Propuesta en Bruselas busca traspasar los activos rusos congelados a un instrumento de la UE para proteger a Euroclear y financiar a Ucrania
El comentarista político Hugo Dixon y sus coautores presentaron en el centro analítico EPC de Bruselas una iniciativa que plantea mover las cuentas congeladas del Banco Central de Rusia —actualmente en Euroclear (Bélgica), Clearstream (Luxemburgo) y otras instituciones en Francia y la UE— a la hoja de balance de un instrumento especial de la UE que actuaría como custodio. La propuesta busca blindar a los depositarios frente a las demandas rusas y crear la base legal para una futura financiación a Ucrania, en un contexto en el que un tribunal de arbitraje de Moscú ya falló en mayo contra Euroclear por unos 250.000 millones de dólares.
Puntos clave
- Dixon presentó la iniciativa en un evento del centro EPC en Bruselas, acompañado por Lee Buchheit (profesor honorario de la Facultad de Derecho de la Universidad de Edimburgo) y Daleep Singh (vicepresidente y economista jefe global de PGIM).
- El mecanismo transferiría tanto los activos del Banco Central ruso como las obligaciones asociadas, mediante un cambio de depositario, manteniendo formalmente los derechos de propiedad de Rusia en esta etapa.
- La UE debería ofrecer protección legal y financiera plena a los depositarios (Euroclear, Clearstream y otros) y a Bélgica ante eventuales contramedidas o confiscaciones por parte de Rusia.
- El esquema elimina la necesidad de garantías individuales de los Estados miembros de la UE, que habían generado discrepancias significativas en propuestas anteriores.
- Si se aprueba a nivel europeo, la propuesta quedaría abierta a otros países con activos rusos significativos, como el Reino Unido, Canadá y Japón.
- Dixon afirmó que la iniciativa ya cuenta con el apoyo de varios Estados miembros de la UE y de varios miembros del Parlamento Europeo, aunque indicó que el gobierno belga aún no ha enviado una respuesta.
- El ministro de Finanzas ucraniano, Serhiy Marchenko, respaldó públicamente la idea de recurrir a los activos rusos congelados para financiar el déficit presupuestario, en medio de los ataques rusos a sectores clave de la economía.
Por qué importa
La iniciativa ofrece una nueva ruta legal para poner los activos soberanos rusos congelados al servicio de Ucrania sin una confiscación inmediata, un enfoque que el Consejo Europeo había descartado el año. Se presenta como un escudo para Euroclear, Clearstream y Bélgica frente a las demandas y contramedidas rusas que se intensificaron tras el fallo del tribunal de arbitraje de Moscú contra Euroclear. En paralelo, el ministro de Finanzas ucraniano, Serhiy Marchenko, respaldó públicamente la revisión del uso de estos activos ante un déficit presupuestario agudizado por los ataques rusos a la economía.
Qué ha ocurrido
En un evento del centro analítico EPC en Bruselas sobre el futuro de la financiación a Ucrania, el comentarista político Hugo Dixon presentó una propuesta para reubicar las cuentas congeladas del Banco Central de la Federación Rusa —actualmente custodiadas por Euroclear en Bélgica, Clearstream en Luxemburgo y otras instituciones en Francia y la UE— en un instrumento especial de la UE que actuaría como nuevo depositario. La transferencia se realizaría como un cambio de depositario, moviendo tanto los fondos como las obligaciones asociadas, mientras los derechos de propiedad de Rusia se mantendrían formalmente intactos en esta etapa. A cambio, la UE debería brindar protección legal y financiera plena a los depositarios y a Bélgica frente a eventuales contramedidas o confiscaciones por parte de Rusia.
Dixon, coautor de la iniciativa junto con Lee Buchheit (profesor honorario de la Facultad de Derecho de la Universidad de Edimburgo) y Daleep Singh (vicepresidente y economista jefe global de PGIM), explicó que el nuevo esquema elimina la necesidad de garantías individuales por parte de los Estados miembros, que habían generado discrepancias significativas en propuestas anteriores. Si se aprueba a nivel europeo, el mecanismo quedaría abierto a otros países con tenencias importantes de activos rusos, como el Reino Unido, Canadá y Japón. Dixon describió la propuesta como una primera etapa, que no transferiría fondos a Ucrania de inmediato pero crearía la base jurídica y financiera para un paso posterior, y sostuvo que mantener los activos congelados en un instrumento de la UE podría dar a Europa una palanca adicional en los esfuerzos diplomáticos por una paz justa en Ucrania.
La iniciativa llega en un contexto de presión creciente: el 15 de mayo, un tribunal de arbitraje de Moscú, en sesión cerrada, falló a favor de una demanda del Banco Central de Rusia contra Euroclear por unos 18,17 billones de rublos (alrededor de 250.000 millones de dólares al cambio actual), que cubren fondos congelados, valores sancionados y lucros cesantes. Euroclear declaró que no reconoce la jurisdicción del tribunal moscovita.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los tres artículos suministrados son en lengua ucraniana y reproducen el mismo conjunto de afirmaciones atribuidas a Hugo Dixon, sin fuentes independientes más allá de Ukrinform. Centran la historia en el interés ucraniano, destacando el llamado del ministro de Finanzas Serhiy Marchenko a utilizar los activos rusos congelados ante el déficit presupuestario derivado de la guerra. Enmarcen la propuesta explícitamente como una vía para superar a Putin y desbloquear financiación para Ucrania, y presentan el fallo del tribunal de Moscú contra Euroclear como prueba de la urgencia del nuevo mecanismo a nivel europeo.
Dónde difieren las versiones
Dixon asegura que la iniciativa ya cuenta con el apoyo de varios Estados miembros de la UE y de varios miembros del Parlamento Europeo, pero, al ser preguntado por Ukrinform, señaló que el gobierno belga aún no había enviado una respuesta sobre la propuesta. Las fuentes ucranianas consultadas (Укрінформ, НВ, ZN.UA) registran ambas afirmaciones sin contradecirlas.
Contexto
El 15 de mayo, un tribunal de arbitraje de Moscú falló en sesión cerrada a favor de la demanda del Banco Central de Rusia contra Euroclear por aproximadamente 18,17 billones de rublos (unos 250.000 millones de dólares al cambio actual), que abarcan fondos congelados, valores sancionados y lucros cesantes; Euroclear declaró que no reconoce la jurisdicción del tribunal moscovita. La propuesta de Dixon se inspira en el precedente del traspaso de las cuentas del Banco Central de Irak tras la caída del régimen de Sadam Husein. Propuestas anteriores de la UE exigían garantías individuales de los Estados miembros, algo que el nuevo esquema plantea como innecesario.