Ucrania y la UE debaten las necesidades financieras para 2026-2027 y el uso de activos rusos congelados
El 7 de septiembre, el primer ministro ucraniano Serhiy Koretsky mantuvo una videoconferencia con el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, para tratar las necesidades financieras de Ucrania en 2026 y 2027, la aplicación de reformas vinculadas al préstamo de 90 000 millones de euros de la UE y la preparación de la estrategia financiera para 2027. La Comisión Europea indicó que aún es pronto para fijar una cifra concreta y anunció nuevas consultas técnicas en los próximos días y semanas, al tiempo que negó que Ucrania haya solicitado formalmente un desembolso anticipado del tramo previsto para 2027. Koretsky planteó también el uso de los activos rusos congelados, cuestión que Dombrovskis confirmó que sigue en la agenda.
Puntos clave
- Videollamada el 7 de septiembre entre el primer ministro Serhiy Koretsky y el comisario Valdis Dombrovskis, de unos 30 minutos.
- Temas: necesidades financieras de Ucrania para 2026-2027, reformas vinculadas al préstamo de 90 000 millones de euros y estrategia financiera para 2027.
- La Comisión afirma que es prematuro fijar una cifra de necesidades y anuncia consultas técnicas en los próximos días y semanas.
- Bruselas dice que Ucrania no ha presentado una solicitud formal de desembolso anticipado en 2026 del tramo del préstamo previsto para 2027.
- Koretsky planteó los activos rusos congelados; Dombrovskis confirmó que la cuestión sigue en la agenda.
- Dombrovskis se reunió el 8 de septiembre con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, tras la misión del Fondo en Kiev.
- El 24 de agosto la Comisión aprobó 6100 millones de euros en adquisiciones de defensa para Ucrania dentro del préstamo de 90 000 millones.
- Noruega se comprometió a aportar 9000 millones de dólares a Ucrania en 2027, citado como ejemplo por la Comisión.
Por qué importa
La conversación aborda cómo la UE cubrirá una parte sustancial de las necesidades presupuestarias y de defensa de Ucrania en 2026-2027, en un momento en que Kiev busca asegurar el flujo de fondos exteriores para sostener su economía de guerra. El programa de préstamo de 90 000 millones de euros —ya parcialmente desembolsado y con nuevos tramos previstos en las próximas semanas— es el mayor mecanismo individual de financiación externa que apoya actualmente a Ucrania, y su activación depende de la aplicación de reformas y de la aprobación de legislación específica en la Rada. La discusión sobre los activos rusos congelados, aunque políticamente sensible, abre la puerta a una fuente potencialmente transformadora de financiación adicional, mientras Kiev reclama a la vez un mayor compromiso de otros socios como Estados Unidos.
Qué ha ocurrido
El 7 de septiembre, el primer ministro Serhiy Koretsky y el comisario europeo de Economía Valdis Dombrovskis mantuvieron una videoconferencia de unos 30 minutos centrada en tres ejes: las necesidades financieras de Ucrania para 2026 y 2027, la aplicación de las reformas necesarias para desbloquear fondos en el marco del préstamo de 90 000 millones de euros y la preparación de la estrategia financiera ucraniana para 2027. Tras la llamada, el portavoz de la Comisión Europea, Balázs Ujváry, señaló que la conversación se centró en obtener una imagen clara del presupuesto y la situación financiera de Ucrania, y que el siguiente paso sería explorar cómo atenderla. La Comisión consideró prematuro fijar una cifra concreta de necesidades y anunció que las consultas técnicas entre Kiev y Bruselas continuarán en los próximos días y semanas, teniendo en cuenta las evaluaciones del FMI tras la misión del Fondo en Kiev la semana anterior. La Comisión también negó haber recibido una solicitud formal ucraniana de desembolso anticipado en 2026 de la parte del préstamo de 90 000 millones prevista para 2027, destinada a cubrir un déficit estimado de 27 000 millones de euros en el presupuesto de defensa. Koretsky planteó el uso de los activos rusos congelados para Ucrania, una cuestión que Dombrovskis confirmó que sigue en la agenda europea, aunque la Comisión aseguró estar centrada ahora en ejecutar los planes financieros ya acordados. Ambas partes coincidieron en la necesidad de que otros socios internacionales —Estados Unidos, Noruega y otros— intensifiquen su apoyo presupuestario y de defensa.
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranianos presentan la llamada principalmente como un esfuerzo de Kiev por asegurar e incluso acelerar el apoyo financiero de la UE, destacando el déficit de 27 000 millones de euros en el presupuesto de defensa y la necesidad de avanzar en los desembolsos del préstamo de 90 000 millones de euros y de explorar el uso de los activos rusos congelados. La cobertura subraya también los obstáculos legislativos internos —en particular el hecho de que el 1 de septiembre la Rada no reuniera los 226 votos necesarios para aprobar el proyecto de ley sobre tributación de paquetes internacionales, condición para un tramo de 3700 millones de euros de asistencia macrofinanciera— como un riesgo para el calendario de pagos europeos. Las fuentes ucranianas incluyen además otras prioridades planteadas por Koretsky, como un mayor presión y sanciones contra Rusia y la apertura acelerada de los capítulos restantes de la negociación de adhesión a la UE.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes discrepan en la moneda de algunas cifras clave: un artículo (Укрінформ) se refiere al programa de préstamo de la UE como 90 000 millones de dólares y al agujero presupuestario como 27 000 millones de dólares, mientras que la mayoría (Європейська правда, Українська правда, Радіо Свобода) lo citan como 90 000 millones de euros y un déficit de defensa de 27 000 millones de euros. En segundo lugar, las instituciones ucranianas ofrecen estimaciones diferentes de las necesidades de financiación para 2026: el Ministerio de Finanzas proyecta un déficit presupuestario estatal de 16 000 millones de euros, mientras que el Banco Nacional estima las necesidades de financiación externa en 12 700 millones de dólares.
Contexto
El programa de préstamo de 90 000 millones de euros de la UE para Ucrania se ejecuta por tramos; el 24 de agosto la Comisión aprobó 6100 millones de euros en adquisiciones de defensa dentro de este marco. La UE ha señalado que esos 90 000 millones cubren solo alrededor de dos tercios de las necesidades ucranianas en 2026-2027, y que antes de fin de 2026 deberá desembolsar unos 20 000 millones de euros, con nuevos tramos posibles en las próximas semanas. El ministro de Finanzas ucraniano, Serhiy Marchenko, propuso transferir los activos rusos congelados bajo jurisdicción de la UE y sacarlos de la jurisdicción belga para reducir riesgos para los Estados miembros; en diciembre del año pasado no hubo apoyo suficiente en el Consejo para aprobar la propuesta, aunque Suecia, Países Bajos, España y Polonia han escrito a la Comisión pidiendo retomar el mecanismo. En el frente interno, la Rada no aprobó el 1 de septiembre un proyecto de ley sobre tributación de paquetes internacionales, condición para un tramo de asistencia macrofinanciera de 3700 millones de euros previsto para principios de otoño, y al menos 36 compromisos en el marco de programas internacionales estaban incumplidos en plazo. El Gobierno ucraniano remitió a la Rada cuatro proyectos de ley necesarios para desbloquear financiación externa, incluido un tercer tramo de asistencia macrofinanciera de 1450 millones de euros. Dombrovskis tenía previsto reunirse el 8 de septiembre con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, tras la misión del Fondo en Kiev la semana anterior, dado que la asistencia macrofinanciera europea está estrechamente ligada al programa del FMI en Ucrania.