La fiscalía de Roma destapa una red de espías rusos en las embajadas de Rusia en Italia y el Vaticano
La fiscalía de Roma publicó una investigación, difundida por el diario italiano Riformista, que expone una red de oficiales de inteligencia rusos desplegados en las embajadas de Rusia en Italia y el Vaticano. La investigación identifica a varios diplomáticos vinculados al GRU y al SVR, dos de los cuales ya fueron expulsados tras la detención de dos exempleados de los servicios italianos acusados de transmitir información clasificada a Moscú.
Puntos clave
- La fiscalía de Roma expuso una red de espías rusos en las embajadas de Rusia en Italia y el Vaticano, según una investigación publicada por el diario Riformista.
- El agregado naval Ivan Horbachov y su adjunto Mykhailo Astakhov, ambos vinculados al GRU, fueron identificados como figuras clave y ya fueron expulsados de Italia.
- Los asesores de embajada Ihor Anikiev e Ihor Ovechkin se encargaban de recopilar datos sobre estructuras italianas, en particular sobre sistemas militares y tecnológicos vinculados a la OTAN.
- Los secretarios segundo y tercero Anton Dyomin y Dmytro Morozenkov, ligados al GRU y al SVR, son sospechosos de establecer contactos con asociaciones culturales y empresas, y de reclutar a ciudadanos de Bielorrusia y otros países de Europa del Este para sabotajes.
- Roma fue utilizada como punto de tránsito para vigilar los flujos de ciudadanos rusos y bielorrusos que entraban en el espacio Schengen con visados italianos.
- La investigación italiana se activó tras la detención en Alemania de un ciudadano bielorruso con pasaporte ruso sospechoso de preparar un ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig.
- El agregado de la embajada rusa en el Vaticano, Konstantyn Nemudrov, es hijo de Aleksei Nemudrov, expulsado de Italia en 2021 en el caso del espía Walter Biot.
Por qué importa
La investigación documenta una presunta red de inteligencia rusa operando bajo cobertura diplomática en un Estado miembro de la OTAN y en el Vaticano, con tareas que van desde el espionaje naval hasta el reclutamiento para sabotajes contra infraestructura civil y militar. Identifica por nombre a oficiales sospechosos del GRU y del SVR y los vincularía a un cuadro más amplio de amenazas híbridas que incluye un presunto complot con drones en Leipzig y el seguimiento de los flujos migratorios hacia Schengen. El hecho de que el agregado ante el Vaticano estuviese, según los periodistas, encargado de recoger información sobre iniciativas humanitarias y sobre niños ucranianos deportados a Rusia añade una dimensión directa a la guerra. Por último, la expulsión de dos sospechosos solo después de que dos exempleados italianos fuesen detenidos por transmitir secretos a Moscú evidencia el alcance del daño de counterintelligence ya consumado.
Qué ha ocurrido
La fiscalía de Roma publicó, a través del diario italiano Riformista, una investigación que describe una red de espionaje ruso articulada en torno a las embajadas de Rusia en Italia y el Vaticano. El agregado naval Ivan Horbachov y su adjunto Mykhailo Astakhov aparecen como figuras centrales y están vinculados al GRU; ambos fueron expulsados de Italia tras la detención de dos exempleados de los servicios italianos acusados de haber transmitido información confidencial a Moscú. Los asesores Ihor Anikiev e Ihor Ovechkin se dedicarían a recabar datos sobre instituciones italianas, con especial atención a sistemas militares y tecnológicos relacionados con la OTAN. Los secretarios segundo y tercero Anton Dyomin y Dmytro Morozenkov, conectados al GRU y al SVR, son sospechosos de haber establecido contactos con asociaciones culturales y empresas, y, según fuentes periodísticas, también de haber reclutado a ciudadanos de Bielorrusia y de otros países de Europa del Este para realizar sabotajes. La investigación sitúa a Roma como punto de tránsito para vigilar los flujos de ciudadanos rusos y bielorrusos que entraban en el espacio Schengen con visados italianos. La pesquisa italiana se disparó a raíz de la detención en Alemania de un ciudadano bielorruso con pasaporte ruso sospechoso de preparar un ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig. En el Vaticano, el agregado Konstantyn Nemudrov —hijo de Aleksei Nemudrov, expulsado de Italia en 2021 en el caso del espía Walter Biot— tendría, según periodistas, la misión de recabar información sobre las actividades de la Santa Sede, incluidas iniciativas humanitarias sensibles y la situación de los niños ucranianos deportados a Rusia.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes consultadas coinciden en los hechos sustantivos de la investigación, pero divergen en la transliteración de los nombres de los sospechosos: frente a 'Mykhailo Astakhov', 'Ihor Anikiev', 'Anton Dyomin', 'Dmytro Morozenkov' y 'Konstantyn Nemudrov', otras versiones los escriben como 'Mikhail Astakhov', 'Igor Anikiev', 'Anton Dyonin', 'Dmitry Morozenkov' y 'Konstantin Nemudrov'. Se trata de una alternancia en la transliteración al ucraniano o al inglés de los mismos nombres, no de una diferencia de fondo sobre la investigación.
Contexto
El detonante de la investigación italiana fue la detención en Alemania de un ciudadano bielorruso con pasaporte ruso sospechoso de preparar un ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig. Konstantyn Nemudrov, agregado en el Vaticano, es hijo de Aleksei Nemudrov, expulsado de Italia en 2021 en el caso del espía Walter Biot, lo que sugiere una larga historia de exposiciones de operaciones de inteligencia rusa en suelo italiano. En paralelo, el servicio de contrainteligencia militar de Alemania ha declarado públicamente que la actividad de espionaje rusa y la amenaza híbrida contra el país se están intensificando.