre de 2022, un 1,9% por encima de julio.
- Las cinco subcategorías (cereales, aceites vegetales, azúcar, carne y lácteos) subieron; el azúcar lideró con un incremento del 11,9%.
- La FAO recortó su previsión de cosecha mundial de cereales 2026 en 3,4 millones de toneladas, hasta 2.980 millones, y redujo las existencias finales en un 1,1%, a 947,2 millones.
- Los ataques en el mar Negro limitan los envíos de cereales desde Rusia y Ucrania; Ucrania exportó en agosto 981.000 toneladas de cereales, 2,5 veces menos que hace un año.
- La ola de calor y la sequía en Europa afectan a las cosechas de maíz y remolacha azucarera; el previsto fenómeno de El Niño preocupa por la producción de aceite de palma y azúcar en Asia.
- El conflicto entre EE. UU. e Irán complica el suministro de fertilizantes para la agricultura.
Por qué importa
El índice de la FAO ha vuelto a su nivel más alto en casi cuatro años, con todas las categorías en alza y un repunte particularmente fuerte del azúcar. La combinación de menor oferta prevista, perturbaciones en el mar Negro y shocks climáticos apunta a un encarecimiento sostenido de los alimentos a nivel global, con impacto directo en países importadores y en productores como Ucrania, donde los ingresos por exportaciones de cereales están cayendo bruscamente.
Qué ha ocurrido
En agosto de 2026, el índice de precios de los alimentos de la FAO se sitúo en 133,3 puntos, un 1,9% más que en julio y el nivel más alto desde noviembre de 2022, aunque todavía un 17% por debajo del récord de marzo de 2022. Las cinco subcategorías subieron: los cereales un 2,2%, los aceites vegetales un 0,6%, el azúcar un 11,9%, además de la carne y los productos lácteos. El azúcar fue el gran protagonista del mes, en parte por la menor producción en el centro-sur de Brasil. La FAO rebajó su previsión de producción mundial de cereales en 2026 en 3,4 millones de toneladas, a 2.980 millones —lo que aún lo dejaría como el segundo mayor registro histórico, pero constituye la mayor caída anual desde 2018—. También recortó su estimación de existencias finales para la temporada 2026/2027 en un 1,1%, a 947,2 millones de toneladas, lastrada por la revisión a la baja en cereales forrajeros, pese a una revisión al alza en trigo, incluidas las acumulaciones previstas en Rusia y Ucrania. Las causas citadas son las perturbaciones en el mar Negro, que limitan los embarques de cereales rusos y ucranianos; la sequía y el calor extremos en Europa, que dañan las cosechas de maíz y remolacha y la producción animal; el fenómeno de El Niño esperado, que amenaza la producción asiática de aceite de palma y azúcar; y el conflicto entre EE. UU. e Irán, que complica el suministro de fertilizantes. En el caso concreto de Ucrania, el Ministerio de Política Agraria informa de exportaciones de cereales de 981.000 toneladas en agosto —2,5 veces menos que un año antes—, con 605.000 t de trigo, 306.000 t de maíz, 69.000 t de cebada y 11.500 t de harina. En los dos primeros meses de la temporada de comercialización 2026/27, Ucrania exportó 3,726 millones de toneladas de cereales y leguminosas, un 7,2% menos interanual, con caídas del 34,3% en trigo y del 34,5% en cebada, y casi el doble en maíz. El volumen total de exportaciones agroalimentarias ucranianas en agosto fue de unos 2,15 millones de toneladas, el mínimo mensual del año, frente a 3,67 millones en julio, según datos recogidos por Forbes Ukraine. Los analistas de Forbes Ukraine estiman que, si las restricciones a la exportación por el mar Negro se mantienen hasta el final de la temporada 2026/27, Ucrania podría perder más de 5.000 millones de dólares de ingresos y dejar de exportar cerca de 24 millones de toneladas de cereales.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranios subrayan el colapso de sus propias exportaciones de cereales: cifras mensuales concretas, caídas de más de un tercio en trigo y cebada en lo que va de temporada, y proyecciones de pérdidas de más de 5.000 millones de dólares si el bloqueo del mar Negro continúa. La cobertura vincula directamente el repunte de los precios mundiales a los ataques rusos contra la infraestructura portuaria y los buques civiles a partir de la segunda quincena de julio de 2026, y destacan la creciente dependencia del corredor del Danubio, con sus propios cuellos de botella en el atraque de buques. Algunas fuentes describen los puertos ucranios como «efectivamente bloqueados» por primera vez desde 2022, mientras que otras son más prudentes y hablan de una fuerte reducción de las escalas de buques sin usar la palabra bloqueo, según los datos disponibles, los puertos no se encuentran formalmente en una declaración de bloqueo, pero el número de escalas ha disminuido drásticamente. estimaciones recogidas por Forbes Ukraine calculan pérdidas superiores a 5.000 millones de dólares y cerca de 24 millones de toneladas de cereal no exportado si las restricciones se mantienen hasta el cierre de la temporada 2026/27.
Dónde difieren las versiones
Algunas fuentes ucranianas, como ЛІГА.net LB.ua y Forbes Ukraine, presentan los puertos ucranios como bloqueados de hecho por primera vez desde 2022. Otras, entre ellas hromadske, describen la situación de forma más cauta, como una fuerte reducción de las escalas de buques en lugar de un bloqueo formal.
Contexto
El índice de la FAO de agosto de 2026, de 133,3 puntos, se sitúa aproximadamente un 17% por debajo del récord de marzo de 2022. Aun tras la revisión a la baja, la FAO sigue esperando una cosecha mundial de cereales de 2.980 millones de toneladas en 2026 —la segunda mayor de la serie histórica—. Rusia y Ucrania aún podrían acumular existencias de trigo pese a los problemas de envío por el mar Negro, y el conflicto entre EE. UU. e Irán ya estaba complicando el suministro de fertilizantes en el momento del informe.