Trump anuncia un acuerdo con Putin para importar diésel ruso y levanta las sanciones hasta abril de 2027
El 9 de octubre, Donald Trump anunció un acuerdo con Vladímir Putin por el que Rusia suministraría 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial. Ese mismo día, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro emitió la Licencia General 135, que autoriza ciertas transacciones con diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027. La decisión levantó las sanciones a las importaciones de energía rusa y fue criticada por miembros de ambos partidos por contradecir la prohibición legal de 2022 y las sanciones firmadas por el propio Trump en septiembre.
Puntos clave
- El 9 de octubre, Trump anunció un acuerdo con Putin para el suministro inmediato de 300.000 toneladas de diésel ruso a mercados estadounidenses y mundiales.
- Ese mismo día, la OFAC emitió la Licencia General 135, que autoriza ciertas transacciones con diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027.
- El acuerdo prevé 500.000 toneladas adicionales en noviembre, 1 millón de toneladas después, y hasta 3 millones de toneladas más según el estado de las refinerías rusas.
- El primer envío equivale a aproximadamente 2,25 millones de barriles, un volumen reducido frente a las exportaciones diarias de alrededor de 1,5 millones de barriles de diésel de EE. UU.
- Al 2 de octubre, las reservas de diésel y destilados de EE. UU. se situaban en 105,1 millones de barriles, un 12 % por debajo de la media estacional quinquenal.
- Trump justificó levantar las sanciones por la necesidad de reducir los precios del diésel, que habían subido por la guerra con Irán, a menos de un mes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
- Senadores y representantes de ambos partidos, incluidos Lisa Murkowski, Susan Collins, Chuck Schumer y Brian Fitzpatrick, criticaron el acuerdo o anunciaron proyectos de ley para bloquearlo.
Por qué importa
El acuerdo levanta una sanción clave de EE. UU. sobre las importaciones de energía rusa a menos de un mes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, mientras Trump lo justificó por la necesidad de reducir los precios del diésel tras la guerra con Irán. El primer envío podría generar entre 300 y 450 millones de dólares de ingresos brutos para Rusia, y si se cumplieran todos los volúmenes anunciados (4,8 millones de toneladas), el total podría alcanzar entre 4.800 y 7.200 millones de dólares. El hecho de que miembros de ambos partidos criticaran públicamente el acuerdo y se anunciara un esfuerzo legislativo bipartidista para bloquearlo subraya la profundidad de la disputa política interna en Washington.
Qué ha ocurrido
El 9 de octubre, Donald Trump anunció un acuerdo con Vladímir Putin alcanzado durante una conversación telefónica por el que Rusia suministraría de inmediato 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial. Ese mismo día, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitió la Licencia General 135, que autoriza ciertas operaciones con diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027. El acuerdo prevé un volumen adicional de 500.000 toneladas en noviembre, 1 millón de toneladas después, y hasta 3 millones de toneladas más dependiendo del estado de las refinerías rusas. El primer envío equivale a unos 2,25 millones de barriles, una cantidad pequeña en comparación con las exportaciones diarias de diésel de EE. UU., que rondan los 1,5 millones de barriles. Trump justificó el levantamiento de las sanciones por la necesidad de reducir los precios del combustible, que habían subido tras la guerra con Irán, a menos de un mes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Tras el anuncio, los futuros de diésel bajaron casi un 5 %, aunque analistas de Wood Mackenzie y Commodity Context dudan de que los volúmenes anunciados produzcan una caída sostenida de los precios.
El acuerdo fue criticado por legisladores demócratas y republicanos, que argumentaron que contradice la ley de 2022 que prohíbe las importaciones de energía rusa y las sanciones firmadas por el propio Trump en septiembre. La senadora Jeanne Shaheen sostuvo que la administración eludió el proceso legal de consulta y revisión formal al Congreso. El representante Brian Fitzpatrick anunció un proyecto de ley bipartidista para bloquear toda compra de petróleo ruso, y el senador Tom Tillis advirtió que el acuerdo podría ser ilegal. El contexto incluye un mercado interno ajustado: al 2 de octubre, las reservas de diésel y destilados de EE. UU. se situaban en 105,1 millones de barriles, un 12 % por debajo de la media estacional quinquenal, con déficits más pronunciados en el Medio Oeste (–9 % desde finales de agosto) y Nueva Inglaterra (–39 % interanual), mientras que la costa del Golfo registraba un superávit.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
La cobertura en alemán (Der Spiegel) presenta el acuerdo como una "traición" de Trump a Ucrania y se pregunta qué puede hacer Europa en respuesta. La pieza en árabe (Al Jazeera) lo enmarca como un intercambio de "democracia por diésel", acusando a Trump de abandonar Ucrania para complacer a Putin.
Dónde difieren las versiones
Los analistas de Wood Mackenzie y Commodity Context dudan de que los volúmenes anunciados produzcan una caída prolongada en los precios del diésel en EE. UU., mientras que Trump justificó levantar las sanciones argumentando que el acuerdo reducirá los precios del combustible, que habían subido bruscamente antes de las elecciones legislativas.
Contexto
En septiembre de 2022, el Congreso aprobó una ley que prohíbe las importaciones de energía rusa, y en septiembre de 2026 Trump firmó nuevas sanciones contra Rusia; el acuerdo anunciado parece entrar en conflicto con ambas medidas, según sus críticos. Las reservas de diésel y destilados de EE. UU. se situaban en 105,1 millones de barriles al 2 de octubre, un 12 % por debajo de la media estacional quinquenal, con déficits más marcados en el Medio Oeste (–9 % desde finales de agosto) y Nueva Inglaterra (–39 % interanual) y un superávit en la costa del Golfo. A principios de octubre, los precios del diésel oscilaban entre unos 5,74 dólares por galón en Texas y alrededor de 6,60 dólares en Míchigan y Alaska.