Meloni califica de "muy arriesgado" el acuerdo entre Trump y Putin sobre diésel ruso y advierte de nuevos ingresos para Moscú
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó el 14 de octubre como "muy arriesgada" la decisión de EE. UU. de permitir el regreso del diésel ruso a los mercados mundiales, acordada por Trump y Putin el 9 de octubre, señalando que podría legitimar a Moscú y debilitar la presión de las sanciones. El acuerdo, acompañado de una licencia del Tesoro estadounidense y del anuncio de un "alto el fuego energético" limitado a refinerías, se produce mientras Trump presiona a Ucrania para que detenga los ataques a la infraestructura petrolera rusa y públicamente le pide elegir un nuevo líder. Rusia, que ha seguido bombardeando Ucrania, confirmó que Putin no negociará por ahora con Kiev.
Puntos clave
- Trump y Putin alcanzaron el 9 de octubre un acuerdo para suministrar más de 300.000 toneladas de diésel ruso a EE. UU. y los mercados mundiales, con el objetivo declarado de reducir los precios del combustible.
- El 11 de octubre, Trump anunció un "alto el fuego energético" limitado únicamente a la suspensión de ataques contra refinerías de petróleo en ambos países.
- El Tesoro de EE. UU. emitió la licencia general nº 135 que permite la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027.
- Meloni advirtió el 14 de octubre que la decisión es "muy arriesgada" porque legitima las acciones de Moscú mientras continúan los bombardeos sobre ciudades ucranianas, genera nuevos ingresos para financiar la guerra y debilita implícitamente la presión de las sanciones.
- Un grupo bipartidista de 12 senadores de EE. UU. envió a Trump una carta exigiendo la cancelación del acuerdo; otros siete senadores recordaron que el Congreso prohibió en 2022 la importación de energía rusa.
- Trump presionó públicamente a Ucrania para que detenga los ataques contra instalaciones petrolíferas rusas y pidió a Kiev que elija un nuevo líder; Kiev afirma no haber sido informado del acuerdo.
- Rusia confirmó poco después del anuncio que Putin no negociará con Ucrania y continuó los bombardeos, incluido un ataque nocturno el 14 de octubre con 39 misiles balísticos y 128 drones.
- Las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE. UU. están previstas para el 3 de noviembre.
Por qué importa
El acuerdo reabre la puerta a la energía rusa en los mercados occidentales en plena guerra, lo que podría proporcionar nuevos ingresos a Moscú y erosionar años de presión coordinada de sanciones. La presión pública de Trump sobre el liderazgo ucraniano, sumada a la exclusión de Kiev de las negociaciones, marca un giro brusco en la postura estadounidense hacia Ucrania. Analistas de distintas regiones coinciden en que los volúmenes anunciados son demasiado pequeños para afectar materialmente los precios del combustible en EE. UU., lo que sugiere motivaciones políticas vinculadas a las legislativas del 3 de noviembre. Un bloque bipartidista en el Senado exige la cancelación del acuerdo, abriendo una confrontación interna en EE. UU. sobre la política hacia Rusia.
Qué ha ocurrido
El 9 de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump anunció un entendimiento con su homólogo ruso Vladímir Putin, alcanzado durante una llamada telefónica, para suministrar más de 300.000 toneladas de diésel ruso de inmediato a los mercados estadounidense y mundial, seguidas de 500.000 toneladas en noviembre y un millón de toneladas adicionales en un corto período, con otros 3 millones de toneladas condicionados a la situación del sector de refino ruso. El Tesoro de EE. UU. emitió la licencia general nº 135 que permite la compra, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027.
El 11 de octubre, Trump anunció un "alto el fuego energético" referido únicamente a la suspensión de ataques contra refinerías de petróleo en ambos países. Minutos después del anuncio del acuerdo sobre el diésel, el Kremlin confirmó que Putin no negociará con Ucrania, citando su enfado por los ataques durante las elecciones a la Duma Estatal. Rusia continuó los bombardeos sobre Ucrania y, en la noche del 14 de octubre, lanzó 39 misiles balísticos y 128 drones, con los principales ataques contra Kiev, la región de Kiev y la región de Járkov.
Trump presionó públicamente a Ucrania para que detuviera los ataques contra instalaciones petrolíferas rusas y pidió a Kiev elegir un nuevo líder. Kiev declaró que no fue informada del acuerdo y que suspendería sus ataques contra refinerías solo si Rusia detenía los ataques a la infraestructura energética ucraniana antes del invierno.
Un grupo bipartidista de 12 senadores de EE. UU. envió una carta a Trump exigiendo la cancelación del acuerdo; otros siete senadores (republicanos y demócratas) señalaron que la decisión contradice la legislación estadounidense y pidieron revertirla de inmediato. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó el 14 de octubre la decisión como "muy arriesgada" y propuso que los 27 países de la UE designen a un "representante autorizado" para negociar en nombre de Europa.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
Los medios chinos enmarcan el acuerdo principalmente a través de la óptica de la política interna estadounidense, vinculándolo a las elecciones legislativas del 3 de noviembre y presentándolo como una maniobra de emergencia que podría revisarse después. Analistas chinos citados sostienen que los volúmenes anunciados son demasiado pequeños para mover los precios en EE. UU. y que cualquier alivio de sanciones podría ser utilizado por Moscú como puerta de entrada a un desmantelamiento más amplio del régimen sancionador. Las informaciones destacan la contradicción en la política estadounidense: aranceles secundarios contra terceros países importadores de energía rusa coexistiendo con compras directas de diésel ruso por parte de EE. UU. Las declaraciones de la primera ministra italiana Meloni son ampliamente citadas para subrayar los riesgos del acuerdo y para argumentar a favor de un negociador europeo autorizado sobre la guerra.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes discrepan sobre la fecha exacta de vencimiento de la licencia del Tesoro: la información en idioma ucraniano la presenta como válida hasta el 7 de abril del año siguiente (una ventana aproximada de seis meses), mientras que la información en inglés la fecha como 7 de abril de 2027.
También divergen sobre el alcance del componente de sanciones del acuerdo: fuentes occidentales citadas por la prensa china lo describen como una suspensión de seis meses de las sanciones a la exportación energética rusa que permite ventas a precios de mercado, mientras que otros reportajes lo enmarcan como una licencia más limitada del Tesoro aplicable solo al diésel, sin texto regulatorio que especifique su alcance, condiciones o beneficiarios.
Por último, los funcionarios ucranianos califican el acuerdo como una traición que socava la campaña occidental para cortar el financiamiento de la maquinaria de guerra rusa, mientras que varias fuentes de la prensa china y expertos rusos citados lo presentan sobre todo como un gesto geopolítico de efecto económico principalmente simbólico.
Contexto
En 2022, el Congreso de EE. UU. prohibió la importación de recursos energéticos rusos para evitar que fondos estadounidenses financiaran la guerra de Rusia contra Ucrania. El único refino de petróleo clave de Ucrania fue sacado de funcionamiento por ataques rusos ese mismo año.
Los precios mundiales del petróleo cayeron a principios de este año hasta unos 60 dólares por barril y luego subieron por encima de los 100 dólares después de que Trump e Israel iniciaran una guerra contra Irán. Los ingresos fiscales de Rusia por petróleo y gas en los primeros tres trimestres del año cayeron un 17% interanual, en parte por los ataques ucranianos contra la infraestructura petrolera rusa.
Trump y Putin se reunieron en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025. El 18 de septiembre, Trump firmó la Ley Graham, que autoriza aranceles secundarios de hasta el 100% a países que importen energía rusa.